Moncloa asalta Indra tras confiar en Escribano hace sólo un año: cronología de la crisis
Ángel Escribano fue nombrado presidente de Indra en enero de de 2025 y 14 meses después fuerza su dimisión
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio el visto bueno al nombramiento de Ángel Escribano como presidente de Indra en enero de 2025. En ese momento, el dueño junto a su familia de la empresa del sector de la Defensa EM&E tenía todo el apoyo de Moncloa para convertir a Indra en el campeón nacional de Defensa. Sólo un año después, Moncloa aduce «pérdida de confianza» en Escribano para forzar su cese y nombrar otro presidente más dócil.
Moncloa pensó en Escribano tras la salida de Marc Murtra, que pasó a la presidencia de Telefónica cuando el Gobierno decidió cesar a José María Álvarez-Pallete en enero de 2025. Escribano era el segundo mayor accionista de la empresa a través de su compañía EM&E, con un 14%, por lo que no era alguien ajeno al sector ni a la compañía.
En su encargo de convertir a Indra en un campeón nacional de la Defensa que pudiera competir con sus rivales europeos, Escribano y el consejo de Indra, incluyendo la SEPI, que tiene el 28% del capital, apoyaron la opción de fusionar Indra con EM&M. Tenía todos los informes técnicos a favor y los hermanos Escribano, Ángel y Manuel, se comprometieron a no participar en las reuniones.
Pero el Gobierno empezó a desconfiar de la operación cuando se dio cuenta de que en la compañía fusionada la familia Escribano tendría mayoría de capital, por delante incluso de la SEPI.
El Gobierno empezó entonces a hablar ahora de un conflicto de interés por la posición de Escribano como presidente de Indra y dueño de EM&M. Un conflicto de interés que no había visto meses antes.
La ofensiva del Gobierno para echar a Escribano de la presidencia de Indra empezó a principios de año, cuando le citó en Moncloa a una reunión con Manuel de la Rocha, jefe de la Oficina Económica, y con Belén Gualda, presidenta de la SEPI. Se repetía el manual seguido para echar a Pallete de Telefónica.
Pero Escribano decidió aguantar. Tenía a su favor el control del consejo de Indra y fue tejiendo una mayoría de accionistas que apoyaban su propuesta de fusión. Es el caso de Amber Capital, fondo que preside Joseph Oughourlian, primer accionista también de Prisa, que tiene un 5% del capital. Además, otros fondos han entrado en Indra en apoyo de Escribano.
Con el apoyo del consejo y de una mayoría de accionistas, Escribano aguantó la presión de Moncloa, que hasta en dos ocasiones le citó para exigirle la dimisión. En el consejo del pasado 25 de marzo, y tras pedir la SEPI por carta que renunciara a la fusión o que dimitiera, Escribano decidió renunciar a la fusión y mantenerse en la presidencia.
El todavía presidente de Indra ganó tiempo, pero una semana después la presión del Gobierno vuelve a forzar un consejo extraordinario que, en principio, servirá para que Escribano salga de la empresa y el Gobierno culmine su asalto a otra empresa del Ibex 35.
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