Animales Más caballitos de mar

Un respiro para los caballitos de mar: se introducen más de 1.500 ejemplares en las Islas Baleares

Los caballitos de mar han perdido entre el 20% y el 30% de sus poblaciones en el Mediterráneo

El proyecto Caballitos de mar Baleares ha alcanzado a más de tres millones de personas

Comer sobre una raya o un caballito de mar para reflexionar sobre la biodiversidad marina

Un caballito de mar nadando entre las algas.
Un caballito de mar nadando entre las algas.

Los caballitos de mar son unos magníficos indicadores de la salud de los ecosistemas oceánicos, ya que su especial sensibilidad frente a los cambios del entorno los hace extremadamente vulnerables a los efectos de la contaminación, el calentamiento global y la pérdida de los hábitats costeros de los que dependen.

Por este motivo, debería preocuparnos que las poblaciones de las dos especies autóctonas del Mediterráneo se hayan reducido entre un 20% y un 30% en las últimas décadas, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Esta delicada situación llevó a Banca March y la Fundación Palma Aquarium a poner en marcha el proyecto Caballitos de mar Baleares en el año 2022. Cuatro años después, la iniciativa se ha consolidado tras alcanzar un nuevo hito con la reciente liberación de 1.517 ejemplares en distintas áreas marinas protegidas y Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) del archipiélago.

Millones de personas

A lo largo de todo este tiempo, el proyecto ha alcanzado a más de 3,4 millones de personas, aseguran sus responsables. Una cifra que refleja el alcance de las distintas acciones desarrolladas en torno a la conservación de estas singulares especies de peces óseos.

Una de las más destacadas fue la distribución de más de 660 ejemplares de un cuento infantil sobre los caballitos de mar en centros escolares de Baleares, con el objetivo de fomentar la conciencia ambiental desde edades tempranas.

Un ejemplar de caballito de mar liberado en la isla de Sa Dragonera por el acuerdo entre Fundación Palma Aquarium y Banca March. Foto: Fundación Palma Aquarium.
Un ejemplar de caballito de mar liberado en la isla de Sa Dragonera por el acuerdo entre Fundación Palma Aquarium y Banca March. Foto: Fundación Palma Aquarium.

Renovación hasta 2028

La continuidad del proyecto está garantizada tras la renovación, en marzo de este año, del acuerdo de colaboración entre Banca March y la Fundación Palma Aquarium por dos años más. «Esta nueva etapa permitirá seguir avanzando en la investigación y recuperación de estas especies, así como reforzar las acciones de educación ambiental», afirman sus promotores.

Entre las últimas novedades, destaca la incorporación de una veterinaria especializada en fauna marina y la implantación de nuevos protocolos de bioseguridad para mejorar el bienestar de los ejemplares.

Fondo solidario

Caballitos de mar Baleares es posible gracias al componente solidario de Mediterranean Fund, un fondo temático de renta variable sostenible impulsado por March A.M., la gestora del Grupo Banca March.

El fondo invierte en dos temáticas de crecimiento, como son la economía de los océanos y el sector del agua, y dona el 10% de su comisión de gestión a proyectos destinados a la conservación de la biodiversidad marina y la protección del medioambiente.

Costa de Mallorca.
Costa de Mallorca.

Fotografía marina del año

Más allá de los esfuerzos destinados a su conservación en Baleares, los caballitos de mar también están protagonizando algunas de las imágenes más espectaculares sobre la vida marina.

Una de ellas, realizada por el fotógrafo francés Julien Anton, acaba de ser reconocida con el premio Ocean Photographer of the Year.

«Su impactante imagen de un caballito de mar macho junto a dos ejemplares juveniles conquistó al jurado por la poderosa reflexión que plantea sobre las futuras generaciones y el océano que heredarán», señaló en un comunicado Blancpain, compañía de alta relojería que coorganiza el certamen junto a Oceanographic, revista de vida marina y conservación ambiental.

Una despedida

La fotografía fue tomada en las aguas poco profundas y llenas de algas de Moorea, en la Polinesia francesa. «Aunque es improbable que estén emparentados, su disposición crea la impresión de una despedida, como si los pequeños caballitos de mar se reunieran alrededor de un padre tras haberlos liberado al mundo», explican desde Oceanographic.

Esta publicación también recuerda que los caballitos de mar son ahora escasos en la Polinesia Francesa, «por lo que esta imagen fue el resultado de largas horas de búsqueda entre las algas».

En términos parecidos se expresa el propio fotógrafo. «Pasamos incontables horas buscando en condiciones difíciles, sin ninguna garantía de encontrar un solo caballito de mar. Espero que esta imagen sirva de puente entre la ciencia, la conservación y un mundo que merece saber lo que está en juego», recuerda Anton.

El fotógrafo francés Julien Anton ha ganado el Ocean Photographer of the Year por esta imagen. Foto: Julien Anton.
El fotógrafo francés Julien Anton ha ganado el Ocean Photographer of the Year por esta imagen. Foto: Julien Anton.

Silencio

Por su parte, el director del concurso fotográfico, Will Harrison, ha contado que, cuando apareció por primera vez en pantalla la imagen que acabaría resultando ganadora, el jurado se quedó en silencio.

«Es una imagen que invita a la reflexión, a la introspección, y sin duda la obtuvo de nosotros. La fotografía rebosa una energía serena, aunque parte de ella provenga de la impresión que los humanos hacemos en la fotografía de nuestras propias emociones: la inclinación de la cabeza del padre, los niños volviéndose hacia él, la brecha generacional y el futuro incierto de los recién nacidos».

Todo ello lleva al director a plantearse cuestiones trascendentales. «¿Qué clase de océanos les estamos dejando a las generaciones futuras?», se pregunta Harrison, para quien la imagen ganadora es fotografía oceánica «en su máxima expresión: íntima, urgente e imposible de ignorar», concluye.