Animales de compañía

Un perro no es un juguete: la responsabilidad de regalar una mascota en Navidad llega a las aulas

La Real Sociedad Canina arranca un proyecto educativo en colegios para concienciar a los más pequeños qué supone ser un dueño responsable

Con un Golden Retriever, un Basset Hound y un Caniche Toy como “tutores caninos”, la RSCE formará a los niños a concienciarlos

El programa “Soy más bonito por dentro” hace hincapié en que incorporar un perro al hogar debe ser fruto de la reflexión y acorde con nuestro estilo de vida

Perro Juguete RSCE
Un momento de la sesión con los tutores caninos y alumnos
Antonio Quilis Sanz
  • Antonio Quilis Sanz
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora responsable de OKGREEN en OKDIARIO. Antiguo director de El Mundo Ecológico y colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los estudiantes del madrileño Colegio Ingenio están nerviosos hoy porque han llegado a clase Nilo, Like y Olivia, unos tutores caninos que van a protagonizar, junto con sus dueños, una actividad muy especial de educación y concienciación de cara a la Navidad para dejar claro que un perro no es un juguete.

La actividad, promovida por la Real Sociedad Canina de España (RSCE), coincide con una época del año en la que muchos niños pedirán un perro en su carta a los Reyes Magos, en la que se quiere dejar claro que incorporar una mascota es un acto de responsabilidad, y que no es un juguete ni un regalo cualquiera.

«Son seres vivos» explica el dueño de Olivia, una golden retriever de 11 años, una de las protagonistas de la especial sesión que disfrutan unos alumnos muy despiertos y participativos. Mientras, Nilo, un pequeño caniche, y Like, un tranquilísimo basset hound, también asisten en clase a esta singular sesión perruna.

No son un juguete

Dejan claro que la decisión de incorporar un animal a la familia debe ser siempre meditada y no impulsiva, y no percibirlos como si fuera un juguete más.

Así, la RSCE, la voz del perro en nuestro país desde hace más de cien años, ha creado este proyecto educativo que arranca en el colegio de Aravaca con el objetivo de extenderse a más colegios de España y de educar a las futuras generaciones sobre el respeto y la responsabilidad hacia los animales.

El proyecto se desarrolla a través de la increíble historia de Olivia que llega a las aulas de infantil, primaria y secundaria con un lenguaje y una práctica dividida en tres estaciones -obediencia, agilidad/juegos y cuidados-  donde los niños aprenden a tener una interacción saludable con los perros a través de ejercicios de cobro (tirar un juguete y que lo traiga), de agility o el aprendizaje de técnicas de cuidados.

Perro juguete
Olivia, la golden retriever, participa en el programa educativo de la Real Sociedad Canina de España interactuando con los alumnos

Un miembro más de la familia

En la clase, proyectan en una pantalla la evolución de Olivia en el seno de la familia, cómo llegó a su nuevo hogar y cómo ha sido madre de múltiples cachorros. Una forma de hacer entender cómo esta mascota es un miembro más de la familia y que tiene unas cualidades específicas adaptadas a su entorno.

Acerca de la acogida de un perro, recalcan ante los jóvenes que «es importante pensarlo bien, y que llegue un nuevo miembro adecuado para cada dueño o familia» y que no es un juguete.

Recalca el dueño de Olivia ante sus oyentes que «es muy importante saber cómo es un perro por dentro, porque cada perro y cada raza tiene un talento: puede ser rastreador, de rescate, policía, pastor o guía…».

La responsabilidad de tener un perro

Tras la clase, salen al jardín para disfrutar con ellos, con un pequeño circuito pero animado agility con Toy, cepillando a Like o interactuando con Olivia.

Las actividades están adaptadas a niños de distintas edades para concienciar de la responsabilidad de tener un perro y las consecuencias de una decisión impulsiva: infelicidad y abandono.

Según la Fundación Affinity, en el último año se abandonaron 20 perros cada hora en nuestro país por pérdida de interés o caracteres incompatibles, entre otros motivos. «¡Eso son 480 perros al día!», exclama asombrado un aventajado alumno que muestra sus dotes matemáticas.

RSCE bonito por dentro
El programa “Soy más bonito por dentro” hace hincapié en que incorporar un perro al hogar debe ser fruto de la reflexión y acorde con nuestro estilo de vida

Más bonito por dentro

El programa pedagógico de la RSCE enseña -en poco más de una hora- a los niños que un perro no es un regalo pasajero, sino un compañero de vida. Bajo el título Soy más bonito por dentro, invita a reflexionar a los más pequeños sobre las razones que deben motivar la elección de un perro, donde la estética o las modas no pueden estar por encima del carácter, funcionalidad y características esenciales que definen una raza.

Los tres grandes protagonistas de esta acción, además de los niños, se convierten en perros tutores concienzudamente elegidos «para mostrar a los niños cómo la raza influye en su morfología, carácter y predictibilidad, tan importantes para saber que estos animales se adaptan a nuestro estilo de vida y podemos hacerlos felices… y ellos a nosotros», destacan desde la RSCE.

«El objetivo de este proyecto es educar a los niños para que comprendan que un perro es un compañero de vida y exige cuidados y, sobre todo, una sabia elección. No es una moda pasajera o un juguete», subraya José Miguel Doval, presidente de la RSCE.

Basset hound
Los alumnos junto con Like, el basset hound que participa en la actividad

Tomar conciencia

«Queremos que los más pequeños tomen conciencia de lo que significa cuidar a un animal y de la importancia de la tenencia responsable, más allá de la emoción del momento» añade Doval.

Según el director del colegio Ingenio, Alberto Solana, «en vísperas de Navidad, nos unimos al programa educativo con perros para enseñar a nuestros estudiantes la importancia de la convivencia responsable con estos maravillosos compañeros. Queremos que comprendan que un perro no es un juguete, sino un ser vivo que merece nuestro respeto y amor».

Responsabilidad y empatía

«Fomentar la tolerancia y el cuidado hacia los animales es fundamental en nuestra comunidad escolar, y esta actividad refuerza nuestros valores. Al aprender a cuidar y respetar a los perros, también cultivamos en nuestros niños un sentido de responsabilidad y empatía», concluye Solana.

Para tener más información sobre el curso Aprender con el perro en la escuela: soy más bonito por dentro, los centros interesados pueden ponerse en contacto con la RSCE a través de su correo electrónico [email protected] o en el teléfono 646 94 07 00.