CASA REAL BRITÁNICA

El ex príncipe Andrés, ante los tribunales por los cientos de miles de euros que recibió de una millonaria turca

Andrés Mountbatten-Windsor en el interior de un coche. (Foto: Europa Press)
Andrés Mountbatten-Windsor en el interior de un coche. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La situación judicial de Andrés Mountbatten-Windsor vuelve a complicarse. El hermano del rey Carlos III ha sido citado a declarar ante el Tribunal Superior de Londres en calidad de testigo en un proceso civil que enfrenta a una empresaria turca con su antiguo asesor financiero. El caso gira en torno a varias transferencias de cientos de miles de euros que habrían terminado en manos del ex príncipe, su exmujer, Sarah Ferguson, y otros miembros de su entorno. Su comparecencia está prevista para mediados de diciembre, según ha informado la BBC, en un nuevo episodio que vuelve a situar a la familia real británica en el centro de la polémica.

La protagonista del litigio es Nebahat Isbilen, una empresaria turca de 81 años cuya fortuna está vinculada al negocio de los productos de cuidado personal y el jabón. La mujer, residente en Reino Unido, contrató los servicios del asesor financiero Selman Turk para gestionar parte de su patrimonio, pero sostiene que este se aprovechó de su confianza y la engañó para realizar diferentes operaciones bancarias. Entre ellas figura una transferencia de 750.000 libras, alrededor de 900.000 euros, realizada en noviembre de 2019 y que acabó vinculada al entonces duque de York. Según Isbilen, Turk le hizo creer que aquel dinero serviría para ayudarla a conseguir un pasaporte. El asesor, sin embargo, mantiene que se trató de un regalo voluntario de la empresaria para ganarse el favor de Andrés.

Sarah Ferguson y el ex príncipe Andrés. (Foto: Europa Press)
Sarah Ferguson y el ex príncipe Andrés. (Foto: Europa Press)

La investigación también pone el foco en una segunda transferencia de 768.743 libras, unos 921.500 euros, realizada en enero de 2020 desde una cuenta de la empresaria. Turk sostiene que aquella cantidad correspondía a un préstamo concedido al expríncipe para adquirir un chalet en Suiza, una explicación que Isbilen cuestiona. Pero Andrés no es el único miembro de su familia que aparece en la documentación judicial: Sarah Ferguson habría recibido alrededor de 270.000 euros, además de un supuesto regalo de boda cuyo importe rozaría el millón de euros. También figura una cantidad de 30.000 euros destinada presuntamente a la princesa Eugenia para entregar a Isbilen un pasaporte. Tras ponerse en contacto los abogados de la empresaria con Andrés en 2021, el dinero fue devuelto. Posteriormente, en 2023, Isbilen alcanzó un acuerdo extrajudicial con el expríncipe y su ex mujer, cuyos términos no trascendieron públicamente.

La relación entre Turk y Andrés se remonta al otoño de 2019, cuando se conocieron a través de Pitch@Palace, una iniciativa impulsada por el entonces duque de York para conectar a emprendedores con inversores. Desde entonces coincidieron en diferentes encuentros sociales, algunos de ellos acompañados de sus respectivas familias y de la propia empresaria. El pasado 23 de octubre, el juez Adam Johnson autorizó la petición del asesor financiero para que Mountbatten-Windsor declarase en el procedimiento, al considerar que debía tener la oportunidad de aportar pruebas para ejercer su defensa. El juicio comenzará el próximo 16 de noviembre y se espera que el hermano del monarca comparezca a mediados de diciembre, presencialmente o por videoconferencia. Conviene recordar que Andrés no está acusado de ningún delito en esta causa civil y su intervención será exclusivamente en calidad de testigo.

Esta nueva citación llega en un momento especialmente delicado para el antiguo duque de York, cuya relación con Jeffrey Epstein ha marcado los últimos años de su vida pública. El ex príncipe fue detenido en febrero bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, después de conocerse que presuntamente había compartido información confidencial con el delincuente sexual convicto durante su etapa como representante comercial británico, entre 2001 y 2011. Tras quedar en libertad, permaneció bajo investigación, sin que hasta la fecha se hayan presentado cargos por este asunto. También se han producido actuaciones policiales relacionadas con los registros de sus antiguas residencias y la Policía escocesa examina las informaciones sobre una supuesta estancia de Andrés, Epstein y Ghislaine Maxwell en el castillo de Balmoral en 1999.

Como consecuencia de todos estos escándalos, Carlos III decidió retirarle sus títulos reales a finales de octubre de 2025 y obligarle a abandonar Royal Lodge, la mansión de 30 habitaciones en la que residía desde 2003 y por la que apenas pagaba alquiler. Una decisión que supuso su salida definitiva de la vida pública de la monarquía y su traslado a una propiedad privada de la familia real en Sandringham. Ahora, las transferencias de la empresaria turca vuelven a poner el foco sobre Andrés y Sarah Ferguson, en un nuevo episodio que amenaza con prolongar la crisis que lleva años golpeando a la familia del rey británico.

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