Primer entrenamiento de la semana

Pintus entra en escena: máscaras de hipoxia y paliza física de tres horas

Pintus se ha puesto al frente del primer equipo del Real Madrid para mejorar el físico de los blancos en estas dos semanas

Los blancos trabajaron duramente en Valdebebas durante tres horas

Eduardo Inda adelantó que este miércoles regresarían las máscaras de hipoxia

El primer entrenamiento de la semana en Valdebebas se convirtió en toda una declaración de intenciones. La sesión, dirigida por Antonio Pintus, jefe del físico de la primera plantilla madriista, ha tenido una duración de tres horas y ha estado marcada por un trabajo físico intenso, sin concesiones, en una jornada que dejó claro que el cuerpo técnico quiere subir el listón en estas dos próximas semanas en las que no habrá partido entre semana.

Pintus, fiel a su método, diseñó un entrenamiento exigente centrado casi exclusivamente en el apartado físico. Los jugadores trabajaron con las ya habituales máscaras de hipoxia, un elemento que se ha convertido casi en símbolo de las pretemporadas más duras del club y que ya ha dejado imágenes destacadas. La carga de trabajo fue elevada y el mensaje, directo: el equipo entra en una fase clave de preparación.

A partir de este punto, se abren dos semanas especialmente importantes para el preparador físico y para todo el cuerpo técnico. El objetivo es claro: elevar el tono general de la plantilla, mejorar la intensidad y sentar las bases físicas necesarias para afrontar un tramo decisivo de la temporada con mayores garantías. Cuando se juegan los títulos. No se trata sólo de resistencia, sino de ganar ritmo, potencia y continuidad competitiva.

Valverde se vuelve a centrar

En el horizonte aparece Mestalla, un escenario exigente donde Arbeloa tendrá las bajas de Bellingham, por lesión, y Vinicius, por sanción. Para ese encuentro está previsto el regreso de los dos laterales derechos a un nivel óptimo, una noticia que tendrá consecuencias directas en la configuración del equipo. Este retorno permitirá un movimiento de piezas largamente esperado tanto por Arbeloa como por buena parte del madridismo: el regreso de Fede Valverde a su posición natural en el centro del campo.

La vuelta del uruguayo a la medular supone mucho más que un simple ajuste táctico. Significa recuperar equilibrio, energía y sentido del juego en una zona clave, algo que el equipo ha echado en falta en determinados momentos. Con trabajo físico, ajustes tácticos y piezas que regresan a su sitio, el equipo comienza a construir, desde el esfuerzo, lo que quiere ser en las próximas semanas.

Lo último en Real Madrid

Últimas noticias