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Vox se querella contra el delegado del Gobierno por permitir la contramanifestación violenta en La Coruña

  • Paula Ciordia
  • Especializada en política, Vox, ideología woke e inmigración. Reflexiono sobre tauromaquia en mi columna semanal 'Entre Pitones'. En 2025, fui corresponsal en la Ciudad del Vaticano durante el Cónclave que eligió a León XIV. Antes estuve como delegada en Aragón (2023-2025). Graduada en Periodismo y Filología Hispánica (Universidad de Zaragoza) y máster en Filosofía y Culturas Modernas (Universidad de Sevilla) | paula.ciordia@okdiario.com

Vox ha presentado este viernes una querella criminal contra Pedro Blanco Vázquez, delegado del Gobierno en Galicia, y contra los promotores de Galiza Nova por los graves incidentes registrados este pasado martes en la plaza de María Pita de La Coruña.

La formación presidida por Santiago Abascal acusa al delegado del Gobierno de haber permitido, pese a las advertencias previas, una contramanifestación convocada para boicotear su acto electoral, que acabó con doce policías heridos, dos detenidos y el lanzamiento de piedras, adoquines y otros objetos contra los agentes.

El partido sostiene que la actuación de la Delegación del Gobierno, que conocía el riesgo de enfrentamientos, facilitó que la protesta contra Santiago Abascal y los candidatos de Vox se desarrollara en el mismo lugar y antes del mitin de la formación. Los incidentes obligaron a intervenir en varias ocasiones a las unidades antidisturbios y dificultaron el desarrollo normal del acto electoral.

Los hechos se produjeron en plena precampaña de las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre de 2026. Vox había comunicado la celebración de su acto para el 21 de octubre, a las 12:00 horas, con la participación de Santiago Abascal y del candidato al Congreso por La Coruña, Manuel Fuentes. La formación solicitó expresamente la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para garantizar su celebración.

Sin embargo, Galiza Nova, la organización juvenil del BNG, notificó posteriormente una concentración en la misma plaza para las 11:30 horas, apenas media hora antes del mitin de Vox. La convocatoria, difundida en redes sociales, llamaba a «salir a la calle para combatir los mensajes ultraespañolistas y de odio» y se acompañaba de una imagen de Abascal tachada bajo el lema «Resposta antifascista».

Vox avisó del riesgo de enfrentamientos

El 20 de octubre, Vox trasladó por escrito a la Junta Electoral Provincial y a la Subdelegación del Gobierno su preocupación por la coincidencia de ambas convocatorias. La formación advirtió de que la concentración podía tener como finalidad impedir el desarrollo de su acto electoral y provocar enfrentamientos.

Pese a esta advertencia, según expone la querella, la Delegación del Gobierno no prohibió la concentración ni planteó un cambio de ubicación u horario. El escrito sostiene que la Administración se limitó a trasladar ambas comunicaciones a la Policía, sin que se emitiera un informe desfavorable, y argumentó que las concentraciones no se autorizan.

Vox considera que esta respuesta no cumplió con las obligaciones de protección que corresponden a las autoridades. En concreto, invoca el artículo 10 de la Ley Orgánica 9/1983, reguladora del derecho de reunión, y sostiene que el delegado disponía de instrumentos legales para actuar ante el riesgo advertido.

El resultado, según el relato incorporado a la querella, fue que entre 4.000 y 5.000 personas ocuparon el centro de la plaza de María Pita, mientras el acto de Vox quedó relegado a una esquina, protegido por un cordón de furgones de la Unidad de Intervención Policial.

Piedras, adoquines y mobiliario contra la Policía

Los incidentes del pasado martes terminaron convirtiendo la convocatoria en un escenario de enfrentamientos. Según la descripción recogida en la querella, los concentrados lanzaron huevos, mecheros, piedras, adoquines, cascotes, petardos, bengalas, una olla, cacerolas y mobiliario urbano. Los antidisturbios tuvieron que intervenir y cargar en varias ocasiones para hacer frente a los disturbios.

La violencia se prolongó hasta cerca de las 15:00 horas y provocó daños en el mobiliario urbano, en terrazas de establecimientos hosteleros y en al menos un furgón policial. Una periodista también resultó herida. La Delegación del Gobierno reconoció doce agentes con contusiones de diversa consideración y dos detenidos por desórdenes públicos.

Vox pide investigar al delegado y a los organizadores

La querella atribuye al delegado del Gobierno posibles delitos electoral, contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. En concreto, invoca el artículo 139.7 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), el artículo 542 del Código Penal y el artículo 404 del mismo código, al considerar que pudo existir una actuación omisiva que perjudicó a la formación en el ejercicio de sus derechos electorales.

Respecto a los organizadores y participantes en la contramanifestación, Vox solicita investigar posibles delitos de odio, alteración del orden en un acto electoral, impedimento violento de una reunión lícita, atentado contra agentes de la autoridad, desórdenes públicos, lesiones y daños. El escrito plantea además la aplicación de la agravante de discriminación ideológica.