Adiós a los clásicos sofás esquineros en forma de L: todo el mundo quiere la nueva forma, es más moderna y mejor para un piso pequeño
Esta nueva tendencia es ideal para espacios reducidos gracias a su práctica adaptación a todo tipo de salones
La psicología deja claro que las personas nacidas en los años 50 y 60 no dejaron los estudios porque quisieran: la vida les obligó a asumir responsabilidades mucho antes de tiempo
Los expertos lanzan una advertencia sobre las tarántulas: el motivo por el que no deberías eliminarlas cuando aparecen
Los clásicos sofás con forma de L están desapareciendo poco a poco de los hogares españoles. Durante décadas han sido sinónimos de optimización de espacios y comodidad a la vez. Hay una nueva tendencia de sofás que ha mejorado la optimización de espacio: los sofás modulares independientes y con formas de curvas. Muchos interioristas han coincidido en que los bloques fijos con esquinas rígidas están perdiendo protagonismo en favor de los sofás que tienen sistemas flexibles.
La nueva moda que economiza el espacio
Los antiguos sofás con forma de L son rígidos, rectos y suelen engullir el espacio de los salones. Los fosos curvos permiten reorganizar el salón sobre la marcha, añadir o quitar piezas según los espacios que se demanden o redistribuirlos según los espacios de la habitación.
La tendencia acoge siluetas curvas y redondeadas. Al no haber esquinas duras, se mejora la circulación del espacio y se termina con el agobio visual que suelen dar los brazos pesados de las rinconeras tradicionales.
Su adaptabilidad es una de sus grandes virtudes. En caso de mudanza a un apartamento más compacto o con una distribución distinta, los módulos se adaptan por completo a la nueva pared.
Perfecto para salones pequeños
A diferencia de los sofás de esquina que tienen forma de L, que suelen recargar la habitación, los sofás curvos, gracias a su suavidad y a la ausencia de esquinas, amplían visualmente el espacio, haciéndolo más luminoso, atractivo y acogedor.
La curva natural del sofá lo hace perfecto para ambientes sociales. La forma curva dirige a las personas entre sí durante la conversación, generando un salón más agradable e íntimo.
Temas:
- Curiosidades
- Decoración