Eugenia y Beatriz de York se avergüenzan de Sarah Ferguson: visitan a su madre en secreto y no quieren que se sepa
Sarah Ferguson vuelve a Inglaterra a una casa de 12.000 € al mes, una deuda de 7 millones… ¿de dónde sale su fortuna?
El declive de Sarah Ferguson suma un nuevo capítulo: desaparece definitivamente su organización benéfica

Mientras Harry y Meghan intentan recuperar el favor del público británico, sus primas, Beatriz y Eugenia de York, atraviesan una considerable crisis familiar. Las hijas del ex príncipe Andrés y Sarah Ferguson siguen visitando a su madre, pero, según las informaciones publicadas en Reino Unido, prefieren hacerlo lejos de los focos. Una discreción que llega en un momento especialmente delicado para la familia, después de que los vínculos de sus padres con el pedófilo Jeffrey Epstein hayan vuelto a situarlos en el centro de la polémica.
Durante años, Beatriz y Eugenia han permanecido en un segundo plano dentro de la familia real británica. Aunque ocupan puestos en la línea de sucesión al trono, su papel institucional ha sido limitado y sus vidas han estado más vinculadas al ámbito privado. Sin embargo, el escándalo que rodea a sus progenitores salpica también su imagen pública.
Según ha publicado la prensa británica, las dos hermanas han visitado a Sarah Ferguson en las últimas semanas, en la residencia que la ex duquesa de York alquila a las afueras de Londres por unas 10.000 libras esterlinas al mes. Eso sí, las visitas se habrían producido con discreción, sin que las princesas quieran protagonizar imágenes públicas junto a su madre. La situación plantea una pregunta inevitable: ¿están intentando salvar los pocos privilegios que les quedan y por eso no quieren que se les relacione con su madre?
Beatriz y Eugenia de York, entre la familia y el escándalo Epstein
Según ha publicado el Daily Mail, las hijas de Sarah Ferguson quieren evitar verse salpicadas por la controversia que rodea a sus padres. La ex duquesa de York, de 67 años, regresó al Reino Unido después de pasar una temporada fuera del país, en medio de la presión mediática por su relación pasada con Jeffrey Epstein y la aparición de su nombre en documentos vinculados al financiero condenado por delitos sexuales. Es más, lo hizo en medio del revuelo del retorno de Harry y Meghan, con la supuesta intención de pasar desapercibida.
La discreción de las hermanas ha alimentado las especulaciones sobre una posible transformación de su relación con su madre. Durante años, Sarah Ferguson, Beatriz y Eugenia fueron presentadas como un «trío inseparable», una imagen familiar que ahora parece haberse debilitado. No obstante, las visitas privadas apuntan a que el vínculo no se ha roto, aunque la exposición pública de esa relación podría haberse convertido en un problema.
El desgaste de la imagen de Ferguson también se ha trasladado al ámbito benéfico. En los últimos días, la desaparición de una placa que recordaba su vinculación con el hospital Great Ormond Street ha generado nuevas preguntas sobre su relación con las organizaciones con las que ha colaborado. En la pared donde estaba colocada sólo quedan las marcas de su retirada.
Los correos de Sarah Ferguson que volvieron a ponerla en el punto de mira
La situación de la ex duquesa de York se ha complicado por las contradicciones entre sus declaraciones pasadas y los mensajes que salieron a la luz sobre Epstein. En 2008, Ferguson se distanció públicamente del financiero y criticó su figura. Sin embargo, posteriormente se conocieron correos electrónicos en los que se refería a él como un «amigo supremo» y le pedía disculpas por haber hablado negativamente de él.
La publicación de esos mensajes volvió a poner en cuestión su relación con el financiero, condenado por delitos sexuales y conocido por su red de contactos con personalidades influyentes. La controversia se sumó a la que rodea a su ex marido, Andrés Mountbatten-Windsor, y a las consecuencias que ambos han afrontado dentro de la Corona británica.
Carlos III retiró a su hermano los títulos y honores que conservaba y ordenó su salida de Royal Lodge, la residencia de Windsor Great Park que había compartido con Ferguson. La ex duquesa también perdió el tratamiento y los privilegios vinculados a su antigua posición.
¿Prepara Sarah Ferguson un libro sobre la familia real?
La posibilidad de que Sarah Ferguson publique un libro sobre su relación con la Corona ha añadido un nuevo elemento al culebrón. La prensa británica ha informado de que habría existido la posibilidad de negociar una autobiografía y de que se habría trabajado en un esquema de capítulos. Sin embargo, un portavoz de la ex duquesa negó que estuviera a punto de cerrar un acuerdo multimillonario para publicar unas memorias reveladoras. Una publicación de ese tipo podría volver a situar a Ferguson en el centro de la actualidad y reabrir episodios de su relación con el rey Carlos III y el resto de la familia. Por ahora, no está confirmado que exista un acuerdo editorial ni que esté escribiendo esas memorias.
La gran incógnita es qué ocurriría si finalmente decidiera contar su versión de los acontecimientos. Después de años vinculada a la institución y de los escándalos que han marcado la trayectoria de su familia, cualquier revelación sobre sus relaciones con la Corona tendría una enorme repercusión. Aun así, el objetivo de Sarah Ferguson se centraría más en recuperar la relación con la familia real británica e incluso poder recuperar algunos de los beneficios que ha perdido.