‘Puy du Fou’, el vínculo que sigue uniendo a Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler
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La historia de amor entre Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler se ha acabado de una vez por todas. Si alguno creía que la socialite iba a seguir los pasos de su hija, dando así una segunda oportunidad al Premio Nobel, estaba muy equivocado. Mientras el escritor peruano se encuentra rehaciendo su vida y recuperando el tiempo perdido con su ex mujer, la madre de Tamara Falcó ha decidido que ya no piensa callarse más.
Sin embargo, a pesar de que sus caminos se han separado de forma definitiva, todavía les une un vínculo más allá del amor. Se trata de Jesús Sainz, vicepresidente de Puy du Fou y el que estuvo detrás de su último nexo de unión: la espada Excálibur. Tal y como contó Sandra Aladro en El programa de Ana Rosa, fue Isabel Preysler quien se puso en contacto con él para pedirle que fabricasen la espada que luciría Mario en su ingreso en la Academia Francesa. Un detalle que ahora Sainz ha confirmado.
Desde Gtres han podido ponerse en contacto con él, y este no ha dudado en confesar el orgullo que sintió tras levantar el teléfono y escuchar la petición de la socialite. «Mario Vargas Llosa, la espada que lucía en el acto de entrada en la Academia Francesa pues se ha fabricado por Antonio, nuestro espadero, y eso ha sido un honor para nosotros», ha comenzado diciendo.
Pero, ¿cómo se fraguó el último vínculo entre el Premio Nobel y Preysler? «Ellos vinieron a ver el espectáculo nocturno un año antes y cuando a Mario Vargas Llosa le nombraron miembro de la Academia me llamaron para decirme si Antonio Arellano podría fabricar esa espada. Le dije que por supuesto. Escogieron un modelo y Antonio lo ha hecho exactamente igual que lo que se había pedido», ha explicado.
No obstante, parece que la que movió todos los hilos para que esto se produjese fue ‘la reina de corazones’, aunque Jesús Sainz ha asegurado que la llamada que recibió fue de parte de los dos, con quien comparte una estrecha relación de amistad: «Me llamaron los dos juntos. Ha sido un gran honor que pensaran en nosotros y que, efectivamente, la espada que lucía en ese momento con ese uniforme de académico fuera una espada producida por Puy du Fou».
Al ser preguntado por cómo son Mario e Isabel en las distancias cortas, el vicepresidente del parque temático español lo tiene claro: «Son encantadores, son amigos míos los dos y qué puedo decir. Para mí fue muy agradable que vinieran a ver el parque y, sobre todo, que vinieran a recoger la espada».
Pues, cabe destacar que, aunque por aquel entonces su relación ya había llegado a su fin, ambos unieron fuerzas para desplazarse hasta Toledo a por Excálibur y dar portazo a los rumores sobre su relación, haciendo ver frente a las cámaras que su amor iba viento en popa. Nada más lejos de la realidad.
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