La reacción de Mario Vargas Llosa a la nueva ilusión de Isabel Preysler
Isabel Preysler: 24 horas sin Mario Vargas Llosa y de celebración en celebración
Isabel Preysler traslada a Oriente el Teatro Real con su look más pasional
Hace poco más de dos semanas que Isabel Preysler (71) anunciaba su ruptura definitiva de Mario Vargas tras casi siete años de relación, a través de un escueto comunicado a una conocida revista. «Mario y yo hemos decidido poner fin a nuestra relación definitivamente. No quiero dar ninguna declaración más y agradezco a los medios de comunicación que nos ayuden en esta decisión», expresó.
La noticia dejaba un tsunami mediático sin precedentes que en los últimos días se ha vivado por las informaciones que apuntan a una nueva ilusión de la socialité. Era la periodista Paloma Barrientos la que aseguraba este sábado en el programa Fiesta que ya existía otro hombre en la vida de la reina de corazones, que este mismo lunes aseguró que «lo único que quiero es estar tranquila una temporada larga o el resto de mi vida con mis nietos, que es lo único que me divierte de verdad».
Se trataría concretamente de un empresario español, con gran patrimonio y en muy buena posición social. «Se ven fuera del país, es un señor que está divorciado, más o menos de su edad, de unos setenta años, y con muy buen aspecto», afirmó Barrientos en el mencionado espacio televisivo. Unas palabras a las que, de momento, la viuda de Miguel Boyer no ha contestado.
Quien sí lo ha hecho, aunque no directamente, es el Premio Nobel. A su regreso de Italia, donde partió para dar la bienvenida al nuevo año, Mario Vargas Llosa ha asegurado en un encuentro con la prensa a las puertas de su casa que prefiere «no hacer ninguna declaración». Lo ha dicho rodeado de sus hijos, que han sostenido la misma postura que su progenitor.
Estas han sido las primeras palabras del literato después de que desmintiera, el pasado 2 de enero, la versión que dio la madre de la marquesa de Griñón sobre los motivos de su ruptura. Isabel Preysler apuntó a los «celos infundados» de Vargas Llosa como la causa que llevó al escritor a salir de su casa a mediados de diciembre y poner fin a su relación sentimental. «Que esta actitud sea recurrente es lo que ha convencido a Isabel de que no merece la pena seguir apostando por una relación sin futuro, que a los dos les hace infelices», aseguró la revista Hola.
Una versión que ha sostenido durante este tiempo la celebridad española por boca de la periodista Paloma García-Pelayo, que contó en El programa de Ana Rosa que «parece que el escritor está acostumbrado a salir y marcharse de casa unos días, e Isabel dice que eso no lo iba a aguantar ni una vez más porque ya ha habido otros episodios. Los celos no son de una noche ni de un día, es una actitud prolongada en el tiempo».
No obstante, el peruano salió en su propia defensa: «No, no, no existen. No es verdad. No son ciertos», dijo el premio Nobel.
Lo último en Actualidad
-
La leyenda del rock Patti Smith ya está en Oviedo: ofrecerá un concierto gratuito antes de recibir el Princesa de Asturias de las Artes
-
El Xokas retrata a Ibai tras decir que él «no le pondría el culo a Marruecos como ha hecho Sánchez»: «No te bajes del barco ahora»
-
El accidentado debut de Katie Zacharia como portavoz de la Casa Blanca: llama «mi presidente» a su marido
-
‘Radio Sarajevo’: la novela definitiva sobre el infierno en Bosnia a través de la mirada del niño que sobrevivió a la barbarie
-
Investigan la muerte del sobrino-nieto de la Reina Sofía: llevaba meses bajo sospecha por un crimen que siempre negó
Últimas noticias
-
Óscar Puente se ríe del caos ferroviario: «Nos toca sufrir un poco»
-
Sánchez se refugia en ‘La Revuelta’ de Broncano para evitar entrevistas incómodas con un ‘show’ a su medida este jueves
-
Victoria sufrida del Betis ante el Feyenoord: Isco resuelve el partido desde el punto de penalti
-
Abascal culpa en ‘Horizonte’ a Sánchez y Marlaska de la violencia contra Vox: «Esto no lo permitiría con el PSOE»
-
La ‘kale borroka’ vuelve a sembrar el pánico en las calles en La Coruña: barricadas, mobiliario urbano quemado y cargas policiales