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Wizz Air acelera en España pese al peaje de Aena: contratará más de 150 tripulantes y pilotos

La 'low cost' abrirá nuevas bases en Madrid y Valencia y sumará 50 rutas

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Wizz Air refuerza su apuesta por España con la contratación de más de 150 nuevos tripulantes de cabina y pilotos para sus nuevas bases de Madrid y Valencia, que comenzarán a operar los próximos 3 y 2 de noviembre, respectivamente, con cuatro Airbus A321neo y un total de 50 rutas. La compañía, que también abrirá una tercera base en Santiago de Compostela en diciembre, afronta así una nueva fase de crecimiento en el mercado español.

En Madrid, la aerolínea incorporará conexiones nacionales con Bilbao, Asturias, Palma de Mallorca y Santiago de Compostela, además de nuevas rutas internacionales como Pisa. En Valencia, sumará destinos como Santiago, Asturias, Santander, Bilbao, Palma de Mallorca y Nápoles.

La expansión llegará también a Santiago de Compostela, donde Wizz Air instalará un avión de forma permanente a partir del 17 de diciembre y añadirá siete rutas, cinco nacionales y dos internacionales.

La compañía considera España un mercado «clave» para sus planes de crecimiento a largo plazo y cerró el verano con 3,8 millones de pasajeros transportados en el país. A nivel global, Wizz Air transportó 68,6 millones de viajeros en 2025 y prevé alcanzar los 80 millones este año.

El crecimiento viene acompañado de una campaña publicitaria en España bajo el lema ‘Wizz y lo que surja’, con presencia en Madrid, Valencia, Tenerife, Málaga, Alicante y Santiago de Compostela y contenidos digitales protagonizados, entre otros, por Susi Caramelo, Misho Amoli y Belén Esteban.

Las tasas aeropuertarias

El avance de Wizz Air en España se produce mientras las aerolíneas siguen mirando con lupa uno de sus principales costes: las tarifas aeroportuarias. La compañía ha explicado a Europa Press que sus resultados del primer trimestre estuvieron condicionados principalmente por factores externos, entre ellos la guerra entre Israel e Irán, que le obligó a cancelar alrededor del 6% de sus vuelos y a recolocar capacidad en otras rutas europeas.

También sufrió el encarecimiento del combustible, cuyo coste por asiento-kilómetro aumentó un 21%, hasta 1,64 céntimos.

Sin embargo, Wizz Air destaca que sus costes excluido el combustible mejoraron un 1,9% interanual, de 3,11 a 3,05 céntimos por asiento-kilómetro, gracias principalmente a la evolución de los costes aeroportuarios, de tripulación, distribución e interrupciones operativas. Y es precisamente aquí donde la compañía lanza uno de sus mensajes más relevantes para España.

Wizz Air sostiene que los costes aeroportuarios tienen «un efecto significativo en la rentabilidad de una ruta» y constituyen uno de los factores que determinan que una aerolínea pueda «lanzar, mantener, ampliar o cancelar una ruta».

La advertencia cobra especial relevancia en un momento en el que el coste de utilizar los aeropuertos españoles ha generado un intenso debate entre las compañías, Aena y el Gobierno.

La carga de Aena pesa a las aerolíneas

El nuevo DORA III aprobado por el Gobierno fija una subida media de las tarifas aeroportuarias del 0,33% anual entre 2027 y 2031, muy por debajo del incremento del 3,82% anual que había planteado inicialmente Aena. El plan contempla cerca de 13.000 millones de euros de inversión en la red aeroportuaria durante el próximo quinquenio.

La diferencia con la propuesta de Aena es especialmente significativa porque la CNMC llegó a una conclusión todavía más favorable para las aerolíneas: en su informe sobre el DORA III recomendó una reducción del 0,59% anual de las tarifas, al considerar, entre otros factores, que las previsiones de tráfico podían ser mayores y que existía margen para reducir costes operativos.

El Gobierno optó finalmente por una solución intermedia, con ese aumento medio del 0,33%. El Ejecutivo defiende que el incremento es contenido y que la red aeroportuaria se autofinancia, mientras que Aena debe afrontar un importante programa inversor. Según el Gobierno, 9.991 millones de euros del DORA corresponden a inversión regulada y el conjunto de actuaciones previstas se acerca a los 13.000 millones.

Pero el debate deja una cuestión abierta para las aerolíneas: cuánto margen existe para seguir elevando los costes aeroportuarios en un mercado en el que las compañías deciden cada vez con mayor precisión qué rutas son rentables y cuáles dejan de serlo.

Y ahí encaja el mensaje de Wizz Air: la compañía no atribuye sus resultados a las tarifas de Aena, pero sí advierte de que el coste aeroportuario puede acabar siendo determinante para mantener o retirar una conexión.