Sony y Universal Music demandan otra vez a Suno y calculan hasta 9.000 millones de dólares en daños por su nueva IA musical
Las discográficas acusan al modelo v6 de heredar los pecados de sus predecesores
Si tienes un iPhone antiguo, iOS 27 trae una mejora que vas a notar desde el primer día
Meta quiere que sus gafas trabajen por ti: Muse podrá entender lo que ves y ejecutar tareas
Suno es una de las plataformas de inteligencia artificial generativa más usadas para crear canciones completas a partir de una simple instrucción de texto, con voz, instrumentación y estructura incluidas. Desde 2024 arrastra una batalla legal con las grandes discográficas, que la acusan de haber entrenado sus modelos con música protegida por derechos de autor sin pedir permiso ni pagar por ello.
Esa disputa acaba de dar un paso más. Sony Music Entertainment y Universal Music Group han presentado una segunda demanda contra la compañía, esta vez centrada en v6, el modelo más reciente de Suno, que la empresa presentó como un punto de partida limpio construido con música con licencia.
Según recoge The Verge, la demanda sostiene justo lo contrario. Los sellos afirman que v6 se entrenó mediante un proceso conocido como destilación de conocimiento, en el que un modelo nuevo aprende a partir de las respuestas de modelos anteriores en lugar de partir de cero.
Un modelo nuevo con el mismo problema de fondo
Si esos modelos maestros bebieron de grabaciones pirateadas, argumentan las discográficas, la contaminación se traslada al siguiente modelo aunque cambie el nombre y la generación. La frase que ha quedado grabada en la cobertura del caso resume bien esa idea.
Los abogados de Sony y Universal escriben que «v6 no es un comienzo nuevo, es el fruto del mismo árbol envenenado», en referencia a la doctrina legal que invalida cualquier prueba obtenida a partir de un origen ilícito. El primer pleito, todavía abierto, ya acusaba a Suno de haber usado sin autorización más de 60.000 grabaciones protegidas, además de sortear las protecciones anticopia de YouTube mediante técnicas de stream ripping para descargar audio de vídeos. La nueva demanda se apoya en esa base para argumentar que el problema no se resolvió, simplemente se disfrazó bajo una versión con mejor marketing.
Tres discográficas dicen sí, dos dicen no
Warner Music, BMG y Believe sí han firmado acuerdos de licencia con Suno durante los últimos meses, lo que permite a la plataforma entrenar y ofrecer música asociada a sus catálogos de forma legal. Sony y Universal, en cambio, se han negado a cerrar un pacto similar.
Las conversaciones entre Universal y Suno llegaron a un punto muerto a comienzos de año, según medios especializados en la industria musical. Esa diferencia es clave para entender el escenario de la demanda, porque al no tener licencia con dos de los tres grandes sellos, cualquier rastro de sus catálogos en el entrenamiento de v6 queda fuera de cualquier cobertura legal, por reciente que sea el modelo.
La cuenta que dispara la cifra a los 9.000 millones
La cifra que más titulares está generando es la de los daños potenciales. Combinando las indemnizaciones legales que la ley estadounidense permite reclamar por infracción, hasta 150.000 dólares por cada obra registrada, con las más de 60.000 grabaciones citadas en el primer proceso y las sanciones añadidas por saltarse las protecciones de YouTube, la exposición teórica de Suno podría superar los 9.000 millones de dólares.
Se trata de un techo calculado a partir de la ley, no necesariamente de la cantidad que un tribunal acabe reconociendo. Suno ha rechazado las acusaciones y las califica de «fundamentalmente erróneas». La compañía insiste en que v6 se entrenó con música con licencia y con las interacciones de sus propios usuarios, y no directamente con las grabaciones que motivaron la demanda original.
La pregunta que puede marcar el futuro de la IA musical
El otro punto de fricción de la demanda tiene que ver con la defensa habitual de las empresas de IA generativa, el llamado uso legítimo o fair use. Sony y Universal argumentan que lo que produce Suno no es una nueva creación transformadora, sino «música imitativa generada por máquinas», un matiz legal que puede resultar decisivo si el caso llega a juicio.
El desenlace de este pleito interesa mucho más allá de Suno. Marcará hasta qué punto una empresa de inteligencia artificial puede blindarse legalmente lanzando una versión nueva de su tecnología si esa versión sigue apoyándose, aunque sea de forma indirecta, en el trabajo de los modelos que la precedieron.
Temas:
- Inteligencia artificial
Lo último en Tecnología
-
El nuevo Copilot de Microsoft se divide en tres piezas y una de ellas aprende a trabajar sin que estés delante
-
Razer estrena la Kiyo V2 Pro, la webcam que promete plató profesional sin montar un plató
-
Meta quiere que sus gafas trabajen por ti: Muse podrá entender lo que ves y ejecutar tareas
-
Logitech G estrena quince productos, y el micrófono Yeti 2 es el que más cambia
-
Claude Opus 5.5 es la jugada de Anthropic para dar más potencia de inteligencia artificial por menos dinero
Últimas noticias
-
Jenni Hermoso vuelca su rencor contra la seleccionadora que la dejó fuera de España: «Que el viento os proteja»
-
Predicción del horóscopo para Aries hoy, sábado 26 de septiembre de 2026
-
Los tres descartes de Luis de la Fuente para el Inglaterra-España
-
La prensa inglesa también condena al City: «Culpable, se enfrenta al castigo más severo del fútbol»
-
Predicción del horóscopo para Piscis hoy, sábado 26 de septiembre de 2026