Las cremas pueden ayudarte, pero los expertos coinciden: el mejor ejercicio facial para eliminar las arrugas ‘código de barras’

Con este gesto, repetido de manera constante, se puede frenar el código de barras y mejorar la textura de la piel

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Mujer realizando un ejercicio facial para el contorno de los labios y las arrugas peribucales.

Mujer realizando un ejercicio facial para el contorno de los labios y las arrugas peribucales.

Los expertos en yoga facial coinciden en que el mejor ejercicio contra las arrugas código de barras, esas líneas verticales que aparecen sobre el labio superior, es el llamado labio oculto con resistencia o sonrisa invertida forzada. La técnica trabaja directamente el músculo orbicular de la boca, que se acorta y se debilita con los años y es el responsable de que se marquen estos pliegues.

El ejercicio consiste en introducir por completo los labios hacia dentro de la boca, cubriendo los dientes, y colocar los dedos índices en las comisuras para estirar suavemente hacia los lados.

Desde esa posición hay que forzar una sonrisa amplia hacia las orejas, nunca hacia arriba, mientras los dedos ejercen resistencia en sentido contrario. Se mantiene la tensión entre 5 y 10 segundos y se repite unas 10 veces al día.

Por qué funciona el ejercicio facial contra las arrugas código de barras

Al mover y contraer los músculos de los labios se activa la microcirculación sanguínea de la zona, lo que lleva más oxígeno y nutrientes a las células de la piel y acelera su regeneración, dándole al labio un aspecto más rosado y saludable de forma casi inmediata.

El estiramiento y la resistencia muscular envían además una señal mecánica al cuerpo para que fabrique colágeno y elastina de forma natural, las fibras cuya producción cae con la edad y cuya pérdida está detrás de la aparición de las arrugas. Este proceso ayuda a rellenar las líneas verticales desde el interior, en lugar de solo disimularlas por fuera.

El tercer efecto tiene que ver con la tonificación del propio músculo orbicular, que con el tiempo se vuelve rígido, se debilita y se encoge, arrastrando la piel consigo y creando los pliegues. El ejercicio funciona como un entrenamiento de gimnasio para ese músculo: le devuelve volumen y longitud, de modo que vuelve a sostener la piel con firmeza y la superficie se alisa.

En qué se diferencia una crema del ejercicio facial contra el código de barras

La crema actúa desde fuera hacia dentro, sobre la capa superficial de la piel. Hidrata, retiene agua y aporta ingredientes que aceleran la renovación de las células externas, pero no puede atravesar la piel hasta llegar al músculo. Si el músculo de debajo sigue encogido o tenso, la arruga se seguirá marcando cada vez que se gesticula, por muy buena que sea la crema.

El ejercicio facial, en cambio, actúa desde dentro hacia fuera. Se centra en el músculo orbicular y en la circulación profunda, devolviéndole volumen al tejido debilitado para que sostenga mejor la piel y estirando las fibras tensas que provocan el pliegue. Su límite es el contrario al de la crema: no mejora la sequedad extrema de la piel ni las manchas de la superficie causadas por el sol.

Por eso los expertos no plantean el ejercicio y la crema como alternativas, sino como un mismo equipo o un estrategia que se debe combinar. El ejercicio crea el colchón interno firme y voluminoso que sostiene la piel, mientras que la crema alisa y pule la superficie que cubre ese colchón. Para notar resultados, además, conviene evitar gestos que acortan el músculo orbicular, como beber con pajita, fumar o fruncir los labios en exceso al hablar.

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