Animales Nuevas especies marinas

Los secretos que esconde el océano: descubiertas más de 1.100 nuevas especies en tan sólo un año

El 90% de las especies marinas todavía no han sido descubiertas

Ocean Census es la mayor misión del mundo dedicada a buscar vida submarina

Las asombrosas fotografías de la ONU que te convencerán de por qué debes proteger los océanos

El gobio enano, una de las especies marinas descubiertas en el último año. Foto: Chris Goatley/The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census.
El gobio enano, una de las especies marinas descubiertas en el último año. Foto: Chris Goatley/The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census.

Cerca del 90% de las criaturas que habitan los océanos siguen siendo desconocidas. Por eso, cada año se encuentran nuevas y asombrosas formas de vida, como las más de 1.100 especies que han sido detectadas por primera vez por los científicos de Ocean Census, iniciativa lanzada por Nippon Foundation y Nekton para acelerar el descubrimiento de la vida marina.

En total han sido 1.121 nuevas especies marinas la que han sido catalogadas en tan sólo un año, periodo en el que Ocean Census ha organizado 13 expediciones en algunas de las regiones oceánicas más remotas y menos exploradas del planeta. En estas misiones se llegaron a alcanzar profundidades de hasta 6.575 metros.

Hablamos de la mayor misión del mundo dedicada a descubrir vida submarina, que cuenta con la colaboración de instituciones como la Agencia Japonesa de Ciencias y Tecnología Marinas y Terrestres (JAMSTEC), la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO, dependiente del gobierno australiano) y el Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos.

Carrera contrarreloj

«Con muchas especies en riesgo de desaparecer antes incluso de ser documentadas, estamos en una carrera contrarreloj para comprender y proteger la vida oceánica. Durante demasiado tiempo, miles de especies han permanecido en un limbo científico porque el ritmo de los descubrimientos no podía seguirles el paso», remarca la directora científica de Ocean Census, Michelle Taylor.

«Ahora estamos rompiendo ese cuello de botella. Al acelerar el descubrimiento y compartir los datos a escala global, no sólo estamos encontrando nuevas formas de vida, sino generando la evidencia científica necesaria para impulsar la ciencia y las políticas internacionales en un momento crítico», insiste Taylor.

A continuación, detallamos siete de las especies más sorprendentes entre las que han sido descubiertas por Ocean Census.

Habitantes misteriosos

Las quimeras (Chimaera sp. 1), también conocidas como «tiburones fantasma», se encuentran entre los habitantes más misteriosos de las profundidades oceánicas. Parientes lejanos de los tiburones y las rayas, divergieron hacia una línea evolutiva distinta hace casi 400 millones de años, una época anterior a los dinosaurios.

La especie fue descubierta por el taxónomo William White durante una expedición de CSIRO al Parque Marino del Mar del Coral, frente a la costa australiana de Queensland. Actualmente, un tercio de los tiburones, rayas y quimeras son vulnerables a la extinción.

Las quimeras, o tiburones fantasma. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/CSIRO.
Las quimeras, o tiburones fantasma. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/CSIRO.

Castillo de cristal

Descubierto durante la expedición japonesa Ocean Census JAMSTEC-Shinkai 2025, este gusano simbiótico habita dentro de un «castillo de cristal» conformado por las intrincadas cámaras de una esponja de vidrio, cuyo esqueleto está formado por sílice cristalina.

El nombre científico de la especie (Dalhousiella yabukii) es un homenaje al investigador principal de la misión, Akinori Yabuki. Este tipo de gusano poliqueto fue descubierto por Nato Jimi.

Gusano castillo de cristal. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/JAMSTEC.
Gusano castillo de cristal. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/JAMSTEC.

 Importancia biomédica

Los científicos creen que la llamativa coloración del gusano cinta (Drepanophoridae sp. 1) podría servir como advertencia frente a posibles depredadores, indicando la presencia de potentes defensas químicas.

Además de su papel ecológico como depredadores, estos gusanos tienen un indudable interés biomédico, ya que algunas de sus toxinas están siendo estudiadas como posibles tratamientos frente al alzhéimer y la esquizofrenia. La especie fue descubierta por Svetlana Maslakova.

Gusano cinta. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Gustav Paulay.
Gusano cinta. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Gustav Paulay.

Nació en el Mediterráneo

El camarón mediterráneo (Caridion sp. 1) fue encontrado en una cueva marina frente a Marsella, lo que demuestra que incluso un mar tan transitado como el Mediterráneo alberga todavía importantes secretos.

Su característico patrón de bandas naranjas y la complejidad de sus apéndices permitieron al taxónomo Hossein Ashrafi identificarlo, aportando información clave para la conservación de este ecosistema especialmente presionado.

Camarón mediterráneo. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Hossein Ashrafi.
Camarón mediterráneo. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Hossein Ashrafi.

Tercera especie conocida

Tras una década de investigación, el descubrimiento de esta anémona de mar excavadora (Harenactis sp.) representa la tercera especie conocida del raro género Harenactis.

El ejemplar fue recolectado originalmente en 2010 en la remota península de San Julián, en Argentina, y desde entonces ha sido objeto de un prolongado estudio por parte del taxónomo Agustín Garese.

Anémona de mar excavadora. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Agustín Garese.
Anémona de mar excavadora. Foto: The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Agustín Garese.

Profundidad extrema

Descubierta a 3.600 metros de profundidad, en la Fosa Norte de las Islas Sandwich del Sur, la esponja carnívora «bola de la muerte» (Chondrocladia sp.) rompe con la imagen habitual de las esponjas marinas. Mientras que la mayoría se alimentan filtrando partículas del agua, esta es una formidable depredadora.

Sus esferas están cubiertas de diminutos ganchos, similares al velcro, llamados espículas, diseñados para atrapar pequeños crustáceos que son arrastrados por las corrientes. Una vez capturada la presa, la esponja la envuelve lentamente y la digiere.

La especie fue identificada por el especialista Javier Francisco Cristobo Rodríguez durante una expedición realizada en 2025 junto al Schmidt Ocean Institute.

Esponja bola de la muerte. Foto: ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute.
Esponja bola de la muerte. Foto: ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute.

Coral colonial

Esta elegante pluma de mar de Mystery Ridge (Ptilella sp. OCSS_1146), llamada así porque fue detectada a 805 metros de profundidad en Mystery Ridge, en las Islas Sandwich del Sur, constituye una valiosa incorporación a la biodiversidad antártica. Aunque algunas especies recuerdan a las antiguas plumas de escribir, en realidad se trata de corales coloniales.

A diferencia de los corales constructores de arrecifes, que viven fijados a las rocas, la mayoría de las plumas de mar habitan los fondos blandos de las profundidades oceánicas.

Se anclan al sedimento mediante un bulbo muscular y actúan como auténticos árboles del lecho marino. El ejemplar fue identificado por Raissa Hogan durante la expedición de 2025 realizada en colaboración con el Schmidt Ocean Institute.

Pluma de mar de Mystery Ridge. Foto: Paul Satchell/The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Schmidt Ocean Institute.
Pluma de mar de Mystery Ridge. Foto: Paul Satchell/The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Schmidt Ocean Institute.