Un radar de la NASA descubre el plan secreto de EEUU: esconder 600 misiles nucleares bajo el hielo de Groenlandia apuntando a Rusia
Los expertos han conseguido captar imágenes nunca antes vistas de una red de túneles secretos que se encontraban a decenas de metros de profundidad
Los científicos han descubierto un sorprendente hallazgo militar tras realizar una misión científica habitual en Groenlandia. Todo comenzó durante un vuelo sobrevolando el lugar. Algunos invstigadores de la NASA detectaron unas estructuras enterradas bajo una enorme capa de hielo.
Este descubrimiento se produjo en abril de 2024, cuando un avión equipado con tecnología de radar examinaba el espesor del hielo. Los investigadores identificaron de manera involuntaria los restos de Camp Century, una instalación militar estadounidense construida durante la Guerra Fría.
El plan de Estados Unidos
Debajo de los túneles detectados por el radar de la NASA se encuentra uno de los proyectos clave de la Guerra Fría. Estados Unidos planeó construir gran red de instalaciones subterráneas en Groenlandia para ocultar hasta 600 misiles nucleares contra la Unión Soviética. Esto constituyó uno de los momentos de máxima tensión entre Washington y Moscú.
La ciudad secreta
La historia de Camp Century comenzó en 1959 cuando el Ejército de Estados Unidos determinó su construcción. Una construcción que tenía una extensa red de túneles excavados directamente en el hielo, diseñados para contener diversas oficinas, locales o instalaciones físicas que pertenecen a las fuerzas armadas.
Sin embargo, este espacio se presentó como un centro de investigación científico que estuvo vinculado al proyecto secreto de Iceworn. Este proyecto contemplaba desplegar misiles nucleares bajo el hielo de Groenlandia.
A pesar de esto, las dificultades provocadas por el movimiento del hielo complicaron su mantenimiento y la base fue abandonada en 1967 y posteriormente quedó sepultada. En la actualidad, las estructuras permanecen enterradas a más de 30 metros de profundidad.
La preocupación de los científicos
Las nuevas imágenes captadas por un radar avanzado han apreciado de manera nítida las estructuras individuales de la antigua instalación con una precisión desconocida hasta el momento. Por otro lado, la base abandonada contiene restos de materiales químicos, biológicos y radiactivos que podrían quedar expuestos si sigue disminuyendo el espesor del hielo.
La clave: calentamiento global
El calentamiento global ha convertido este antiguo complejo militar en un problema ambiental para el futuro del Ártico. Al mismo tiempo, los investigadores prevén utilizar esta tecnología para estudiar mejor los glaciares y comprender cómo influirá su deshielo en el aumento del nivel del mar.
Por lo tanto, resurge de nuevo una ciudad militar olvidada que vuelve a despertar el interés de la ciudadanía, demostrando que Groenlandia todavía esconde secretos bajo su superficie helada.
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