Hay diversos hábitos para dormir mejor. Esto depende de lo que cada uno establezca, manías y rutinas. ahora bien, hay quienes recomiendan cerrar la puerta del dormitorio por la noche. ¿Cuáles son las razones? Lo que no se aconseja es consultar el móvil antes de descansar ni hacer ejercicio.
Según el medio griego Lifo, los expertos en sueño recomiendan esta práctica, ya que puede crear un ambiente más tranquilo en la habitación y contribuir a un sueño más profundo. En relación con la mejora de la calidad del sueño al dormir con la puerta del dormitorio cerrada, este medio recoge la versión de la Dra. Catherine Darley, especialista en naturopatía y sueño y fundadora de Skilled Sleeper, así como con la Dra. Chelsie Rohrscheib, neurocientífica y especialista en sueño que dirige la división de sueño de Wesper. Existen varias razones por las que dormir con la puerta del dormitorio cerrada puede influir en la calidad del sueño.
Por qué debes cerrar la puerta del dormitorio por la noche
“Mantener la puerta cerrada es más seguro debido al riesgo de incendio”, expresa Rohrscheib. Luego destaca que una puerta cerrada ayuda a crear un entorno de descanso más tranquilo, oscuro y silencioso, lo cual es ideal para una buena calidad del sueño. Pues el ruido y la luz provenientes de otras partes de la casa pueden perturbar el sueño.
Por su parte, la doctora Darley coincide y señala además que cerrar la puerta del dormitorio podría salvar vidas en caso de incendio en la vivienda. Según ella, cuando la puerta está cerrada puede hacer que el humo y los gases tóxicos entren en la habitación, lo que le da más tiempo para despertarse y salir a salvo.
También destaca la sensación de seguridad psicológica, que le permite relajarse y dormir de verdad. Con la puerta abierta, es posible que termine durmiendo con un ojo abierto, pendiente de lo que sucede en el resto de la casa.
Más allá de las medidas básicas de seguridad y de crear un ambiente más tranquilo, dormir con la puerta del dormitorio cerrada también puede beneficiar a quienes padecen alergias. Así lo destacan los expertos, puesto que los alérgenos pueden entrar en el dormitorio desde el resto de la casa, algo que una puerta cerrada puede evitar.
Dormir con la puerta abierta también tiene ventajas
Aunque , según estos expertos, es mejor descansar y cerrar la puerta del dormitorio por la noche, dormir con la puerta abierta tiene sus propias ventajas.
En principio, señalan que puede favorecer una mejor regulación de la temperatura, especialmente si no se dispone de un sistema de refrigeración o calefacción en el dormitorio.
Además, con la puerta abierta, se mejora la calidad y la circulación del aire. «Al exhalar, cada respiración contiene CO₂», explica Darley. «En una habitación cerrada, el CO₂ puede acumularse hasta alcanzar niveles perjudiciales para la salud. Los niveles elevados de CO₂ durante la noche se asocian con una disminución de la función cognitiva al día siguiente».
Para los expertos, el entorno del dormitorio desarrolla un papel fundamental en la calidad del sueño. Así que lo ideal es mirar bien tales factores, adaptarlos, ajustarlos y poder dejar un espacio siempre según las necesidades de cada persona, de la temperatura y del entorno, como mantener el dormitorio fresco, silencioso, oscuro, cómodo, limpio y libre de desorden.
Dentro de una vida saludable
La mejor estrategia para cuidar la salud sigue siendo mantener una alimentación variada, practicar actividad física de forma regular, dormir lo suficiente y evitar el tabaco.
La importancia de dormir más de 7 horas
Dormir pocas horas puede tener consecuencias también en la salud. Dormir bien es una de las bases de una buena salud, pero su importancia va mucho más allá de sentirse descansado al despertar. En los últimos años, numerosas investigaciones han demostrado que la calidad y la duración del sueño influyen directamente en el metabolismo, el control de la glucosa y el riesgo de desarrollar diabetes.
Al mismo tiempo, quienes ya conviven con esta enfermedad suelen experimentar alteraciones del descanso que dificultan todavía más el control de sus niveles de azúcar en sangre. Se trata de una relación bidireccional que merece especial atención.
Según diversas investigaciones, dormir entre siete y ocho horas por noche continúa siendo el intervalo que ofrece mejores resultados para la mayoría de los adultos sanos. Ese rango se relaciona con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo, diabetes tipo dos y mortalidad prematura.
Dormir demasiado tampoco resulta beneficioso
Aunque pueda parecer contradictorio, permanecer muchas horas en la cama tampoco parece ser la mejor estrategia.
Diversos estudios observacionales, como los publicados en Johns Hopkins Medicine, concluyen que dormir más de nueve horas de forma habitual también se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades crónicas.






