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Los geranios son muy útiles, pero hay mejores opciones para el frío: la planta de flores azules que decora tu balcón desde el otoño hasta el invierno

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Los geranios decoran balcones y terrazas durante buena parte del año, pero las bajas temperaturas pueden complicar su mantenimiento.

No obstante, existe una especie que destaca por sus flores azules, su resistencia al frío y los tonos rojizos de sus hojas en otoño: el ceratostigma. Esta planta ornamental permite dar color al exterior y no necesita grandes cuidados una vez que desarrolla sus raíces.

Ceratostigma, la planta de flores azules que resiste el frío

El ceratostigma pertenece a la familia de las plumbagináceas y agrupa varias especies ornamentales. Entre ellas destacan el Ceratostigma willmottianum, el Ceratostigma plumbaginoides y el Ceratostigma griffithii. Aunque comparten sus llamativas flores azules, presentan diferencias de tamaño y crecimiento que conviene conocer antes de elegir una para el balcón.

Sus flores recuerdan a las del plumbago y aparecen durante los meses cálidos, con una floración que puede prolongarse desde el verano hasta el otoño. Además, el follaje adquiere tonalidades anaranjadas, rojizas o violáceas cuando llega el otoño, antes de caer con el frío en la mayoría de estas especies.

La resistencia a las heladas es uno de sus principales atractivos. No obstante, depende de la variedad: el ceratostigma de Willmott soporta temperaturas de hasta -12 grados, mientras que el Ceratostigma plumbaginoides puede resistir hasta -15 grados.

Estos valores no garantizan que cualquier ejemplar cultivado en una maceta soporte las mismas condiciones, ya que también influyen la exposición y el estado de las raíces.

¿Cómo cuidar el ceratostigma en el balcón durante el otoño y el invierno?

Para que crezca correctamente, el ceratostigma necesita una ubicación a pleno sol o en semisombra. La luz favorece su desarrollo y su floración, por lo que es aconsejable escoger un rincón luminoso de la terraza. Asimismo, se adapta a distintos espacios gracias a que algunas variedades crecen como arbustos y otras forman cubiertas vegetales de poca altura.

El sustrato debe ser suelto, de riqueza media y con buen drenaje. La tierra no debe retener demasiada humedad, especialmente durante los meses fríos. Si se cultiva en una maceta, es fundamental elegir un recipiente con agujeros en la base para facilitar la salida del agua.

Según los expertos de Verde es Vida, estas plantas necesitan riego regular y moderado durante los dos primeros años, mientras desarrollan un buen arraigo.

Después, pueden soportar periodos de sequía gracias a sus raíces establecidas. Por tanto, es recomendable adaptar el riego a la humedad del sustrato y evitar el exceso de agua cuando llueve con frecuencia.

La poda también depende de la especie. A finales del invierno, el Ceratostigma plumbaginoides se recorta a ras, mientras que las otras dos variedades se mantienen mediante la eliminación de las ramas demasiado largas. Esta tarea ayuda a controlar su crecimiento y favorece la renovación de la planta.

¿Se puede cultivar ceratostigma en macetas y combinarlo con otras plantas?

Sí. El ceratostigma crece bien en macetas y contenedores, por lo que resulta ideal para terrazas y balcones. Las variedades más compactas pueden encajar en espacios reducidos, mientras que las de mayor porte necesitan recipientes acordes con su desarrollo.

Por otro lado, se puede combinar con otras plantas ornamentales que compartan necesidades de luz y riego. Para elegir las compañeras, conviene tener en cuenta su resistencia al frío y evitar especies que necesiten mantener el sustrato constantemente húmedo.