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- 1 La cantidad de ejercicio para ganar fuerza y movilidad
El entrenamiento de fuerza ha dejado de ser una práctica reservada a deportistas o personas que buscan aumentar su masa muscular. Hoy se considera uno de los pilares de un estilo de vida saludable, ya que contribuye a mantener la movilidad, proteger los huesos, mejorar el metabolismo y favorecer el bienestar general al cumplir 50. Sin embargo, una de las dudas más frecuentes entre quienes comienzan o quieren optimizar sus resultados es cuánta cantidad de ejercicio resulta realmente necesaria para progresar sin caer en el exceso al ganar ganando fuerza y movilidad o en una planificación poco eficaz.
La respuesta depende de distintos factores, entre ellos el nivel de experiencia, el objetivo perseguido y la capacidad de recuperación de cada persona. No necesita el mismo volumen de entrenamiento alguien que nunca ha levantado pesas que un deportista con años de práctica. Además, la frecuencia semanal, el número de series, la intensidad y los descansos entre ejercicios influyen directamente en las adaptaciones que consigue el organismo.
La cantidad de ejercicio para ganar fuerza y movilidad
Las recomendaciones científicas más recientes coinciden en que no existe una única fórmula válida para todos, sino que conviene ajustar el programa de manera progresiva para estimular mejoras constantes y reducir el riesgo de lesiones o de estancamiento.
Uno de los aspectos más importantes es adaptar la frecuencia semanal al grado de entrenamiento. Las personas que empiezan pueden obtener excelentes resultados realizando sesiones de fuerza entre dos y tres días por semana. Ese volumen permite que los músculos se adapten al esfuerzo mientras disponen del tiempo suficiente para recuperarse.
Quienes ya acumulan alrededor de seis meses de práctica constante suelen beneficiarse de entre tres y cuatro entrenamientos semanales. En cambio, los deportistas avanzados, con varios años de experiencia, pueden distribuir el trabajo entre cuatro y cinco días, siempre que exista una planificación adecuada y una recuperación suficiente.
Estas recomendaciones coinciden con el documento de consenso publicado en Ovid por el American College of Sports Medicine, una de las referencias internacionales más importantes en ciencias del ejercicio, y son compatibles con las orientaciones divulgadas por la Organización Mundial de la Salud, que también destaca la importancia de realizar actividades de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana para favorecer la salud general.
La intensidad para ganarfuerza y movilidad
No solo importa cuántos días se entrena. La intensidad determina gran parte de los resultados. Para quienes empiezan, suele recomendarse trabajar con cargas que permitan completar entre ocho y 12 repeticiones con una técnica correcta.
Cuando la persona ya domina los movimientos, es posible ampliar el rango de trabajo y alternar sesiones más exigentes con otras de intensidad moderada.
La progresión constituye otro principio esencial. Si un ejercicio comienza a resultar demasiado fácil y se pueden completar una o dos repeticiones adicionales sin perder la técnica, conviene aumentar ligeramente la carga. Este incremento suele situarse entre un dos y un diez por ciento, dependiendo del ejercicio y de la experiencia del deportista.
Series, descansos y elección de ejercicios
La organización de la sesión también influye en la eficacia del entrenamiento. Generalmente se recomienda comenzar con ejercicios que implican grandes grupos musculares y movimientos multiarticulares antes de pasar a ejercicios más específicos para músculos pequeños.
Los periodos de descanso cambian según el objetivo. Cuando la prioridad es desarrollar fuerza máxima, suelen emplearse pausas de entre tres y cinco minutos. En cambio, para favorecer la hipertrofia muscular acostumbran a utilizarse descansos más breves, aproximadamente entre uno y dos minutos, lo que incrementa el estímulo metabólico del entrenamiento.
Además, combinar ejercicios bilaterales y unilaterales, así como acciones musculares concéntricas, excéntricas e isométricas, permite desarrollar una condición física más completa.
Adaptar el entrenamiento a cada objetivo
No todas las personas entrenan por el mismo motivo. Quienes desean aumentar la masa muscular suelen necesitar un mayor volumen de trabajo y varias series por ejercicio. Por el contrario, quienes buscan mejorar la resistencia muscular acostumbran a utilizar cargas más ligeras, realizar más de 15 repeticiones y reducir los tiempos de descanso.
La cantidad ideal de ejercicio de fuerza no depende únicamente del número de sesiones semanales. La clave está en combinar frecuencia, intensidad, progresión y recuperación de forma equilibrada.
Adaptar el entrenamiento a las capacidades y objetivos individuales permite avanzar con mayor seguridad, obtener mejores resultados y convertir el ejercicio de fuerza en un hábito sostenible a largo plazo para ganar fuerza y movilidad.






