Cómo convertir un neumático usado en uno nuevo en 8 pasos

neumatico
Convertir un neumático usado en uno prácticamente nuevo es posible gracias a un proceso de 8 pasos que, además de económico, no tienen ninguna pega legal.

¿Sabías que es posible reutilizar las ruedas de tu coche una vez se hayan gastado? No solamente es posible, sino que es algo totalmente legal, tal y como nos cuenta la empresa especializada Insa Turbo. La idea es aplicar la regla de las 3 ‘erres’ al neumático: reducir, reutilizar y reciclar. Con ella, se produce un ahorro tanto ecológico como económico al que llegamos tras seguir ocho pasos, que son los siguientes:

La inspección inicial

Lo primero que ha de hacerse es inspeccionar el neumático a conciencia. Se puede recuperar uno que esté viejo, pero no otro que tenga algún defecto o daño irreparable. Hay que comprobar tanto la carcasa, como los flancos y la banda de rodadura.

Shearografía

Esta extraña palabra hace referencia a una inspección ultrasónica con la que se detecta la separación entre las capas de los neumáticos para comprobar de nuevo si hay algún defecto que impida continuar el proceso.

Raspado

Una vez que estamos seguros de que no tenemos daños en el neumático, se procede a eliminar el suficiente caucho de la carcasa para lograr tener una textura y forma adecuadas para que la nueva banda de rodadura que se vaya a colocar agarre correctamente.

Saneado y reparación

En esta fase del proceso se utiliza una máquina de control manual con la que eliminaremos cualquier resto de óxido que aparezca, de tal manera que el desperfecto pase a mejor vida.

Cementado

Llegados a este punto se procede a aplicar a la carcasa una capa de goma de 2 milímetros de grosor. Su alta adherencia será la que permita sujetar la nueva banda de rodadura hasta que ésta quede adherida a la carcasa de forma definitiva.

Embandado

En este momento se adhiere una banda de rodadura ya vulcanizada -se calienta el caucho crudo para que se vuelva más resistente al frío- a la carcasa. Esto puede hacerse con un embandado de anillo precurado de 360º o a través de uno de banda plana o clásica.

Vulcanizado en caliente

Se trata del proceso de curación en un molde circular cerrado muy parecido al que se lleva a cabo con un neumático nuevo. Este molde se divide en 6 piezas que marcan el dibujo de la banda de rodadura junto a dos platos, uno destinado a cada flanco.

Inspección final

Es aquí donde al neumático se le da su forma final al eliminar las rebabas y demás sobrantes de goma del proceso anterior. Solo entonces se procede a pintar los talones, momento tras el cual se da por finalizado el proceso.

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