Jessica Goicoechea confirma su triunfo judicial frente a River Viiperi por violencia de género
Jessica Goicoechea ha puesto fin este martes, 10 de marzo de 2026, a seis años de silencio tras sufrir violencia de género
En su comunicado, celebra que la justicia ha reconocido los hechos y destaca la importancia de visibilizar la violencia que muchas mujeres aún sufren
La influencer relata el impacto psicológico y físico del maltrato y la dificultad de denunciar
Jessica Goicoechea ha puesto fin este martes, 10 de marzo de 2026, a seis años de silencio sobre uno de los episodios más dolorosos de su vida. La influencer y modelo ha publicado un comunicado en el que anuncia que la justicia ha reconocido los hechos de violencia de género que sufrió, cerrando así un capítulo marcado por el maltrato físico y psicológico. «La verdad saldrá a la luz», ha escrito, frase que ha acompañado a Jessica durante años y que hoy se materializa con la sentencia judicial que valida su versión y reconoce su experiencia.
En su comunicado, la catalana enfatiza que sus palabras no nacen del rencor, sino del cierre y de la responsabilidad de dar visibilidad a la violencia de género. «Hoy no escribo estas palabras desde el rencor. Las escribo desde el cierre, pero también, sobre todo, desde la responsabilidad de dar visibilidad a algo que, por desgracia, muchas mujeres siguen viviendo», asegura. Consciente de que el maltrato no siempre es evidente para los demás, Jessica subraya lo difícil que puede ser para una víctima dar el primer paso: «Sé lo difícil que es denunciar. Yo tardé una semana en hacerlo. Durante esos días sentí mucho juicio alrededor, dudas, comentarios, culpa e incluso pena».
El caso que ahora se cierra judicialmente tiene su origen en su relación con River Viiperi, modelo ibicenco conocido por haber sido pareja de Paris Hilton y, en este caso, su expareja y manager. Tras dos años de relación, la pareja rompió, pero seguían conviviendo temporalmente en la misma vivienda durante la cuarentena por el estado de alarma en España. Según trascendió entonces, la situación se tensó hasta derivar en un episodio de violencia física, cuando River Viiperi agredió a Jessica, provocándole lesiones visibles. La intervención de los Mossos d’Esquadra resultó clave, y Viiperi fue detenido y posteriormente puesto en libertad con cargos.
Sin embargo, la agresión física fue solo la punta del iceberg de un maltrato que también fue psicológico. En entrevistas posteriores, Jessica describió cómo la manipulación, el aislamiento de amigos y familiares, y la constante anulación personal marcaron su vida durante la relación. «Sufrí violencia física, pero la que más huella me dejó fue la psicológica. Pasé dos años y medio con alguien jugando con mi mente. Me mató», relató. Incluso después de intentar varias veces poner fin a la relación, la presión emocional y la manipulación hicieron que continuara en un vínculo tóxico.
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