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Nada es al azar

Así moldea doña Letizia a la futura Reina: "Quiso modificar el menú de Juan Sebastián Elcano"

Se dice que la esposa de Felipe VI quiso opinar sobre lo que comía su hija como guardiamarina

No es nuevo: desde pequeña, Leonor ha crecido bajo la imagen de una madre conocida por su control

Este reportaje desvela anécdotas inéditas sobre la formación de la futura reina de España

  • Rosa Torres
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Más de veinte años después de que la Casa Real anunciara el compromiso del entonces Príncipe de Asturias con una periodista llamada Letizia Ortiz Rocasolano, hay algo que no ha cambiado: los focos siguen apuntando directamente hacia ella. Antes hacía preguntas. Hoy es ella quien las provoca.

Letizia es observada por cómo viste, cómo habla, cómo camina y, sobre todo, por cómo cría a sus hijas. Su carácter perfeccionista, su disciplina casi quirúrgica y su atención constante al detalle se han convertido en parte de su leyenda mediática. Y en el centro de ese relato está su hija mayor, la heredera: la Princesa Leonor.

La princesa Leonor de Borbón a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano en Santo Domingo. (Foto: Gtres)

Se dice que el móvil no forma parte de su día a día, que sus lecturas pasan por un filtro cuidadoso y que su agenda se organiza con un control casi milimétrico. En crónicas y tertulias se repite la misma idea: la madre de la heredera no deja nada al azar en la educación de su hija mayor, ni siquiera en los detalles más sencillos, como lo que acaba en su plato de comida.

A diferencia de otras herederas europeas, la hija mayor de los Reyes de España tampoco tiene presencia propia en redes sociales más allá de los perfiles oficiales de la Casa Real. Un contraste evidente con la Princesa Amalia de los Países Bajos, que mantiene una relación más visible y directa con el entorno digital. Dos estilos, dos maneras de entender la exposición pública de una futura reina en pleno siglo XXI.

Leonor, la Reina que hará historia

Leonor no solo se prepara para ser reina. Se prepara para ser una reina histórica.

Será la primera mujer en reinar en España desde Isabel II y apenas la segunda en la historia moderna del país. Y aunque su antepasada más célebre, Isabel I de Castilla, dejó una huella gigantesca en la historia, lo hizo como soberana de Castilla, no como jefa del Estado de una España constitucional como la actual.

El simbolismo es profundo: Leonor encarna la normalización del liderazgo femenino en la Corona, un proceso que ha tardado dos siglos en consolidarse. Lo hace, además, bajo una Constitución que todavía mantiene la preferencia masculina en el orden sucesorio, una norma que en su caso no la afecta únicamente porque no tiene hermanos varones.

La familia real española durante un acto oficial en el Palacio Real. (Foto: Gtres)

La periodista Sara Olivo (también conocida como Marta Cibelina, veterana cronista de la monarquía y autora de Los Borbones y el sexo: de Felipe V a Felipe VI y La duquesa salvaje) lo resume así: «Si esto se hubiera aplicado en la generación anterior, hoy la reina sería la Infanta Elena y no Felipe VI. Es un debate que siempre ha existido en los círculos históricos, pero que casi nadie se ha atrevido a abrir en voz alta».

Felipe y Letizia, entonces Príncipes de Asturias, junto a la infanta Leonor y la infanta Elena. (Foto: Gtres)

Leonor, además, cierra un capítulo que en el siglo XIX se escribió con sangre. Las guerras carlistas estallaron cuando el tío de Isabel II, el infante don Carlos, reclamó el trono alegando que una mujer no debía reinar. Doscientos años después, otra mujer vuelve a ser heredera indiscutida. Esta vez, sin cañones ni bandos.

«Doña Letizia quiere saber dónde está su hija en todo momento»

El control no termina en palacio. Según fuentes vinculadas al entorno militar, durante la travesía de Leonor en el buque escuela Juan Sebastián Elcano se reforzaron los sistemas de seguimiento.

La princesa Leonor de Borbón llega al puerto de Marín. (Foto: Gtres)

«Letizia quiere saber con exactitud dónde está su hija en todo momento», reveló un oficial. La geolocalización en tiempo real formó parte de un paquete de medidas que, según estas fuentes, no respondían tanto a protocolos navales como a la preocupación directa de la Reina.

Aquí entra una de las anécdotas más sabrosas de esta historia. La vuelve a contar Sara Olivo: «Me ha llegado que incluso quiso meterse en el menú de los guardiamarinas cuando Leonor viajaba en el Elcano y no la dejaron». ¿La razón? En el barco no hay trato especial para nadie. Ni siquiera para una futura monarca. «Allí se come lo mismo para todos. Y se come bien y en abundancia», explica la periodista.

El menú incluía paella, sopas, dulces para la merienda y un premio sagrado cada domingo: churros con chocolate. En los días señalados, los guardiamarinas disfrutaban de un aperitivo reforzado con jamón ibérico, que en esta travesía corrió a cargo de la firma Enrique Tomás. Por una vez, la Reina de España tuvo que soltar el control. Al menos en la cocina naval.

El espejo más difícil de igualar

Sara habla claro cuando se refiere a la importancia de la palabra, una de las grandes herramientas del poder hoy en día. «Letizia tiene una dicción maravillosa, una forma de hablar casi perfecta. Leonor, por mucho que se esfuerce, nunca va a tener esa voz», asegura.

El rey emérito Juan Carlos y Sofía de Grecia junto a la princesa de Asturias, en 2018. (Foto: Gtres)

Según la periodista, la princesa se expresa con un castellano correcto y elegante, muy propio de los colegios internacionales. Suena neutro, educado y pulido, pero sin la fuerza ni la personalidad que tiene su madre, forjada durante años frente a las cámaras y los micrófonos.

Aun así, la periodista apunta que Leonor encuentra otro modelo en su padre, Felipe VI, y aprovecha para lanzar una advertencia: «Debería aprender de los errores de su abuelo, Juan Carlos I, y también de los de Isabel II. A ninguno le ayudaron los escándalos de su vida privada».

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