China no está construyendo solo otro portaaviones. El buque conocido como Type 004 empieza a perfilarse como un salto tecnológico mucho mayor, porque podría convertirse en el primer portaaviones chino de propulsión nuclear y en una pieza clave para operar lejos de sus costas durante más tiempo.
La conclusión principal es sencilla, aunque el asunto tenga mucha niebla alrededor. Pekín ya no quiere limitarse a defender sus mares cercanos, sino sostener grupos aeronavales en el Pacífico y el Índico con una presencia más parecida a la de Estados Unidos. El Center for Strategic and International Studies advierte que muchos detalles siguen sin confirmación oficial, pero las imágenes por satélite muestran un avance rápido y difícil de ignorar.
Un casco que ya se ve
El análisis de Hidden Reach, una iniciativa del Center for Strategic and International Studies, está firmado por Matthew P. Funaiole, Brian Hart, Aidan Powers-Riggs y Joseph S. Bermudez Jr. El equipo ha seguido el trabajo en el astillero de Dalian con imágenes comerciales por satélite y fuentes abiertas, justo donde China ya trabajó en sus primeros grandes portaaviones.
Según esa evaluación, las piezas prefabricadas que aparecieron a comienzos de 2025 se han convertido en menos de un año en un casco reconocible. En mayo de 2026, la estructura medía unos 286 metros de largo y 46 de ancho, aunque la longitud final aún no puede darse por cerrada. Es como ver levantarse un bloque de pisos desde lejos. No sabes cómo será el salón, pero ya intuyes el tamaño del edificio.
Por qué nuclear importa
La propulsión nuclear no significa que el portaaviones lleve armas nucleares. Significa que usa reactores para generar energía y mover el buque durante largos periodos sin depender tanto del repostaje de combustible para navegar. En la práctica, eso permite mantener una presencia más constante y liberar espacio para combustible de aviación, munición y suministros.
La pista más llamativa está en dos compartimentos cuadrados, de unos quince metros por lado, que el CSIS interpreta como posibles espacios protegidos para reactores. China no ha reconocido públicamente que el cuarto portaaviones vaya a ser nuclear, así que conviene no venderlo como un hecho cerrado. Pero tampoco es una ocurrencia aislada, porque investigadores del Middlebury Institute of International Studies, con Jeffrey Lewis entre los autores del hallazgo, ya habían identificado un prototipo terrestre de reactor naval en Sichuan.
Del Shandong al Fujian
El Shandong fue el primer portaaviones construido íntegramente por la industria china y entró en servicio el 17 de diciembre de 2019. La web del Gobierno chino confirmó entonces su entrega a la Armada del Ejército Popular de Liberación en Sanya, mientras que ChinaPower, del CSIS, lo describe como un buque de unas 66.000 a 70.000 toneladas, con propulsión convencional y despegue mediante rampa.
Esa rampa, conocida en el mundo naval como «ski-jump», ayuda al avión a salir de la cubierta, pero limita lo que puede cargar. El Fujian, ya de tipo más avanzado, cambió el paso al incorporar catapultas, un empujón eléctrico que permite lanzar aviones más pesados y con más combustible. El Ministerio de Defensa chino anunció que el Fujian, primer portaaviones chino con catapultas, fue comisionado el 5 de noviembre de 2025.
Más lejos de la costa
Un portaaviones es, en el fondo, un aeropuerto móvil. Si puede navegar más tiempo y lanzar aviones más pesados, también puede vigilar, cubrir y presionar zonas mucho más alejadas de la costa china. Ahí entra el Type 004, porque un diseño nuclear daría a Pekín más margen para operar en el Pacífico occidental, cerca de rutas y bases que preocupan mucho a Washington.
Pero un portaaviones no va solo, ni en las películas ni en la vida real. Necesita destructores, fragatas, buques de apoyo y, a veces, submarinos que lo protejan. Por eso el cambio no se mide solo por un casco enorme, sino por la capacidad de China para sostener un grupo aeronaval completo durante semanas. El informe anual del Departamento de Defensa de Estados Unidos señala que la Armada china pretende producir seis portaaviones adicionales para 2035 y llegar a un total de nueve.
El espejo estadounidense
La referencia inevitable es la clase Gerald R. Ford de la Marina estadounidense. La propia US Navy presenta el USS Gerald R. Ford como el primer portaaviones de una nueva clase en más de 40 años y como una plataforma diseñada para proyectar poder de forma sostenida en el mar.
Ahí está el listón. Estados Unidos opera todos sus portaaviones actuales con propulsión nuclear, mientras que China todavía está aprendiendo a combinar barcos, aviones, sensores y logística a escala oceánica. El Type 004 no igualaría por sí solo décadas de experiencia estadounidense, pero sí puede estrechar la distancia tecnológica. Poco a poco. Y eso ya cambia los cálculos.
Lo que aún no se sabe
El punto más importante es no confundir velocidad de construcción con capacidad real de combate. Tras salir del dique, un portaaviones necesita equipamiento interno, pruebas en puerto, navegación, ensayos aéreos y entrenamiento de tripulaciones. Eso lleva años, incluso cuando el astillero trabaja deprisa.
Tampoco están confirmados el número final de aviones, la fecha de entrada en servicio ni la configuración exacta de sus catapultas. Las cifras de más de noventa aeronaves circulan en análisis abiertos, pero el CSIS no las da por verificadas en esta fase. Lo sólido, por ahora, es que China está levantando un portaaviones más grande que los anteriores y que hay indicios serios de propulsión nuclear.
El análisis principal se ha publicado en Hidden Reach.










