Trucos

Los mecánicos coinciden: «Si introduces una moneda en la banda de rodadura y apenas entra, ha llegado el momento de cambiar los neumáticos»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La vida útil de un neumático comienza desde el momento en que se instala en el vehículo. Su sustitución debe realizarse cuando presenta un desgaste excesivo, aunque su duración puede variar considerablemente en función de distintos factores, como el diseño, los hábitos de conducción, el clima, el estado de la carretera y el mantenimiento. Si se observa un desgaste asimétrico, con grandes diferencias entre los neumáticos del mismo eje, así como un desgaste excesivo en el centro o en los bordes de la banda de rodadura, puede tratarse de un indicio de problemas mecánicos.

Entre las posibles causas se encuentran fallos de equilibrado, paralelismo, transmisión o suspensión. Sin embargo, también puede deberse a haber circulado con una presión incorrecta. Se recomienda comprobar la presión indicada por el fabricante al menos una vez al mes y siempre antes de hacer un viaje largo.

El truco de la moneda en los neumáticos

@bipi_es Te cuento este trucazo! Antes de salir, yo siempre miro las ruedas, pero sin complicarme. Con una moneda puedes saber rápido si están bien o si ya van justitas. En el vídeo te enseñamos cómo hacerlo, que es facilísimo 👀🚗 #bipi #movilidad #truco #renting #coches #viajes ♬ sonido original – Bipi

Según la normativa, el dibujo de los neumáticos debe tener una profundidad mínima de 1,6 milímetros. Esto quiere decir que, si circulamos con una profundidad inferior, no sólo estaremos poniendo en riesgo nuestra seguridad y la del resto de usuarios de la vía, sino que además podríamos obtener una ITV desfavorable (si nos toca pasarla) o recibir una multa. Más allá de la obligación legal, la recomendación es que el dibujo tenga al menos 3 mm para garantizar una mayor seguridad al volante.

El truco de la moneda permite comprobar de forma rápida y sencilla el estado de desgaste de los neumáticos y, más concretamente, verificar si la profundidad del dibujo se acerca al mínimo legal de 1,6 mm. Para hacerlo, basta con coger una moneda de 1 euro e introducirla en las ranuras del neumático: si se ve la parte dorada, es una señal de que ha llegado el momento de cambiarlo.

Ahora bien, es fundamental comprobar que toda la banda de rodadura presente un desgaste uniforme. Es decir, todas las ranuras deberían mantener una profundidad similar, por lo que conviene introducir la moneda en diferentes puntos del neumático. Si éste está más desgastado en unas zonas que en otras, puede indicar que la presión no es la adecuada o que existe un problema de alineación de las ruedas.

«La profundidad mínima del dibujo de un neumático debe ser de al menos 1,6 milímetros, pero es recomendable no dejar que se desgasten tanto. Y muy impor­tante, conocer y aplicar la presión adecuada recomendada por el fabricante para evitar desgastes asimétricos y mayor gasto de com­bustible», recuerda la DGT.

Errores frecuentes

Como explica Pedro Álvarez, director de marketing de Michelin, «el neumático es el nexo de unión entre el coche y la carretera, por lo que tiene que ser seguro, duradero y sostenible. Por ello, este elemento de alta tecnología tiene que estar siempre en buen estado y con las presiones recomendadas por el fabricante». La DGT detalla cuáles son algunos de los errores más habituales relacionados con el mantenimiento de los neumáticos.

Neumáticos de invierno

En 2026, la nueva regulación considera «neumáticos certificados para invierno» aquellos diseñados y homologados específicamente para circular en condiciones de nieve extrema. Para identificarlos, hay que comprobar que tengan el distintivo 3PMSF (Three Peak Mountain Snow Flake), representado por una montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior. Dentro de esta categoría también se encuentran los neumáticos «All Season» que cuentan con esta certificación.

Finalmente, la DGT ofrece una guía práctica para calcular la distancia de seguridad en calzadas mojadas. Como referencia, a una velocidad de 20 km/h la distancia de seguridad sería de 8 metros; a 30 km/h, de 18 metros; a 50 km/h, de 50 metros; a 90 km/h, de 162 metros; y a 120 km/h, de 288 metros. «Con el asfalto mojado la frenada se alarga, la estabilidad del coche queda com­prometida y es mucho más fácil tener un accidente. Una posibilidad que se reduce drásticamente lle­vando los neumáticos con dibujo y presión correctos. Porque con este fenómeno climático la adherencia de las ruedas es clave».