Método de robo

Encontrar una botella de plástico en la rueda del coche: qué significa y por qué es fundamental saber cómo actuar

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Encontrar una botella de plástico debajo del guardabarros de tu coche puede convertirse en una pesadilla, aunque parezca una mera situación accidental. Desde hace años, las autoridades han advertido acerca de una señal de alerta sobre un posible método de robo conocido como el truco de la botella.

Aunque sepamos identificar que se trata de un posible robo, es importante saber cómo actuar ante una situación de peligro.

Una botella de plástico en la rueda de un coche

La maniobra es sencilla: los ladrones colocan una botella de plástico entre el neumático y el guardabarros (suele ser en una rueda trasera para que no se vea en un primer momento). Una vez el conductor pone en marcha el coche, la rueda aplasta el plástico y hace un fuerte sonido, haciendo que el conductor se asuste al pensar que ha pisado algo o que su coche se ha averiado.

El objetivo de los ladrones es generar una distracción mientras el conductor deja el coche abierto para revisar rápidamente qué ha pasado. En ese momento aprovechan para acceder inmediatamente al interior del vehículo y sustraer los objetos personales del conductor.

¿Por qué es fundamental saber actuar?

Conocer la estafa te posibilita a estar prevenido ante una clara señal de alerta, sin apresurarte y sin quedar expuesto al peligro.

Para saber cómo actuar ante esta situación, es importante seguir una serie de recomendaciones dadas por las autoridades. Antes de subir al vehículo, es importante revisar el entorno. En el caso de ver la botella, es importante observar bien los alrededores antes de entrar al coche.

Si una vez que el coche arranque se oye un ruido y mantienes sospechas, es preferible seguir conduciendo hasta un lugar seguro, con luz y transitado, antes de mirar qué ha sucedido. En caso de bajar a comprobar qué ha pasado, es preferible apagar el motor, quitar la llave y cerrar las puertas. Si las sospechas de que haya alguien acechando se confirman, es de imperiosa necesidad llamar de inmediato a la policía.