En España se duerme poco. Una de las razones es irse a dormir tarde y levantarse antes, ahora bien, hay más factores que inciden en no descansar mejor. Los médicos señalan que la hora exacta a la que te acuestas no es el factor decisivo como destacamos; más bien, la duración y la calidad del sueño son más importantes para los niveles de energía. ¿Qué otros factores hay que tener en cuenta?
No hay una hora ideal para acostarse que sirva para todo el mundo. El mejor momento depende del reloj biológico interno de cada persona. El medio Danas especifica que es importante determinar siempre una hora para irse a dormir y asegurar entre siete y nueve horas de sueño, que es la recomendación para la mayoría de los adultos. El cerebro se acostumbre a esta rutina y entonces descansa también cuando toca.
Qué debemos tener en cuenta para descansar mejor
Algunas personas funcionan mejor cuando se acuestan y se levantan antes, es decir, temprano. Por otro lado, están los que se acuestan más tarde y también entonces se levantan luego. Y otro factor está en la calidad y duración del sueño.
Un buen descanso no depende solo de cuándo y cuánto tiempo duermes, sino también de la calidad de ese sueño. Si te despiertas con frecuencia durante la noche, te cuesta conciliar el sueño o te sientes cansado a pesar de pasar suficientes horas en la cama, es probable que la calidad de tu sueño sea deficiente.
Desde el medio los expertos destacan que es normal despertarse una o dos veces durante la noche —por ejemplo, para ir al baño— y volver a dormirse en un plazo de 10 a 15 minutos. Sin embargo, quienes se despiertan de manera frecuente o en periodos prolongados de vigilia en mitad de la noche entonces pueden tener problemas y no descansar como es debido. «Si duermes menos de siete horas, esto afectará negativamente a tu estado de alerta, concentración y tiempo de reacción», apuntan expertos a este medio.
Qué hacer para dormir y descansar mejor
No te obsesiones con la idea de un «sueño perfecto». Esa presión puede generar estrés y ansiedad innecesarios en torno al sueño. Además, resulta beneficioso recibir luz solar por la mañana.
Deporte
Una de las cosas que recomiendan los expertos es mantenerse activo. «Los hábitos diarios influyen considerablemente en los niveles de energía y en la calidad del sueño. El ejercicio regular, la exposición a la luz matutina y el control del estrés son factores clave», aseguran.
Limitar el consumo de estimulantes
El Dr. Ruchir Patel aconseja a este medio que debemos evitar la cafeína entre seis y ocho horas antes de acostarnos, y la nicotina al menos dos horas antes de ir a dormir.
Pausa con las pantallas
Otro factor que hace que no descansemos bien es estar la gran parte del tiempo, especialmente por la noche con la pantalla del móvil. Se sustituye por dar un paseo, leer un libro, escuchar música, hacer estiramientos o pasar tiempo con tus seres queridos. Para los expertos, el tiempo excesivo frente a las pantallas, especialmente por la noche, se asocia con una peor calidad del sueño.
Beber agua para hidratarse
Tomar una pequeña cantidad de agua antes de dormir puede resultar beneficioso para quienes no llegan a una hidratación suficiente durante el día. En determinadas circunstancias, este hábito ayuda a evitar la sensación de sed durante la noche y contribuye a mantener húmedas las mucosas de la boca y la garganta.
Consecuencias de dormir pocas horas
El Instituto de Investigaciones del Sueño explica que la relación entre el sueño y la diabetes funciona en ambos sentidos. Por un lado, entre el 38% y el 45% de las personas con diabetes tipo 2 sufren trastornos del sueño.
La Asociación Americana de la Diabetes recuerda que la enfermedad puede manifestarse con síntomas como orinar con frecuencia, sed intensa, hambre constante, fatiga extrema, visión borrosa, heridas que tardan en cicatrizar, pérdida de peso involuntaria en la diabetes tipo 1 y hormigueo o entumecimiento en manos y pies en la diabetes tipo 2.
Cuántas horas de sueño necesitas para ralentizar el proceso de envejecimiento
La investigación, encabezada por el radiólogo Junhao Wen, analizó información de miles de personas para comprobar cómo influía el sueño en el envejecimiento de diferentes órganos.
Los investigadores comprobaron que no existe una relación lineal entre dormir más y disfrutar de una mejor salud. Al contrario, observaron que tanto los periodos de descanso insuficientes como los excesivamente largos se asociaban con un envejecimiento biológico más acelerado.
