Así es la casa de Aitana Sánchez-Gijón junto al Palacio Real de Madrid: sofá azul, librería roja y muchos recuerdos personales
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La vida sentimental de Aitana Sánchez-Gijón siempre ha despertado curiosidad por la discreción con la que la actriz ha protegido su intimidad. Su relación con Maxi, una etapa de su vida personal que también formó parte de su historia mediática, contrasta con la escasa exposición que suele hacer de su día a día. Sin embargo, hay un lugar que permite descubrir, aunque sea de manera indirecta, algunos rasgos de su personalidad: su casa en Madrid. Un piso situado en pleno centro histórico de la capital, donde la arquitectura clásica convive con piezas contemporáneas, colores intensos y recuerdos personales.
La vivienda se encuentra en el barrio de Palacio, uno de los enclaves con mayor personalidad arquitectónica de Madrid y próximo al Palacio Real. Es precisamente ese escenario histórico el que proporciona el punto de partida para un interior en el que los elementos tradicionales tienen un peso especial. Techos altos, grandes ventanales y balcones hacia la calle aportan amplitud, luz y ese aire señorial característico de muchas viviendas antiguas del centro madrileño.
Pero el interior está lejos de ser un piso clásico convencional. La decoración juega deliberadamente con el contraste. La base cromática es clara y neutra, una elección que permite que determinados muebles y objetos adquieran todo el protagonismo. Entre ellos destaca un sofá azul de intenso color, capaz de transformar por sí sólo la atmósfera del salón y aportar una nota casi escenográfica.
Otro de los grandes golpes de efecto aparece en la librería de madera lacada en rojo. Frente a los tonos suaves del conjunto, esta pieza funciona prácticamente como una obra de arte y demuestra que la decoración no busca únicamente elegancia, sino también carácter. Fotografías, ilustraciones y otros elementos personales completan las paredes y alejan la vivienda de cualquier estética excesivamente impersonal.
El salón incorpora además referencias al diseño mid-century, una de las tendencias que mejor encaja con los espacios de arquitectura clásica cuando se busca crear contraste. Una mesa de centro baja de aluminio y formas redondeadas se convierte en otra de las piezas protagonistas. Su silueta ligera contrasta con los elementos arquitectónicos más solemnes de la vivienda.