España
Ministerio del Interior

76 de los 130 detenidos en el saqueo de comercios en Barcelona son menores de edad

Estos graves disturbios se han saldado con 15 policías heridos, cuatro de ellos graves, y 24 comercios vandalizados

Muchos de los autores de los disturbios son menas marroquíes o nacionalizados de segunda generación

Hasta 76 de los 130 detenidos en los graves disturbios registrados en Barcelona este fin de semana, con saqueos a comercios y policías heridos, son menores de edad. Estos antisistema provocaron incendios, saqueos y destrozos este sábado en la plaza de Cataluña de Barcelona y sus alrededores. Unos episodios que se saldaron con 450 identificados; 15 policías heridos, cuatro de ellos graves; y 23 comercios vandalizados.

Según informan a OKDIARIO fuentes policiales, «muchos de los autores de estos disturbios son menas marroquíes o nacionalizados de segunda generación».

En medio del caos de protestas, disturbios y robos en Barcelona, un grupo de jóvenes aparentemente magrebíes se grabó a sí mismo presumiendo de lo que acababan de hacer: saquear tiendas. Aquí puede verlos:

Sólo en mobiliario urbano han ocasionado daños por valor de 36.000 euros, por la quema de 31 contenedores entre otro material. Una cantidad a la que se suman los destrozos ocasionados a los comercios.

La protesta, no comunicada, reunió en la plaza de Cataluña y su entorno a centenares de jóvenes, la mayoría de ellos ataviados de color negro y encapuchados, a raíz de una convocatoria que circuló especialmente por TikTok.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) exige una respuesta institucional firme tras estos disturbios, así como reforzar la prevención policial, y alerta de la elevada participación de menores en los saqueos y agresiones.

Además, el vuelve a advertir del deterioro del principio de autoridad y del riesgo de que se extienda una peligrosa sensación de impunidad ante los episodios de violencia registrados en distintas ciudades españolas.

«No podemos normalizar que una reivindicación social termine convirtiéndose en una excusa para saquear establecimientos, provocar incendios o agredir a policías», declara Ana María Alarcón, portavoz del sindicato, subrayando que «el Estado debe garantizar una respuesta firme y eficaz para evitar que se instale la percepción de que estas conductas no tienen consecuencias».

El SUP alerta de que determinadas personas pueden aprovechar convocatorias difundidas por redes sociales para cometer delitos bajo el paraguas de reivindicaciones legítimas. En Barcelona, una movilización presentada inicialmente como protesta estudiantil acabó en graves alteraciones del orden público. «Las informaciones sobre mensajes que promovían saqueos y la posterior reventa de productos obligan a investigar si algunos participantes acudieron con una finalidad delictiva previamente definida», señala.

En los disturbios reventaron los escaparates de multitud de comercios. (Efe)

Este sindicato considera «especialmente alarmante que más de la mitad de los detenidos sean menores de edad». «Esta circunstancia exige investigar los mecanismos de captación a través de redes sociales, la posible utilización de adolescentes para cometer delitos y la creciente normalización de comportamientos violentos a edades tempranas», subraya Alarcón.

Por ello, el SUP reclama evaluar la eficacia de la Ley Orgánica 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, y estudiar las reformas necesarias para garantizar una respuesta proporcionada y efectiva ante delitos violentos, «combinando la responsabilidad individual con medidas de prevención, educación y lucha contra la reincidencia».

«Que 72 de los 128 detenidos sean menores debería hacernos reflexionar. No podemos permitir que los jóvenes crezcan con la percepción de que enfrentarse violentamente a la Policía o participar en saqueos carece de consecuencias», indica.

Pretenden incendiar otras ciudades

El SUP insiste en que toda prevención es poca ante hechos de esta gravedad y advierte del riesgo de que estas actuaciones se extiendan a otras ciudades españolas.

Según las informaciones publicadas, los promotores de las convocatorias buscaban reproducir en España el movimiento surgido en Francia y trasladarlo a ciudades como Madrid, Valencia, Alicante o Bilbao.

El SUP sostiene que la rápida difusión de estas movilizaciones a través de redes sociales y la posibilidad de que deriven en saqueos, agresiones y ataques simultáneos exigen reforzar los servicios de Información, la coordinación policial y la planificación de los dispositivos de seguridad. Este sindicato alerta, además, de que estas dinámicas de violencia e imitación «pueden consolidarse durante los próximos meses, especialmente en escenarios de mayor movilización social y política, incluidos los futuros periodos electorales».

Por ello, reclama «una estrategia preventiva sostenida, capaz de anticipar las convocatorias violentas y garantizar una respuesta policial eficaz, evitando que se extienda la sensación de impunidad y que los agentes vuelvan a enfrentarse a situaciones de extrema violencia sin los medios y la planificación adecuados».«

«El principio de autoridad no se defiende únicamente con declaraciones. Se defiende protegiendo a los policías, anticipando los riesgos y garantizando que quienes cometen delitos respondan por ellos», destaca Ana María Alarcón.

El SUP traslada su respaldo a los agentes heridos y exige medios suficientes, seguridad jurídica y una respuesta institucional que impida que la violencia se convierta en una dinámica habitual. «La ciudadanía no puede acostumbrarse a ver comercios saqueados, policías agredidos y menores implicados en disturbios. La seguridad ciudadana exige prevención, firmeza institucional y respeto al principio de autoridad», concluye.