Nuevas especies

Mucha vida por descubrir: afirman que hay entre 8 y 14 millones de especies desconocidas de insectos

El número total de especies de insectos podría situarse entre los 14 y los 20 millones

Numerosas especies de insectos podrían desparecer antes de que sean descubiertas por el ser humano

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Si pensamos en insectos, lo primero que nos viene a la cabeza son esos molestos mosquitos empeñados en picarnos, sobre todo en estos calurosos días de verano. Pero lo cierto es que esta es una imagen demasiado reducida de un grupo muy diverso del que también forman parte escarabajos, abejas, avispas, mariposas, hormigas…

Así hasta llegar a los seis millones de especies diferentes. O eso creíamos hasta ahora, porque un reciente estudio liderado por la Universidad de Cornell (en Ithaca, estado norteamericano de Nueva York) sostiene que, en realidad, son muchas más. Según sus conclusiones, todavía existen entre 8 y 14 millones de especies de insectos por descubrir.

El nuevo recuento, que utilizó información genética de 1,6 millones de insectos tropicales, un censo de un variado grupo de avispas parasitoides en Costa Rica y análisis estadísticos, calcula de forma conservadora que el número total de especies de insectos se sitúa en una horquilla de 14 a 20 millones, cifra que es dos o tres veces superior a lo que se pensaba.

Futuro de la biodiversidad

El estudio, que ha sido recientemente publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS), asegura que este hallazgo tiene profundas implicaciones para comprender la escala, la riqueza y el futuro de la biodiversidad en la Tierra.

«No podemos proteger a las especies si no sabemos que existen, por lo que para poder comprender la biodiversidad de nuestro planeta, es importante saber cuántas hay», remarca Laura Melissa Guzman, profesora asistente de entomología en la Universidad de Cornell y autora principal del estudio.

Millones de nuevas especies

Hasta el momento, la ciencia ha descrito, a lo largo de décadas de investigación, alrededor de 1,2 millones de especies de insectos. «Sabemos que aún quedan muchas por descubrir, y uno de los retos es que cuanto más muestreamos, más descubrimos», relata Guzmán.

«Se trata de intentar estimar lo que no se observa basándonos en lo que sabemos», añade la investigadora.

Esta gran diversidad de insectos se explica por múltiples razones: buena parte de estos animales experimentan una metamorfosis durante su ciclo vital, lo que les permite explorar diferentes hábitats según su etapa de desarrollo. Por ejemplo, las orugas se alimentan de plantas y luego, al convertirse en mariposas o polillas, se alimentan principalmente del néctar de las flores.

El ciervo volante es el escarabajo más grande de Europa.

Reducidas áreas de distribución

Otra de las claves de esta enorme biodiversidad está en sus reducidas áreas de distribución. Los investigadores señalan que determinadas especies de insectos, especialmente entre los grupos más diversos de las zonas tropicales, dependen de unas condiciones muy concretas de hábitat, clima o incluso de otras especies de las que necesitan alimentarse. Esto significa que pueden aparecer especies diferentes en lugares relativamente próximos.

El estudio observó precisamente esta particularidad en las avispas parasitoides analizadas en Costa Rica: al comparar distintos puntos de la zona, comprobaron que muchas de sus especies presentes en un lugar no aparecían en otro, incluso cuando estaban relativamente cerca.

Para los investigadores, esto indica que existen especies que ocupan áreas geográficas pequeñas, lo que ayuda a explicar por qué todavía quedan tantas por descubrir.

Mariposa monarca.

Apocalipsis de los insectos

Todo lo anterior ayuda a comprender por qué los insectos son considerados, a día de hoy, como el grupo de animales más diverso la tierra. Lo cual no significa que su supervivencia esté garantizada.

De hecho, la situación es, más bien, la contraria: las actividades humanas están provocando una drástica disminución de las poblaciones de insectos a nivel mundial, un fenómeno conocido como el «apocalipsis de los insectos».

Desconocidas y en declive

La nueva estimación global de las poblaciones de insectos podría ser un paso importante para proteger a los que sobrevivan. «Con los informes recientes sobre la disminución de las poblaciones de insectos, podría haber muchas especies en declive que ni siquiera hemos descubierto», alerta Guzmán.

La situación es crítica sin lugar a dudas: según un estudio muy citado, titulado, precisamente, El apocalipsis de los insectos y por qué es importante, hasta el 40% de las especies de insectos a nivel mundial están en declive. En algunas zonas, el panorama es incluso peor: en Alemania, las poblaciones de insectos han disminuido un 75% en menos de tres décadas.

Abeja polinizando una flor.

Equilibrio de los ecosistemas

Evitar esta extinción masiva de insectos es importante no sólo para conservar especies que ni siquiera conocemos, sino también para mantener el equilibrio de los ecosistemas, al que contribuyen con tareas tan importantes como la polinización de las plantas. Las abejas y las moscas de las flores o sírfidos, por ejemplo, desempeñan un papel esencial en numerosos cultivos.

Otros insectos ayudan a mantener bajo control las poblaciones de especies que pueden convertirse en plagas. Es el caso de las mariquitas, que se alimentan de pulgones, y de las avispas parasitoides, cuyas larvas se desarrollan a costa de otros insectos que pueden causar daños en la agricultura.

Además, los insectos participan en la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes. También constituyen una fuente de alimento fundamental para aves, anfibios, reptiles, mamíferos y otros animales. Su desaparición podría afectar, por tanto, a multitud de especies.