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Economía
TRANSPORTES

Puente carga contra Iryo y Ouigo: «Somos el país más quijotesco, les recibimos y tenemos que cederles talleres»

El ministro ha contrapuesto esta situación con la que afronta Renfe en el extranjero

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha retomado su ofensiva contra la liberalización ferroviaria de España, esta vez asegurando que nuestro país es el «más Quijote» de la Unión Europea por recibir a dos empresas extranjeras (Iryo y Ouigo) «con las manos abiertas» y, además, verse obligado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a ceder los talleres de la estatal Renfe para mantener los trenes de la competencia.

Durante su intervención en los desayunos de Nueva Economía Fórum, el titular de Transportes contrapuso esta situación con la que afronta Renfe en el extranjero, donde, por ejemplo en Francia, tiene que trasladar sus trenes a España para realizar incluso el mantenimiento ligero.

A este respecto, Puente ha afirmado que la CNMC «defiende a ultranza» una liberalización que tiene «claros y sombras», al mismo tiempo que obliga a Renfe a abrir sus talleres a Iryo y Ouigo, también para el mantenimiento pesado.

En esta línea, el ministro ha destacado que el caso español de contar con una empresa incumbente, Renfe, a la que le hacen la competencia de golpe dos empresas extranjeras, no ha ocurrido en ningún proceso de liberalización de otro país europeo.

Investigación Adamuz

En relación con la investigación del accidente de Adamuz, el ministro ha reiterado que el proceso es ajeno al Ministerio de Transportes, aclarando que su departamento no puede tomar decisiones sobre el caso y, por tanto, descartando cualquier interferencia gubernamental en las pesquisas.

Puente también ha contestado a preguntas de los asistentes que apuntaban a las declaraciones parlamentarias de una investigadora de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre correcciones en un informe, sobre lo cual el ministro ha dicho que las modificaciones provienen de los superiores técnicos independientes de esa investigadora.

El ministro ha tirado balones fuera explicando que ni España ni ningún otro país cuentan con un sistema que permita detectar una fisura en la que el carril mantenga su conexión eléctrica. Según ha precisado, el mecanismo actual de ocupación de vía detecta corrientes de cuatro voltios y solo emite alarma si la corriente se interrumpe por completo.

Puente ha añadido que si se produce una fisura y la corriente sigue pasando en menor intensidad, el sistema no avisa, porque esas bajadas de tensión ocurren a menudo por humedad en el balasto u otros objetos. Por ello, ha calificado de «barbaridad» que esa investigadora incluyese esa exigencia en un informe técnico, lo que motivó que sus superiores le corrigiesen.