Real Madrid vs Tebas: hasta aquí hemos llegado
La tensión entre el Real Madrid y la patronal del fútbol español ha alcanzado un nuevo punto de no retorno. La entidad madridista ha reaccionado de forma contundente tras la última arremetida pública de Javier Tebas, emitiendo un comunicado en el que solicita de manera explícita la sustitución del presidente de la Liga.
El club madridista considera inaceptable que el máximo dirigente institucional de una competición tan importante como la española, continúe utilizando su posición para descalificar de forma reiterada y sistemática la forma en que tiene de dirigirse el Real Madrid e incluso se permita comentarios sobre su planificación deportiva.
El Real Madrid exige un cambio urgente en la dirección de la competición para garantizar la neutralidad y la profesionalidad que el cargo requiere, pero es perfectamente consciente de que Javier Tebas cuenta con el apoyo mayoritario de los clubes.
El desencadenante de este nuevo conflicto surgió a raíz de las quejas manifestadas por el club tras un arbitraje nefasto del colegiado Ortiz Arias y del equipo encargado del VAR. Frente a esta indignación, Javier Tebas decidió publicar un mensaje personal en sus redes sociales arremetiendo contra el Real Madrid.
Para sostener su ataque, el presidente patronal utilizó como excusa un artículo publicado por el periodista Tomás González Martín en el medio digital El Debate, donde se cuestionaba el nivel del estamento arbitral en encuentros de máxima exigencia y también el sesgo de ese mismo cuerpo arbitral.
En su intervención, Tebas se refirió al canal oficial de la entidad como ‘la televisión del régimen’ e insinuó la existencia de una teoría de la conspiración para tapar supuestas carencias en el plano deportivo del equipo. Además, justificó la asignación de árbitros no internacionales para partidos trascendentales y se cuestionó con sorna si los arbitrajes debían condicionarse a la facturación o al escudo.
Resulta paradójico que Tebas mencione el caso Negreira —donde la Liga figura personada por corrupción deportiva contra el FC Barcelona— mientras mantiene al mismo tiempo una estrecha cercanía y compadreo institucional con Joan Laporta, aunque peor fue llamarlo un chicle que se estira a conveniencia cuando el mismo Tebas reconoció en 2023, cuando la relación con el Barça no parecía tan fluida, que se trataba de un hecho de gravedad máxima para la competición que dirige.
La respuesta del Real Madrid no se hizo esperar, señalando la gravedad de que un gestor institucional dedique sus canales personales a atacar a una de las entidades a las que representa o al menos debería representar como jefe de la patronal. El club ha recordado que el presidente de la competición no es el propietario de la misma, sino un empleado al servicio de todos los clubes que la integran. Utilizar un artículo periodístico para valorar la estrategia deportiva de la entidad o tratarlo como un comunicado oficial, constituye un hecho irresponsable que daña la imagen del fútbol español en el ámbito internacional, donde difícilmente entenderán este tipo de declaraciones.
Entiendo que Javier Tebas como presidente de la Liga y vicepresidente de la RFEF, nunca nadie atesoró tanto poder, considere su obligación defender la honorabilidad de la competición. Pero nunca debe ser a costa de atacar a un club tan importante para el éxito de la misma y al mismo tiempo frivolizar con un Caso Negreira que ha puesto la limpieza del campeonato en tela de juicio durante dos décadas.