Cristina Costa, fisioterapeuta en Cáceres con 16 años de experiencia, ha puesto en marcha un programa de entrenamiento especializado para mayores de 70 años en su clínica. «No tengo nada contra los gimnasios, pero creo más en un deporte supervisado«, explica la profesional, que reclama un ejercicio centrado en la persona y en sus necesidades reales.
Costa lanza esta iniciativa tras comprobar que los gimnasios convencionales suelen mezclar a los mayores con el resto de usuarios, sin adaptar los ejercicios a sus capacidades. Su centro, Balance by CC, ofrece en cambio un entrenamiento funcional similar al de una persona joven, pero ajustado a la movilidad y la fuerza de cada paciente en cada etapa de la vida.
Por qué es relevante el deporte supervisado a los 70 años de edad
A los 70 años, la pérdida de masa muscular y de densidad ósea se acelera, y el entrenamiento de fuerza es el mejor remedio contra la sarcopenia y la osteoporosis, pero levantar peso con una técnica incorrecta puede provocar fracturas por estrés o desgarros. Un profesional asegura la carga exacta y la postura correcta para fortalecer huesos y músculos sin dañarlos.
El envejecimiento afecta también al sistema vestibular y a la propiocepción, la capacidad del cuerpo de saber dónde está en el espacio, lo que eleva el riesgo de caídas. Un especialista diseña ejercicios que desafían el equilibrio de forma segura y permanece cerca como soporte físico inmediato durante la sesión, algo que ningún gimnasio convencional ofrece de serie.
A esta edad suelen coexistir varias patologías, como artrosis, hipertensión o problemas cardiovasculares, y el ejercicio debe prescribirse casi como un medicamento: un profesional sabe qué movimientos evitar y monitoriza variables como la frecuencia cardíaca. El tejido conectivo, además, pierde elasticidad y tarda más en recuperarse, así que el ojo experto de un entrenador regula el volumen y los descansos para evitar tendinitis o fatiga crónica.
Cómo es el modelo de ejercicio adaptado del Centro Balance by CC
En el centro de Costa, el objetivo no es simplemente hacer ejercicio, sino moverse de forma inteligente y segura. El trabajo se centra en la fuerza muscular, esencial para tareas como levantarse de una silla o subir escaleras, y en el equilibrio, clave para reducir el riesgo de caídas con consecuencias graves en la tercera edad.
Las sesiones se diseñan a medida según el estado de salud, los antecedentes médicos y los objetivos de cada persona, e incluyen ejercicios de movilidad articular junto a técnicas de respiración y relajación. La experiencia de Costa en patologías como la artrosis, la osteoporosis o las secuelas de accidentes cerebrovasculares le permite ajustar cada rutina con criterio clínico, no solo deportivo.
Por qué el pilates es un buen deporte a los 70 años
El pilates entrena fuerza, equilibrio y flexibilidad con un impacto articular prácticamente nulo, porque la mayoría de sus ejercicios se realizan sentado, tumbado o a cuatro patas. Sus movimientos fluidos estimulan además la producción de líquido sinovial, lo que reduce la rigidez matutina y los dolores propios de la artrosis.
El método se centra en activar el llamado powerhouse, los abdominales profundos, el suelo pélvico y la musculatura de la espalda, lo que estabiliza la columna, alivia el dolor de espalda crónico y corrige la tendencia a encorvarse que aparece con la edad. Cada ejercicio exige además concentración, lo que reconecta el cerebro con los músculos y mejora la propiocepción, un factor decisivo para caminar con más seguridad y reaccionar mejor ante un tropezón.
El trabajo de flexibilidad, siempre controlado y asistido, facilita tareas cotidianas como amarrarse los zapatos, alcanzar objetos en estantes altos o entrar y salir de la ducha sin ayuda, la clase de autonomía que Costa defiende como el verdadero objetivo del deporte supervisado a los 70 años.






