Según un comunicado de Frontiers, editorial de la revista científica Frontiers in Physiology, oler chocolate antes de entrenar la fuerza de piernas mejora el rendimiento cuando la persona se ejercita en ayunas. El hallazgo procede de un estudio de la Universidad de Malaya, en Kuala Lumpur, publicado en julio de 2026.
El equipo trabajó con 23 hombres moderadamente entrenados, de entre 20 y 25 años, que llegaron al laboratorio tras ayunar al menos 10 horas. Antes de cada serie de extensiones de pierna, olieron durante 30 segundos una muestra líquida de chocolate negro, chocolate con leche o agua, según el grupo que les tocara.
Antes de empezar el ejercicio, cada participante indicó su nivel de hambre, de saciedad y de deseo de comer, como punto de partida para comparar. Esa misma medición se repitió durante las series, justo después de cada exposición al aroma asignado.
¿Por qué mejora el entrenamiento de fuerza de piernas oler chocolate en ayunas?
Quienes olieron chocolate negro con 90 % de cacao completaron unas 18 repeticiones más que el grupo de agua durante las series de extensión de pierna.
El grupo que olió chocolate con leche (60 % de cacao) sumó unas nueve repeticiones adicionales frente al mismo control. Ese aumento del volumen de entrenamiento se dio sin que los participantes percibieran un esfuerzo mayor.
Diferencias entre el chocolate negro y el chocolate con leche durante el ayuno
El chocolate negro redujo la sensación de hambre durante las series, un efecto que el chocolate con leche no reprodujo en ningún grupo. En cambio, el chocolate con leche elevó la percepción de que el entrenamiento resultaba más agradable, sin frenar el apetito de quienes lo olieron.
Esa diferencia llevó al equipo a plantear dos mecanismos distintos detrás de un mismo estímulo, el olor. Uno actúa sobre el apetito durante el ayuno, y el otro sobre el disfrute de la sesión de entrenamiento.
¿Cómo actúa el olor del chocolate en el cerebro durante el ayuno?
El perfil amargo del chocolate negro funcionaría como una señal aprendida de saciedad, ya que el cerebro anticipa la sensación de estar lleno solo con el olor, aunque no haya ingesta real de alimento. Esa anticipación explicaría la caída del hambre percibida durante el ejercicio.
El chocolate con leche, más dulce, actuaría en cambio como una recompensa. Su aroma no reduce el apetito, pero mejora el ambiente de la sesión y motiva a sostener más repeticiones antes de llegar al fallo muscular.
La distinción interesa sobre todo a quienes entrenan fuerza en ayunas por rutina, ya sea por horarios de trabajo o por seguir algún esquema de ayuno intermitente. Elegir el aroma según el objetivo (aguantar el hambre o disfrutar más la sesión) permite adaptar el recurso de utilizar olfato a necesidades distintas.
El papel de la Universidad de Malaya en el hallazgo sobre el chocolate y el entrenamiento de piernas
Mohamed Nashrudin bin Naharudin, profesor asistente de la Facultad de Ciencias del Deporte y el Ejercicio de la Universidad de Malaya y autor principal del trabajo, explicó que exponer a los participantes moderadamente entrenados al olor del chocolate justo antes y entre series de ejercicio de fuerza aumentó el volumen total de entrenamiento sin elevar el esfuerzo percibido.
El hallazgo resulta muy interesante, ya que no se exige ingerir el chocolate, sino solo olerlo antes de cada serie.





