Ciencia
Investigación científica

Científicos demuestran que dos tipos de fruta tienen el poder de ralentizar el envejecimiento celular

  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

El envejecimiento es un proceso natural que no se puede detener, pero la ciencia continúa investigando qué factores pueden ayudar a ralentizar algunos de los cambios que se producen en nuestro organismo con el paso del tiempo. La alimentación es uno de los ámbitos que despierta mayor interés y, en este contexto, dos frutas habituales han llamado la atención de los investigadores por sus posibles efectos sobre las células. 

Un estudio realizado por científicos de la Universidad Estatal de Surgut, en Rusia, y el Centro Nacional de Biotecnología de Kazajstán ha analizado el potencial de los polifenoles presentes en estas bayas. Según los resultados, estos compuestos vegetales podrían contribuir a regular los procesos de envejecimiento celular y el desarrollo de la fibrosis, una afección que provoca la sustitución del tejido sano por tejido cicatricial.

Los arándanos azules y rojos

La investigación se centró en bayas cultivadas en la región de Surgut, situada en el norte de Rusia. Los científicos estudiaron los polifenoles, unos compuestos naturales presentes en numerosos alimentos de origen vegetal que ayudan a proteger a las plantas frente a amenazas externas y que destacan por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Según Lyudmila Kovalenko, directora del Instituto Médico de la Universidad de Surgut, el efecto observado sobre la ralentización del envejecimiento celular fue más pronunciado en los arándanos azules.

Los resultados apuntan a que los compuestos presentes en ambas variedades de fruta podrían influir en determinados procesos celulares. No obstante, estos hallazgos no significan que comer arándanos permita frenar el envejecimiento en las personas ni que sus efectos estén demostrados como tratamiento médico.

Qué es la fibrosis y por qué preocupa a los investigadores

Además de estudiar el envejecimiento celular, los científicos analizaron la posible relación entre los polifenoles y la fibrosis. Esta afección se produce cuando el tejido sano es sustituido por tejido cicatricial, lo que puede afectar al funcionamiento normal de distintos órganos.

La fibrosis puede aparecer en los pulmones, el hígado, los riñones, el corazón y los intestinos. Según Kovalenko, los resultados abren la posibilidad de investigar cómo estos compuestos podrían ayudar a reducir el riesgo de desarrollar fibrosis o ralentizar su progresión, especialmente en el caso de la fibrosis pulmonar.

Sin embargo, se trata de una línea de investigación que todavía necesita avanzar para determinar su posible aplicación en seres humanos.

¿Podrían utilizarse los polifenoles para desarrollar nuevos tratamientos?

Los investigadores consideran que los resultados podrían servir como punto de partida para desarrollar alimentos funcionales y, a largo plazo, explorar la creación de fármacos destinados al tratamiento de la fibrosis.

El estudio se enmarca en el proyecto de la Universidad Estatal de Surgut Soluciones biomédicas para la medicina personalizada y fue publicado en la revista Biomedicinas.

Aunque los resultados resultan prometedores, es importante distinguir entre el potencial observado en una investigación y un beneficio clínico demostrado. Por ahora, los arándanos azules y rojos pueden formar parte de una alimentación variada y equilibrada, pero no deben considerarse un tratamiento contra el envejecimiento celular ni contra la fibrosis.