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Desgarradora carta

La petición de Ana Obregón a su hijo Aless Lequio en el día en el que hubiera cumplido 34 años: «Lo necesito»

Con un mensaje cargado de amor, dolor y emoción, Ana ha rendido homenaje a su hijo Aless

A pesar del inmenso dolor, la bióloga y actriz asegura que encuentra fuerzas en la pequeña Ana Sandra, la hija de Aless

Hay fechas que para una madre nunca pasan. Este martes, Ana Obregón ha vuelto a abrir su corazón para recordar a su hijo Aless Lequio, que habría cumplido 34 años. El joven, hijo de la actriz y presentadora y de Alessandro Lequio, falleció en mayo de 2020, a los 27 años, tras una larga lucha contra el cáncer, dejando una huella imborrable en su familia y en todos aquellos que le conocieron.

La desgarradora carta de Ana Obregón a su hijo Aless Lequio

Con un mensaje cargado de amor, dolor y emoción, Ana ha rendido homenaje al que siempre será su «gladiador». La actriz ha compartido unas palabras que reflejan la inmensidad de un vínculo que ni siquiera la muerte ha podido romper y que, con el paso de los años, sigue más presente que nunca.

Ana Obregón y Aless Lequio. (Foto: Europa Press)

«Hoy hace 34 años del día más feliz de mi vida», comienza escribiendo la presentadora. «Se duplicó mi corazón para crear el tuyo. Derramé mi sangre para formar tu cuerpo. Te entregué mi alma para que naciera la tuya». Ana recuerda así el nacimiento de Aless como el instante en el que su vida cambió para siempre. Un antes y un después marcado por un amor absoluto que, tras su muerte, se transformó en un vacío imposible de llenar. «Con tu partida me dejaste con la mitad del corazón, desangrándome, con el alma vacía», escribe.

A pesar del inmenso dolor, la bióloga y actriz asegura que encuentra fuerzas en la pequeña Ana Sandra, la hija de Aless, nacida mediante gestación subrogada y convertida en su gran motor para seguir adelante. «Sobreviviendo por tu hijita», confiesa en una de las frases más desgarradoras de su publicación.

Ana también ha querido poner el foco en la lucha de Aless contra la enfermedad, recordando su amor por la vida, su fortaleza y la valentía con la que afrontó los años más difíciles. «Pero yo no me doy pena. Me das pena tú, mi gladiador, porque amando la vida con locura te fuiste con 27 años por un puto cáncer», escribe con la sinceridad que siempre ha marcado sus homenajes.