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Batería que puede cambiar el usuario, hasta 7 días de autonomía y 179,99 euros: así es la Google Fitbit Edge, la primera pulsera reparable de Google

La pulsera pesa 17,7 gramos sin correa, tiene una pantalla un 46 % mayor que las pulseras Fitbit anteriores y una batería de 65 mAh con cobalto y litio 100 % reciclados que da hasta un día de uso con 5 minutos de carga cuando está baja.

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Google pone a la venta en España el 27 de octubre la Google Fitbit Edge, una pulsera de actividad de 179,99 euros que estrena algo que ninguna pulsera Fitbit había tenido hasta ahora: una batería que puede cambiar el propio usuario.

La compañía la presentó el 12 de octubre en su blog de España, en una entrada firmada por Ryan Krems y Noah Presler, responsables de producto de Google Wearables, que la describen como su primera pulsera de actividad física reparable, con una arquitectura modular interna. Ya se puede reservar en Google Store y en tiendas asociadas, y la compra incluye tres meses de la suscripción Google Health Premium.

La primera Fitbit con batería reemplazable

La batería es de iones de litio, tiene 65 mAh de capacidad típica y pesa 1,35 gramos. La página de ayuda de Google que explica el cambio enumera lo necesario: destornilladores Torx 1IP y 2IP, pinzas antiestáticas, gafas de seguridad, guantes y hasta «un cubo de arena» por si la batería expulsa gases calientes al sobrecalentarse.

La empresa solo recomienda la autorreparación a una «persona adulta con los conocimientos técnicos necesarios» para hacerlo de forma segura, y en su página de soporte añade que, por ahora, el cambio de batería solo existe para la Fitbit Edge.

Tres días después de la presentación, con motivo del Día Internacional de la Reparación, Steven Nickel, director de Operaciones de Google, la citó en el blog oficial de la compañía. «Nuestros dispositivos deben estar hechos para durar, y ser fáciles de reparar cuando surgen imprevistos», escribió.

La Unión Europea empuja en esa misma dirección. Según el Consejo de la UE, para finales de 2027 las pilas o baterías portátiles incorporadas a los aparatos deberán ser extraíbles y sustituibles por el usuario final, una norma que alcanza también a los ordenadores portátiles.

Una pantalla un 46 % mayor en 11,5 milímetros

Google la sitúa entre un smartwatch avanzado como el Pixel Watch y la sencillez de una pulsera como la Fitbit Air. Según la ficha técnica de Google Store, la caja mide 39,22 por 25,56 milímetros, tiene 11,58 milímetros de grosor y pesa 17,7 gramos sin correa. Google asegura que es un 45 % más ligera que la del Apple Watch Series 12.

La pantalla AMOLED de 1,34 pulgadas (34 milímetros) ofrece, según Google, un 46 % más de área de visualización que sus pulseras anteriores, y la tienda añade que es más de un 40 % más brillante que la de la Charge 6.

La interfaz hereda la del Pixel Watch 5 e incluye las indicaciones paso a paso de Google Maps, notificaciones de llamadas y mensajes y controles de música.

GPS más preciso y un entrenador hecho con Gemini

Según el blog, el GPS integrado tiene una precisión de seguimiento hasta un 40 % mayor que la de las generaciones anteriores, incluso sin el teléfono. La pulsera usa los sistemas GPS, Galileo, GLONASS, BeiDou y QZSS, y un altímetro mide los cambios de altura en cuestas y escaleras.

La aplicación de ejercicio registra más de 50 modos deportivos, según el blog, y reconoce automáticamente hasta 100 entrenamientos aunque el usuario olvide iniciarlos. Por encima funciona Google Health Coach, un entrenador personal creado con Gemini, la inteligencia artificial de Google, que exige pagar Google Health Premium cuando acaban los tres meses de regalo.

Sensores de salud con advertencias

Bajo la caja hay un sensor óptico de frecuencia cardiaca por fotopletismografía, que estima el pulso a partir de cómo cambia la luz que refleja la sangre bajo la piel. Le acompañan sensores rojos e infrarrojos para la saturación de oxígeno, un sensor de temperatura cutánea y electrodos para la aplicación de electrocardiograma (ECG).

La parte inferior de la Fitbit Edge, con los sensores ópticos encendidos y los logotipos de Google y Fitbit Edge. (Foto: Google)

Las funciones Health Guardian vigilan en segundo plano las tendencias de presión arterial y de resistencia a la insulina, y avisan de frecuencias cardiacas altas o bajas. La propia entrada aclara en sus notas al pie que esas tendencias «no son métodos de detección previa de la diabetes ni de la hipertensión» y que no deben usarse para ajustar la medicación.

La aplicación de ECG solo funciona en determinados países y no está indicada para menores de 22 años. La tienda española fecha las funciones de Health Guardian en otoño de 2026.

Siete días de batería y cinco minutos de carga para un día

Google promete hasta siete días con una carga y un día entero tras cinco minutos enchufada cuando la batería está baja. La carga completa tarda unos 90 minutos, y la pulsera es resistente al agua hasta 5 ATM (unos 50 metros de profundidad) y al polvo con certificación IP68.

Una Fitbit Edge con correa blanca, conectada a su cable de carga sobre una mesa auxiliar de madera. (Foto: Google)

El informe medioambiental del producto, publicado por Google, añade que la celda de la batería usa por primera vez en una pulsera Fitbit cobalto y litio 100 % reciclados, y que al menos el 31 % del peso del aparato es material reciclado. El documento calcula 10 kilos de CO2 equivalente en tres años de uso, el 90 % de ellos en la fabricación, y un consumo de 1 kWh al año, unos 0,29 euros en la UE. El embalaje no lleva plástico.

Google lanza también una edición especial diseñada con Stephen Curry, cuatro veces campeón de la NBA y asesor de rendimiento de la compañía, por 219,99 euros.

Lo que Google todavía no ha detallado

Google no ha publicado el precio de la batería de recambio ni ha confirmado si el programa de autorreparación estará disponible en España. La ficha técnica advierte de que las opciones de reparación «pueden variar según la región», y la versión en español de la página de ayuda todavía no incluye el apartado sobre el cambio de batería.

Las cifras de autonomía y carga proceden de pruebas de la propia empresa en California con hardware y software de preproducción, y la carga de cinco minutos se midió con un adaptador de 30 W que se vende aparte. La mejora del 40 % en la precisión del GPS también es un dato de la propia Google, y las fuentes oficiales no coinciden en el número de modos de ejercicio: el blog habla de más de 50 y la ficha técnica de la tienda, de más de 40.

Crédito de la imagen: Google.