Un estudiante de 18 años creó una IA que encontró 1,5 millones de posibles objetos ocultos en datos de la NASA
Su sistema VARnet le dio 250.000 dólares en el Regeneron STS de 2025 y en junio de 2026 se publicó VarWISE, un catálogo con 1.918.082 fuentes variables.
Los astrónomos no dan crédito: localizan el origen de una de las ráfagas de radio más brillantes jamás detectadas que recorrió 130 millones de años luz
Con sólo 13 años y sin formación, un niño convirtió chatarra en una batería y su invento le llevó directo al MIT

Imagina una hoja de cálculo con casi 200.000 millones de filas. Nadie podría leerla en toda una vida. Eso acumuló durante más de una década el telescopio espacial NEOWISE de la NASA, y un chaval de instituto de Pasadena (California) decidió que no hacía falta leerla a mano.
Matteo Paz escribió un programa de inteligencia artificial capaz de revisar todos esos datos y señalar unos 1,5 millones de posibles objetos que nadie había catalogado antes. Con eso ganó en marzo de 2025 el concurso científico juvenil más famoso de Estados Unidos. Y la historia no terminó ahí.
Un telescopio que miraba otra cosa
NEOWISE nació en diciembre de 2009 como WISE, un telescopio que miraba el cielo en infrarrojo, la luz que desprenden los objetos por su calor y que nuestros ojos no ven. En 2013 lo reactivaron para cazar asteroides cercanos a la Tierra. Según la NASA, terminó su rastreo el 31 de julio de 2024 y se apagó del todo el 8 de agosto de ese año.
Como pasaba una y otra vez por el mismo trozo de cielo, también registró objetos lejanos que cambian de brillo, como estrellas que laten, parejas de estrellas que se tapan entre sí o galaxias con un agujero negro gigante en el centro. Pero nadie había exprimido la tabla entera.
Cómo funciona el programa de Paz
La pieza clave se llama VARnet, y Paz la describió en solitario en un artículo revisado por expertos que publicó The Astronomical Journal a finales de 2024. Primero agrupa las detecciones de un mismo punto del cielo y reconstruye la «curva de luz» de cada objeto, su historial de brillo.
Después entran las matemáticas. Dos técnicas de procesado de señales, las ondículas (que trocean una señal en ondas pequeñas) y una variante propia de la transformada de Fourier, separan el ruido de los cambios reales, igual que un ecualizador separa graves y agudos. Luego una red neuronal decide si el objeto es estable, si late, si sufre eclipses o si ha dado un fogonazo.
¿Y es rápido? Mucho. Según el estudio, tarda menos de 53 millonésimas de segundo por objeto en una tarjeta gráfica y acierta la clase más o menos nueve de cada diez veces en las pruebas.
De un programa de verano al primer premio
Todo empezó en un programa de verano de Caltech. En 2023 Paz conoció allí a Davy Kirkpatrick, astrónomo del centro IPAC. El chico le dijo que quería publicar un artículo científico y Kirkpatrick, lejos de frenarle, se puso a planearlo con él.
El 11 de marzo de 2025, en Washington, Paz ganó el primer premio del Regeneron Science Talent Search, dotado con 250.000 dólares (unos 217.500 euros). Según la organización, su sistema repartió los objetos en 10 categorías distintas. Después, Caltech lo contrató en IPAC, que custodia los datos de NEOWISE.
El catálogo que llegó en 2026
¿Qué pasó con esos 1,5 millones de candidatos? Ahora están en una lista pública. En junio de 2026, Paz, Kirkpatrick y otros tres investigadores de IPAC publicaron VarWISE, el catálogo completo de objetos que cambian de brillo en el infrarrojo. El propio Paz ya lo había adelantado en un seminario de septiembre de 2025.
Los números tienen letra pequeña. El catálogo ampliado reúne 1.918.082 fuentes y más del 82% no aparecían en ningún registro previo, lo que cuadra con el millón y medio largo de novedades. El catálogo «puro», el de máxima confianza, se queda en 457.080 objetos, la mitad nuevos.
Ojo, que hablamos de candidatos. Cada uno necesitará que otros astrónomos lo revisen con más observaciones antes de darlo por confirmado.
Más allá de las estrellas
La gracia del infrarrojo es que atraviesa el polvo cósmico, así que VarWISE ve cambios de brillo donde otros telescopios se quedan a ciegas, como las nubes donde nacen estrellas. Es astronomía a lo grande, en la línea de los equipos que persiguen rarezas como las ráfagas de radio más brillantes.
Paz cree que su método sirve para mucho más que la astronomía. Según Caltech, podría analizar cualquier dato con ritmos, desde gráficos de bolsa hasta la contaminación del aire con sus ciclos de día y noche. No está mal para un proyecto de verano.
Tampoco es un caso aislado. Hace poco, un niño de 13 años llegó al MIT con una batería hecha de chatarra. Y en España, dos jóvenes crearon un robot recolector que sabe cuándo está madura una pitaya.
El estudio con el catálogo VarWISE se ha publicado en la revista The Astrophysical Journal Supplement Series, y su ficha oficial figura en la web de IPAC.
Crédito de la imagen: Society for Science (vía Caltech).