Un diseñador alemán inventa un toldo que imita la sombra de un árbol, deja pasar la lluvia y aguanta hasta 12 años
Varias capas de tela Sunbrella reciclada con un patrón de hojas sacado de fotos de árboles reales colgaron sobre una plaza de Kiel en el verano de 2025.
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Cualquiera que se haya refugiado bajo un árbol en pleno agosto sabe que esa sombra no se parece a la de una sombrilla. Es irregular, se mueve con el aire y deja colar puntitos de luz. Eso es lo que ha intentado copiar Kevin Müller, un diseñador industrial de Kiel (Alemania), con una lona agujereada llamada Sense of Shade.
La idea nació como proyecto de fin de carrera y en septiembre de 2026 ha vuelto a circular con fuerza por internet. Detrás hay una pregunta con miga. ¿Puede una tela recortada hacer parte del trabajo de un árbol en ciudades cada vez más calientes? Solo en parte.
Una idea que salió del bosque
Müller estudió Diseño Industrial en la Muthesius Kunsthochschule, la escuela de arte de Kiel, y acabó el grado en 2023. Según contó a la revista de la Cámara de Comercio de Schleswig-Holstein, en la recta final de la carrera estaba muy estresado y se escapaba al bosque a mirar cómo jugaban la luz y las hojas.
De ahí salió la idea de una vela de sombra (una lona tensada, como las de muchos patios) que transmitiera la calma de un paseo entre árboles. «El cerebro humano percibe como naturales estos juegos de sombra que imitan a la naturaleza», explica. Eso sí, él mismo admite que su invento no sustituye a un árbol.
Cómo se fabrica una sombra de árbol
Con ayuda de dos compañeros, Müller fotografió copas de árboles reales y extrajo de forma digital la silueta de sus hojas. Luego probó recortes en varios materiales hasta dar con un patrón de hojas horizontales y verticales.
El truco está en superponer capas. Cuando una lona agujereada queda sobre otra, la luz que cruza las dos dibuja manchas que cambian con el viento, como bajo una encina. En 2024 registró el diseño como modelo de utilidad, una especie de patente más sencilla muy usada en Alemania.
La tela es Sunbrella reciclada, un tejido de exterior que resiste la intemperie y la radiación ultravioleta (la parte de la luz solar que quema la piel). Esta marca tiene una gama con hasta un 50% de fibra reciclada de restos de su propia fábrica. Reaprovechar tejidos es una tendencia que ya llega incluso a los colchones viejos.
Lo que un árbol hace y una tela no
Un toldo normal es una tapa cerrada que frena el aire y puede embolsar agua. Los huecos de Sense of Shade dejan pasar la brisa y la lluvia, y todo sin gastar electricidad. ¿Enfría de verdad? La web del proyecto muestra mediciones con termómetro láser comparándolo con un arce y una sombrilla de playa, pero no publica las cifras.
Un árbol, por otro lado, no solo tapa el sol. También transpira agua por las hojas y esa evaporación refresca el aire, más o menos como el sudor en la piel. Ninguna lona hace eso.
Y su efecto pesa. Un estudio de The Lancet de 2023 sobre 93 ciudades europeas calculó que en el verano de 2015 estuvieron 1,5 grados más calientes que el campo cercano, con unas 6.700 muertes prematuras ligadas a ese calor. Subir la cubierta de árboles del 14,9% al 30% habría evitado un tercio de ellas.
Otro análisis de 806 ciudades, recogido por la Comisión Europea, vio que en el sur de Europa los árboles han ganado bastante menos capacidad de enfriar que en el centro, entre otras cosas por el riego en épocas secas. Mientras, en muchas casas el alivio sigue llegando con el gasto del ventilador.
De proyecto de clase a empresa
La prueba de fuego llegó en el verano de 2025. Con fondos para arte en el espacio público, la ciudad de Kiel colgó dos velas a 5 y 6 metros de altura sobre el Alter Markt, en el casco antiguo, hasta el 11 de septiembre.
Müller ha montado la empresa con Titus Bötel, con una beca regional para emprendedores y el respaldo de la WTSH, la agencia de promoción económica del estado. Según ellos, el material dura hasta 12 años y el cliente puede ser un particular, una empresa o un ayuntamiento.
También se presentó al James Dyson Award de 2026, aunque no está entre los tres proyectos alemanes que pasaron a la fase internacional el 16 de septiembre. Falta saber cuánto cuesta y si aguanta el sol español, porque no todo invento urbano cuaja, como demostró la carretera solar francesa.
Los detalles técnicos del proyecto se han publicado en la web oficial de Sense of Shade.
Crédito de la imagen: Drew1410 (Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0).