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Nutrición emocional, la clave para perder peso este verano

La nutrición emocional no es una dieta, es una forma de vida

Una de las principales claves para perder peso es controlar el hambre emocional. Y aquí es donde entra en juego un nuevo concepto: la nutrición emocional. No es una dieta ni un plan de alimentación restrictivo, sino una filosofía de vida que nos ayuda a combatir la ansiedad y en cómo esta se refleja en la forma en la que comemos.

La nutrición emocional se basa en cuatro pilares: espíritu, alimentación, mente y emociones. El objetivo es alimentarnos y sentirnos mejor. De esta manera, en cuanto somos conscientes de que una buena alimentación se refleja en un mejor estado mental y emocional, vamos a desear seguir alimentándonos así.

Los expertos explican que la ansiedad refleja que hay muchos ámbitos de nuestra vida que debemos mejorar. Muchos de los comportamientos que mostramos a diario se producen automáticamente, sin que ni siquiera seamos conscientes de ello. Esto puede afecta a nuestro peso y, lo que es aún peor, a nuestra salud.

Por eso es tan necesario hacer un cambio de mentalidad y despertar nuestra sabiduría emocional. Gracias a una serie de estrategias para controlar nuestro cuerpo y nuestra mente podemos aprender a regular de forma 100% natural el apetito y a liberarnos de la ansiedad.

Uno de los aspectos más importantes para conseguir una gran calidad de vida y lograr la mejor versión de nosotras mismas es mejorar la relación que tenemos con la comida. Ahora es el momento de poner en práctica los principios básicos de la nutrición emocional, no sólo para adelgazar, sino para sentirnos mejor con nosotras mismas y con nuestro entorno. ¡Debemos ser conscientes de lo que necesita nuestro cuerpo en cada momento!

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