Jaime Anglada, amigo de Felipe VI, reaparece tras su grave accidente: "Puedo casi caminar como antes"
Jaime Anglada, cantautor balear y amigo del Rey Felipe VI, ha retomado la vida pública tras un grave accidente
El artista sufrió un accidente en agosto que le mantuvo un mes hospitalizado
Durante su reaparición, asistió a los ensayos de Miguel Ríos en Palma, mostrando su entusiasmo por la música
La vida de Jaime Anglada ha experimentado un giro profundo en los últimos meses, marcado por la recuperación tras un grave accidente que sufrió en agosto del año pasado. El cantautor balear, conocido por su talento musical y su cercanía con la familia real española, vio cómo su rutina diaria y profesional se vieron interrumpidas de manera abrupta cuando fue atropellado mientras circulaba en su motocicleta por las calles de Palma. Este accidente le obligó a permanecer ingresado durante un mes en el hospital, donde recibió atención médica intensiva y comenzó un largo proceso de rehabilitación.
Desde entonces, Anglada ha optado por mantener un perfil bajo, alejado del foco mediático, concentrándose en su recuperación física y emocional. Hasta ahora, cuando ha decidido abrir un pequeño espacio para hablar sobre su estado actual y los avances que ha logrado. Durante una entrevista concedida al Diario de Mallorca, el cantante ha expresado con gratitud que, poco a poco, empieza a recuperar la movilidad y la independencia que había perdido: «Puedo empezar a ver la luz y a casi caminar como lo hacía antes», señala, reconociendo el esfuerzo de los médicos y el apoyo de amigos y familiares que han sido fundamentales en este difícil período.
Su reaparición pública coincide con el concierto de Miguel Ríos en Palma, dentro de la gira El último vals. Aunque Anglada no pudo subir al escenario como en ocasiones anteriores, sí estuvo presente en los ensayos previos y aprovechó para reencontrarse con su amigo y mentor musical, compartiendo un emotivo abrazo que había quedado pendiente desde hacía tiempo. Este encuentro no solo fue un momento de alegría personal, sino también una señal de que su espíritu creativo y su vínculo con la música permanecen intactos.
El artista ha admitido que el proceso de recuperación no ha sido sencillo. «No es fácil salir de un golpe como el que yo he sufrido», comentó, subrayando que tanto la dimensión física como la emocional del accidente han requerido tiempo y paciencia. A pesar de ello, mantiene un optimismo contagioso y encuentra en la música una fuente de energía y motivación para seguir adelante. «El rock es la mejor de las medicinas», bromea, mostrando cómo su pasión artística se ha convertido en un motor esencial durante la rehabilitación. Asimismo, asegura que retomará su carrera profesional cuando se sienta completamente preparado, consciente de que después de una pausa prolongada es necesario un período de readaptación para ofrecer lo mejor de sí sobre el escenario.
Jaime Anglada ha compartido que no recuerda los momentos inmediatos del accidente. Su última memoria clara es disfrutar de un concierto de Nando González en La Movida, antes de que ocurriera el incidente que cambiaría su vida. Despertó semanas después en el hospital, rodeado de atención médica y de cientos de mensajes de cariño de familiares, amigos y fans. Este apoyo ha sido, según él, tan vital como la atención sanitaria para superar la adversidad: «Me han salvado los médicos, pero también el amor de la gente», afirma con convicción.
El papel de su familia ha sido, sin duda, fundamental en su recuperación. Casado con Pilar Aguiló, farmacéutica y nutricionista, y padre de Jaime y Julia, Anglada encuentra en su hogar un espacio seguro y motivador. Sus hijos, grandes admiradores de su música, participan activamente en su proceso creativo; él mismo consulta con su hijo sobre sonidos y melodías, mientras que su hija acompaña a menudo al padre durante las sesiones con la guitarra. Esta interacción familiar no solo fortalece sus lazos personales, sino que también le proporciona un estímulo emocional invaluable.
Además, su amistad con los Reyes Felipe y Letizia, cultivada desde el año 2000 tras conocerse en las regatas de Palma, sigue siendo un apoyo discreto pero significativo en su vida. La cercanía con figuras tan importantes refuerza la red de afecto y contención que ha rodeado a Anglada en estos meses complicados. Con cada paso en su recuperación, el cantante demuestra que, pese a la adversidad, la combinación de resiliencia, cariño y pasión por la música puede abrir caminos hacia la recuperación y devolver la ilusión por la vida y la carrera artística.