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El concesionario de residuos de Mallorca aclara al PSOE que no recibe ninguna subvención del Consell ni tiene «beneficios estratosféricos»

La empresa precisa que el Consell de Mallorca subvenciona a los ayuntamientos, no a Tirme

La rentabilidad media de la compañía en los últimos seis ejercicios se ha situado en el 6,08%

Mallorca residuos Tirme
Imagen del área de Can Canut en el Parque de Tecnologías Ambientales de Mallorca.
Indalecio Ribelles
  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El concesionario de residuos de Mallorca (Tirme) aclara al PSOE que no recibe subvención alguna del Consell ni tiene «beneficios estratosféricos». Todo ello después de que los socialistas hayan anunciado que presentarán una moción en el próximo pleno insular para que no se abone «ni un euro más» a Tirme sin que la Sindicatura de Cuentas fiscalice de forma independiente las operaciones financieras.

En un comunicado, la compañía sostiene que el documento plantea valoraciones que no reflejan la realidad económica de la entidad ni el funcionamiento técnico de los mecanismos tarifarios.

Respecto al nivel de beneficios que recoge el documento, Tirme aclara que dicho cálculo no ofrece una imagen real del balance financiero de la compañía porque únicamente relaciona esos beneficios con los recursos propios, sin considerar el elevado volumen de financiación externa requerido para ejecutar las inversiones del servicio público, valoradas en más de 620 millones de euros.

Si se atiende al total de los recursos económicos movilizados, los propios y los financiados, la rentabilidad media de Tirme en los últimos seis ejercicios se ha situado en el 6,08%, cifra que aparece en el informe de la Intervención General y que la sitúa en la décima posición entre las 52 empresas más representativas del sector en España.

Por otro lado, si se analizara esa misma rentabilidad desde el inicio de la concesión, el resultado sería del 2,95%, porcentaje que es incluso moderado dentro de los rangos habituales de mercado para contratos de concesión pública de larga duración.

Respecto a las observaciones que recoge el informe sobre el sistema de regularización anual de la tarifa, es importante recordar que la fórmula vigente se fundamenta en los términos del contrato original y en las metodologías aprobadas formalmente por el Consell de Mallorca.

El procedimiento combina estimaciones iniciales con liquidaciones posteriores fundamentadas en datos reales y auditados por los propios técnicos de la institución desde el inicio de la concesión. Este sistema permite limitar las oscilaciones de la tarifa derivadas de factores externos y contempla ajustes posteriores en función de variables como las toneladas tratadas, el IPC, el coste del gasóleo o el precio de la energía eléctrica.

Refrendo del Consell Consultiu

En lo relativo a la actualización por IPC de las amortizaciones, Tirme quiere puntualizar que se trata de un mecanismo previsto explícitamente en el contrato concesional inicial de 1992 para preservar el valor de la inversión frente al impacto de la inflación a largo plazo, una herramienta habitual en este tipo de concesiones.

Es importante destacar que dicho criterio ha sido refrendado de forma continuada en todas las modificaciones contractuales posteriores y aprobadas por el pleno del Consell de Mallorca en 2001, 2007, 2013, 2018 y 2023, y cuenta con el aval de cuatro dictámenes del Consell Consultiu (97/2000, 51/2007, 115/2018 y 106/2023).

El Consell de Mallorca subvenciona a los ayuntamientos, no a Tirme. La institución insular se marcó como objetivo reducir un 10% la tarifa general de residuos urbanos y que el tratamiento de la materia orgánica recogida selectivamente fuera gratuito para los usuarios del servicio. Para cumplir con este objetivo y con las cláusulas económicas previstas en el contrato concesional, el Consell está asumiendo, por un lado, una parte del coste de la tarifa general y, por otro, la totalidad del coste de la tarifa del tratamiento de la materia orgánica.

El caso de la fracción orgánica es el más ilustrativo. Según los informes emitidos por los técnicos del Consell de Mallorca, el tratamiento de la materia orgánica supone un coste de 14,5 millones de euros anuales. Para que los ayuntamientos no deban sufragar ese coste, el Consell de Mallorca abona esos 14,5 millones a Tirme.

En definitiva, si el Consell de Mallorca no realizara estas aportaciones, Tirme cobraría lo mismo, facturando la totalidad del servicio a los ayuntamientos a través de las correspondientes tarifas que, obviamente, serían superiores para los ciudadanos.

Finalmente, Tirme considera que el marco concesional vigente ha permitido situar a Mallorca en los estándares más avanzados de gestión de residuos y eficiencia ambiental y reitera su disposición a mantener la colaboración institucional y de este modo seguir avanzando hacia los objetivos de sostenibilidad y economía circular marcados para las Islas Baleares.

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