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Ahorro

Celia, madre de 8 hijos, desvela el mejor truco para ahorrar: «En casa encendemos lo justo la calefacción. Es preferible ponerles a los niños una sudadera»

Mantener una casa con ocho hijos supone controlar gastos que en otras familias pueden pasar algo más desapercibidos. La compra del supermercado, las facturas de electricidad, la ropa o los desplazamientos representan una parte importante del presupuesto mensual, especialmente cuando los precios suben. Por eso, algunas familias numerosas han aprendido a organizarse con pequeños hábitos que, sin bien a priori parecen poca cosa, permiten reducir gastos a lo largo del año. Desde preparar los menús con antelación hasta revisar las tarifas energéticas, cualquier decisión puede ayudar a que las cuentas cuadren al terminar el mes.

Celia y José viven en Valencia con sus ocho hijos y saben lo que significa organizar la economía de una casa en la que conviven diez personas. En una entrevista concedida a ABC, la pareja explicó algunos de los trucos que utiliza para ahorrar sin descuidar las necesidades familiares. Uno de los más llamativos tiene que ver con la calefacción, un gasto que intentan controlar durante los meses de invierno. Celia prefiere que los niños se abriguen dentro de casa antes que mantener los radiadores encendidos continuamente. Sin embargo, no es la única medida que aplican ya que también han explicado como planifican las compras, aprovechan la comida y evitan desplazamientos innecesarios también forman parte de su rutina.

Celia, madre de 8 hijos, desvela el mejor truco para ahorrar

La calefacción es uno de los gastos que Celia vigila especialmente durante el invierno. En una vivienda donde viven diez personas, controlar el consumo energético puede ayudar a reducir el importe de las facturas. Por eso, en su familia procuran encenderla únicamente cuando es necesario y una de las cosas que hacen para no pasar frío es a utilizar ropa de abrigo dentro de casa. Su planteamiento es sencillo: no tiene sentido mantener una temperatura elevada para poder estar en manga corta cuando fuera hace frío.

«Mejor sudadera que calefacción: nada de estar en manga corta en el salón de casa en invierno», explica Celia. Con esta norma intenta evitar un consumo excesivo, aunque eso no significa prescindir de la calefacción cuando realmente se necesita. Abrigarse más puede ayudar a utilizarla con moderación, siempre que se mantenga una temperatura adecuada en la vivienda, especialmente para los niños.

La pareja también ha comparado las tarifas de distintas compañías para encontrar condiciones que se ajusten a sus necesidades. Además, sus hijos están acostumbrados a apagar las luces cuando abandonan una habitación, incluido el baño. Son hábitos que han incorporado a la convivencia diaria y que buscan evitar el desperdicio de electricidad sin necesidad de realizar grandes cambios en casa.

El presupuesto anual y la planificación de las comidas, otras claves para ahorrar

El ahorro de esta familia comienza mucho antes de recibir las facturas. Celia y José preparan un presupuesto anual en el que incluyen los ingresos previstos y los principales gastos que tendrán que afrontar. Suelen hacerlo en agosto, aprovechando las vacaciones para organizar las cuentas antes del comienzo del curso escolar. No calculan únicamente lo que necesitan sus hijos, sino también los seguros del coche, los gastos de la vivienda y otros pagos que llegan a lo largo del año.

La alimentación requiere una organización especial. Celia utiliza el término «tupperizar» para explicar cómo aprovecha las sobras y evita tirar comida. Además, también les funciona lo de preparar menús semanales por adelantado, de manera que saben qué ingredientes necesitan y pueden utilizar lo que ya tienen. Los lunes, por ejemplo, comen espaguetis a la boloñesa y ensalada, mientras que los martes pueden preparar pechuga con salsa de soja. También evitan llenar demasiado la nevera. Celia considera que acumular alimentos puede favorecer que se consuma más de lo necesario. Y cuando van al supermercado, procuran aprovechar las ofertas y los descuentos de productos próximos a su fecha de caducidad, que pueden utilizar rápidamente porque son muchos en casa. Finalmente, otra de sus decisiones para ajustar el presupuesto consiste en utilizar aceite de girasol en lugar de oliva.

Caminar y aprovechar los descuentos para familias numerosas también ayuda a reducir gastos

Mover a diez personas tampoco resulta barato, especialmente cuando es necesario utilizar varios vehículos. Por eso, Celia y José intentan desplazarse andando siempre que las distancias lo permiten. «Si se puede ir andando, siempre vamos a pie, porque la gasolina sigue estando por las nubes», explica ella. Cuando necesitan utilizar transporte público, aprovechan las bonificaciones disponibles para jóvenes y familias numerosas. De esta manera evitan recurrir constantemente al coche y sumar gastos de combustible a un presupuesto familiar que ya tiene muchas partidas.

Para Celia, ahorrar no consiste en aplicar una única medida extraordinaria, sino en mantener cierta disciplina con las decisiones cotidianas. Planificar las cuentas, cocinar aprovechando los alimentos y controlar el consumo de energía son costumbres que les ayudan a organizarse mejor y afrontar los gastos de una familia de diez miembros.