Más de sesenta años de confidencias y complicidad: Ana María y la Reina Sofía, hermanas por destino
La Reina Sofía tiene una relación estrecha con su cuñada, Ana María de Grecia
Su relación se remonta varias décadas atrás, antes incluso que se convirtieran en cuñadas
Tras la muerte de Tatiana Radziwill y de la princesa Irene, la Reina Sofía tiene en su cuñada el mejor de los apoyos
Las relaciones con la familia política no siempre se caracterizan por la armonía, sobre todo cuando hablamos de suegras y nueras o de cuñados. Sin embargo, a veces se tiene suerte y se congenia de maravilla. Esto es lo que hace varias décadas le ocurrió a la Reina Sofía con la reina Ana María de Grecia. Tanto que, en el verano más complicado de la madre de Felipe VI, uno de los dos únicos viajes que hizo fue precisamente, para ver a su cuñada. Ahora, tras la muerte de la princesa Irene y de Tatiana Radziwill, Ana María de Grecia se perfila como la mejor confidente para la madre de Felipe VI.
Cuando la princesa Irene enfermó, la Reina Sofía tomó la decisión de pasar todo el tiempo posible a su lado. Aunque no dejó de cumplir con su agenda oficial, sí que intentó adaptarla para no separarse de su hermana. El empeoramiento de salud de la princesa que ha llevado a su muerte esta misma semana hizo que doña Sofía cancelase sus compromisos oficiales, pero antes de eso, la salud de Irene de Grecia ya condicionaba la vida de la Reina.
La Reina Sofía, siempre pendiente de Irene
El pasado verano, doña Sofía renunció a sus vacaciones en Mallorca para estar con ella. Irene estaba estable dentro de la gravedad, pero los médicos recomendaron que no viajara a la isla. La Reina permaneció a su lado y solamente se separó de ella para un viaje exprés a Mallorca con motivo de la recepción a las autoridades y miembros de la sociedad balear. Una velada en la que sus nietas, Leonor y Sofía, estuvieron muy pendientes de ella. Un día después regreso rápidamente a Madrid.
El vínculo con Ana María de Grecia
Pero, como apuntábamos antes, el viaje exprés a Mallorca no ha sido el único que hizo la Reina Sofía en este verano. Tal como trascendió, la madre del monarca no quiso faltar a la celebración del 79 cumpleaños de su cuñada, Ana María de Grecia. Una fecha que no es redonda, pero que permitió a doña Sofía volver a su tierra natal y reunirse con su familia griega, aunque sin la compañía de la princesa Irene.
Un viaje privado que ha puesto sobre la mesa el vínculo entre la Reina Sofía y la reina Ana María, dos cuñadas muy bien avenidas y que son un apoyo la una para la otra, sobre todo, desde la muerte del rey Constantino. Aunque la madre de Pablo de Grecia tiene a sus dos hermanas -la reina Margarita y la princesa Benedicta- y es de origen danés, Ana María ha preferido permanecer en Grecia, donde considera que está su hogar. En el caso de la Reina Sofía, siempre ha contado con el constante apoyo de la princesa Irene y de su prima Tatiana Radziwill, pero su círculo íntimo es muy reducido. Ahora, la muerte de estas dos últimas deja a doña Sofía en una situación delicada.
Una herencia común y un destino compartido
La relación entre Ana María de Grecia y la Reina Sofía se remonta a antes de que comenzara el romance entre la princesa danesa y el rey Constantino. Ambas comparten lazos familiares y afectivos, pero también una historia común. Ambas pertenecen a la Casa de Glücksburg, una dinastía con raíces en Dinamarca y Alemania, que ha reinado en Grecia y otros países nórdicos.
La madre del Rey Felipe VI y su cuñada se conocen desde finales de la década de 1950. En 1959, los reyes Pablo y Federica realizaron una visita oficial a Dinamarca. La entonces princesa Ana María tenía 13 años. En aquel viaje, el rey Pablo le dijo a su esposa que esperaba que algún día su hijo se casara con Ana María.
A partir de ese encuentro comenzaron a coincidir en distintos eventos familiares y vacaciones, especialmente en la residencia de verano de los reyes griegos en Corfú. Su relación se fue estrechando con el paso de los años, de hecho, Ana María fue una de las damas de honor en la boda de los Reyes Juan Carlos y Sofía en Atenas. La princesa tenía 16 años.
En las celebraciones, Constantino y Ana María pasaron mucho tiempo juntos. Ese mismo año, Constantino le propuso matrimonio a la princesa durante unas regatas en Noruega, pero el compromiso se mantuvo en secreto durante un tiempo porque Ana María era menor de edad. Su padre pidió que esperaran a que ella terminara sus estudios.
A lo largo del tiempo, el vínculo entre la Reina Sofía y su cuñada se ha ido fortaleciendo. Han coincido en numerosas citas familiares y momentos privados. Sofía ha sido un apoyo constante para Ana María, sobre todo, en los últimos años, a raíz de la muerte del rey Constantino, a quien la madre del Rey Felipe VI adoraba.
Las dos comparten una visión de la vida similar, marcada por la discreción, la familia, el compromiso y el deber, así como el espíritu de sacrificio y la capacidad de resistencia y adaptación en situaciones complicadas -como el exilio-. Haber crecido en el entorno de una familia real hace que ambas hayan tenido una educación muy parecida, lo cual las acerca más aún que el afecto que se tienen la una a la otra. A pesar de que viven en países distintos, su vínculo sigue intacto y se hace más fuerte en los momentos difíciles. Dos reinas que más que cuñadas son hermanas con un destino compartido que se apoyarán siempre.