Manu Tenorio estalla y revela lo que está pasando con sus inquiokupas: «Este país…»
Manu Tenorio, el conocido cantante sevillano que se dio a conocer en la primera edición de Operación Triunfo, vuelve a ser noticia por un conflicto que parece no tener fin. Hace un año, el artista reveló a través de las redes sociales la difícil situación que estaba viviendo con respecto a su vivienda en Sanlúcar de Barrameda: unos inquilinos que, según él, habían ocupado su piso sin pagar el alquiler a pesar de haber firmado un contrato legal.
Ahora, Manu Tenorio vuelve a expresar su malestar, mostrando que la situación no ha cambiado: «Verano de 2025: otro verano que llega a su fin y yo sin poder disfrutar de mi casa en Sanlúcar de Barrameda», ha publicado en su perfil de Twitter (antes X). Y añade: «Lo peor es que parece que la ley de este país los protege más a ellos que a mí, que soy el que paga religiosamente. Ese es el país en el que vivimos».
El problema de Manu Tenorio con los inquiokupas
Desde que empezó el conflicto, el cantante ha enfrentado un largo proceso judicial. En marzo de 2025, se presentó en Sanlúcar de Barrameda para un juicio civil. Sin embargo, los inquilinos no acudieron, ya que «no estaban obligados a comparecer», según un reportero de «TardeAr».
«Hay un problema subliminal, que la gente no se da cuenta. Las circunstancias están de tal manera que los propietarios, gente honrada, no quieren alquilar sus casas porque les puede pasar lo mismo que me ha pasado a mí. Y lo peor es que parece que la ley de este país los protege más a ellos que a mí, que soy el que paga religiosamente. Estamos en un sistema en el que parece que es más rentable callarse y ser un «bienqueda»», afirma.
Asimismo, Manu Tenorio ha utilizado las redes sociales y los medios de comunicación para visibilizar su situación y concienciar sobre los problemas que enfrentan los propietarios ante la ocupación ilegal: «Me pedís que justifique estar a la altura de mis pagos con Hacienda, pero a unos individuos que están en un inmueble, que deben más de 10.000 euros… A eso no os da por pedirles que estén al día».
Verano de 2025: otro verano que llega a su final y yo sin poder disfrutar de mi casa en Sanlúcar de Barrameda, porque tengo unos inquiokupas. Y lo peor es que parece que la ley de este país los protege más a ellos que a mí, que soy el que paga religiosamente. Ese es el país en el…
— Manu Tenorio (@manutenorio) September 7, 2025
Para comprender el problema de Manu Tenorio con los inquiokupas, es importante contextualizarla dentro del marco legal español. La Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos (LAU) regula los contratos de alquiler y establece las obligaciones de arrendadores y arrendatarios.
- Artículo 27.2 LAU: «Permite al arrendador solicitar la terminación del contrato y el desahucio del inquilino en casos de impago de la renta, daños intencionados en la vivienda, subarriendo no autorizado, actividades ilícitas o uso indebido del inmueble.»
- Artículo 35 LAU: «Aplica a arrendamientos de temporada o uso distinto a vivienda habitual, permitiendo al arrendador solicitar el desahucio por impago o incumplimiento de las condiciones del contrato.» En el caso de Tenorio, si los inquilinos han dejado de pagar el alquiler, él podría basarse en este artículo para iniciar un proceso de desahucio.
Además, la ocupación ilegal de un inmueble puede constituir un delito según el Código Penal:
- Artículo 245 CP: «El que, sin la debida autorización, ocupe una vivienda ajena será castigado con prisión de seis meses a dos años o multa de doce a veinticuatro meses, si concurre alguna de las circunstancias agravantes.»
Inquiokupación, un problema en auge
«Un inquiokupa es una persona que alquila una vivienda de manera legal, firma un contrato y, una vez dentro, deja de pagar el alquiler. Se aprovecha de las leyes que protegen a los inquilinos en situaciones de vulnerabilidad para seguir ocupando la propiedad, generando importantes pérdidas económicas y problemas legales a los propietarios. Este fenómeno ha crecido en los últimos años, especialmente en grandes ciudades, donde la demanda de alquiler es alta y la protección al inquilino complica el desalojo», explica Real Advisor en su web.
El allanamiento de morada es un delito que se produce cuando un tercero entra en una vivienda sin el consentimiento del residente. Mientras, la okupación se refiere a la usurpación del derecho de propiedad. Esto sucede cuando alguien entra en un inmueble que no es vivienda de nadie.
«La diferencia fundamental entre allanamiento de morada y okupación radica en que, en la primera, la policía puede intervenir de inmediato; en la segunda, se necesita autorización judicial para recuperar la propiedad».
El término inquiokupación, formado por «inquilino» y «okupación» describe un fenómeno en auge: personas que alquilan legalmente una vivienda con la intención de dejar de pagar posteriormente y permanecer en ella.
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