Corazón

Su familia, su profesión, sus amores...

La entrevista más sincera de Lucía Rivera: "No veo a Cayetano todo lo que me gustaría"

  • JM Ávila
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Lucía Rivera mostrando sus dotes de modelo / Imagen promocional de Citroen

El huracán Rivera se avecina, y no es precisamente acompañado de un capote. Lucía Rivera, hija del torero Cayetano Rivera, se ha convertido en una de las modelos más solicitadas por las marcas, una carrera que ahora pone sus miras más allá de nuestras fronteras. Proveniente de una familia de ‘guapos’, su madre, Blanca Romero, le ha marcado el camino para que hoy haya logrado ser una de las grandes promesas de la moda española, algo que Blanca ya experimentó en carnes propias a comienzos de los 2000.

Look se ha desplazado hasta Ibiza con motivo de la presentación del Citroën E-Mehari, coche del que ha sido nombrada embajadora. Un automóvil 100% eléctrico que conjuga diseño con ecología, dos elementos muy presentes en la vida de la maniquí y con los que asegura sentirse muy cómoda. Lucía Rivera, que se hizo conocida siendo muy niña como consecuencia del enlace de su madre con Cayetano Rivera, ha visto cómo su fama se disparaba en los últimos años gracias a su profesión. ¿Quieres saber cómo afronta su presente la modelo? No te pierdas lo que nos ha contado.

¿Desde cuando tienes el carné?

No lo tengo, pero me lo voy a sacar ahora en nada. Estamos mis amigos de Citroën y yo en ello, desde pequeña me ha llamado mucho la atención conducir. Es que trabajo mucho y no tengo tiempo de hacer los test y todo eso.

¿Cómo te sientes cuando una marca así de importante confía en ti para promocionarla?

No es una responsabilidad, pero sí que me siento muy halagada. Me hace sentir un poco ‘importante’ y veo que todo el trabajo que hago merece la pena.

¿Cuáles son los recuerdos que tienes en coche?

Tengo mogollón de recuerdos, sobre todo del tramo de Madrid a Asturias, que lo he hecho cientos de veces con mi madre. En el coche es donde mejor me aprendo las canciones, me encanta la música, y donde más canto también (ríe).

Tu madre probó suerte en el mundo de la música, además también fue modelo y ahora es actriz. ¿Tienes pensamiento de ampliar tu carrera y experimentar con otros campos profesionales?

Cantar no, yo solo improviso y lo intento. Me encanta bailar, ahora me voy a París y tengo idea de apuntarme a una academia de baile que me enseñó un amigo. Además creo que para mi carrera de modelo me va a venir bien a la hora de posar, de hacer campañas y bueno también para mí misma, para aprender. También me gustaría formarme como actriz pero es verdad que mi profesión me requiere mucho tiempo y que tampoco puedo dedicarme a eso ahora. Pero bueno, quiero dejar claro que mi carrera es la moda y mi profesión es ser modelo ante todo.

Lucía Rivera durante la promoción del Citroën Mehari en Ibiza / Imagen promocional de Citroen

¿Tu madre te da consejos a la hora de desfilar?

Ya no, antes sí. Ahora mismo sabe que trabajo un montón y está feliz por ello. Vengo de Menorca de pasar con ella unas vacaciones y ella sabía que tenía que venir aquí. Me suele decir «qué te voy a decir hija si lo haces mejor que yo, si está todo hecho. Me vas a tener que dar consejos tú a mí». Y un poco sí es así, porque la vida cambia y las cosas cambian . Ella me enseñó a desfilar y cuando lo hice por primera vez en la pasarela 080 de Barcelona, que yo tenía 16 años, la llamé para decirle que no se hacía así. Las modelos de antes caminaban diferente, hacían poses diferentes…era todo diferente. Cuando hicimos juntas el desfile de Pronovias no es que tuviera que enseñarla yo, porque ella tiene mucha experiencia y tiene una carrera mucho más larga que la mía, pero sí que la aconsejé en algunas cosas y la guié un poco. La moda está constantemente cambiando.

¿Algún miembro de tu familia te dijo algo cuando decidiste ser modelo?

Toda mi familia sabía que iba a ser modelo, desde pequeña con cinco años yo le decía a mi madre que me maquillara y posaba en bikini, yo lo del bikini, no sé, siempre lo tenía en mente. Aun no teniendo claro que mi madre era modelo ya lo quería ser y me gustaba. Sí, es verdad que mi padre lo pasa un pelín peor. Él sabe que es un trabajo diferente al que tendría si hubiera estudiado una carrera y me hubiera hecho médica. Tengo que viajar sola, pasar mucho tiempo sola, hacer dieta… y estoy expuesta a muchas más cosas que tienen sus pros y sus contras. Pero sí, mi padre es el que peor lo pasa.

¿Qué es lo que lleva peor Cayetano?

A ver… es un padre, y los padres son más protectores. Le preocupa todo un poco. Supongo que confía bastante en mí, pero es verdad que cuando como con él, o hablo con él, me dice que preferiría que fuera abogada, como cualquier padre pensaría. Es un trabajo del conoce un poco porque hizo alguna cosa, pero no ha estado dentro al 100%. Por ejemplo, no se ha ido solo a París para trabajar, no ha ido a castings… no ha pasado por ese tipo de cosas. Conoce el sector, pero tampoco en profundidad.

¿Qué tal con la llegada del pequeño Cayetano a la familia? 

No le veo mucho, para qué mentirte. No le veo nada, debería de verlo más, pero no tengo tiempo para nada. Estuve estos cinco días con mi madre y con mi hermano y ahora mi padre volverá a torear, así que es complicado encontrarse, no tenemos tiempo. De todos modos, yo prefiero que esto se lo preguntes a mi padre, que es adulto y sabrá responder mejor que yo. Es una pregunta que me viene muy grande y es muy delicado, es un niño y es muy pequeño. No sé cómo podrá afectar esto al niño, a mi padre y a Eva. De todos modos, lo cierto es que no le veo todo lo que me gustaría.

¿Cómo te llevas con la fama?

Noto que tengo muchas amigas influencers que hacen muchas más cosas que yo, como una niña de 19 años que soy, pero no se le da tanta importancia. Cada cosa que hago tiene trascendencia y yo mucha veces digo: ¡pero si no he hecho nada!’. Pero bueno, si me dan tanta importancia supongo que también será bueno, me tienen en cuenta. Tampoco me voy a quejar de que se hable mal de mí, no recibo malas críticas, aunque no creo que haya razones para darlas.  Soy una niña de 19 años que hace una vida como cualquier modelo de 19 años. Entiendo que ha sorprendido que me dedique a ser modelo, que me esté yendo tan bien… impacta bastante que esté haciendo tantas cosas. Es verdad que a veces lo llevo muy mal y otras muy bien, lo pongo en una balanza.

¿Qué piensas de que se te incluya en el grupo de los nuevos ‘jóvenes VIPS’ españoles (Froilán, Alba Díaz, Gonzalo Caballero…)?

Yo no soy VIP, odio la palabra VIP. Yo vengo de Asturias, de comer chorizo y jugar en el monte con las cabras, no estoy acostumbrada a que me llamen ‘chica VIP’. Lo del ‘grupo de amigos VIP’ es una patraña y me parece fatal, porque somo chicas súper humildes que nos llevamos bien con todo el mundo, además que no somos todos actores, modelos, influencers… Es cierto que trabajas con ellos muchas veces y coincides en sitios, eso al final hace que entables una relación, pero tampoco los considero mis mejores amigos. Mis amigos de toda la vida están en Asturias y me conocen de toda la vida. Me da la sensación de que se quiere dar la impresión de que somos el ‘grupito exclusivo’ que no se mezcla con nadie, pero vamos….os aseguro que no estamos por encima de nadie ni existe un grupo VIP, no somos una piña cerrada y somos muy abiertos y muy humildes. Yo soy la misma niña que vino de Asturias.

¿Cómo está tu corazón?

El corazón solo está ahora mismo para el trabajo. Por el momento no ha aparecido ningún príncipe azul, cuando llegue os enteraréis porque soy muy sentimental y seguro que colgaré algo en Instagram y lo diré sin problema, no soy una tía que esconda nada. Por ahora no me apetece estar con nadie ni dar explicaciones. Al final este trabajo es muy complicado porque hay que darse besos para una campaña publicitaria, en un videoclip, si me llaman para una serie y tienes que hacer escenas comprometidas… Es cierto que es difícil encontrar a una persona que entienda que es un trabajo y lo asuma con normalidad. Pero es verdad que, aunque lo encontrara, no estaría con él, no me apetece en este momento.

A pesar de haber viajar por trabajo, Lucía ha disfrutado mucho de Ibiza / Imagen promocional de Citroen

¿Qué hay de tus supuestas relaciones con Willy Bárcenas o con el torero Gonzalo Caballero?

Me hace gracia porque al parecer ahora una persona que se da un beso con alguien ya se convierte en su novio o novia. Con Willy fue un ‘besillo’ tonto, pero con Gonzalo fue un selfie y ya se creo la duda de que iba a comer los domingos con su familia. Yo me río, pero es verdad que ellos se asustan mogollón porque Gonzalo es un tío que sí está expuesto, pero no hasta ese punto. Hay mucha edición en todo esto, quiero que la gente sepa que no todas las cosas a las que se les da bombo son verdad. No existe ningún tipo de relación, es como si tienes un amigo y al otro día ves en una portada que es tu novio. Con mi edad hay que ser muy fuerte mentalmente para asimilar esto, cuando tienes 30 años te da igual, de hecho a mi madre la han relacionado con un montón de gente sin ser verdad y no le ha dado importancia, pero con 19 años te puede jugar una mala pasada. Te pueden tirar por tierra una relación, llevar a confusión… En fin, que si hubiera estado con todos los chicos con los que se me ha relacionado tendría un harem. Cuando me enamore, lo sabréis rápidamente.

¿Te llaman tus padres cuando se te relaciona con alguien?

Ellos ya están acostumbrados y se ríen. Saben que es todo una chorrada, es tontería. Solo me importa lo que piense la gente que quiero.

Y a juzgar por sus palabras, la gente que quiere, tambien la quiere a ella. Está feliz, transmite ilusión, y tiene las cosas muy claras. La pasarela es lo suyo y hará lo que sea necesario para llegar a lo más alto alto. ¡Suerte Lucía!

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