González Fuertes tira de corporativismo y defiende a Sánchez Martínez, árbitro promotor de su sindicato

El ex árbitro no ve que Calatrava, del Espanyol, tuviera que ser expulsado pese a que le perdonaron dos rojas

González Fuertes sigue como cuando estaba en el VAR, pero ahora sus decisiones ya no deciden partidos

El árbitro que amenazó al Real Madrid vuelve a la carga con su sindicato: «¡174 árbitros hemos hecho historia!»

Para González Fuertes, Calatrava, jugador del Espanyol, no tuvo que ser expulsado pese a que, con una tarjeta amarilla ya, hizo una entrada durísima sobre Carreras. Al ex árbitro le costaba ver expulsiones de jugadores rivales del Real Madrid en el campo, después en el VAR y no podía ser menos en su nueva faceta de comentarista arbitral.

En el Espanyol – Real Madrid, la polémica arbitral se centró en la figura de Calatrava, jugador del conjunto periquito que pudo ver dos rojas y no vio ninguna. La primera, en el minuto 3 de partido, cuando dio una patada sin balón a Vinicius (en la espalda, además). La segunda, a los pocos segundos de comenzar la segunda mitad, cuando hizo esa dura entrada sobre Carreras cuando ya tenía una amarilla.

Sin embargo, González Fuertes dice que no era merecedora de segunda amarilla. «Siempre hay que subir el listón para mostrar la roja por doble amonestación y considero que el tono del encuentro no da para expulsar a un jugador por esta acción», expresó el ex árbitro.

«Es un golpeo abajo y no sancionable», añadió González Fuertes en Radio MARCA. Más tarde, también explicó que no había penalti -nadie en el Real Madrid lo pidió más allá de Vinicius en el lance del juego- a favor del conjunto blanco por un mínimo toque de Expósito: «Es un toque con el brazo con poca intensidad. No da para penalti».

Que Pablo González Fuertes, en su nuevo trabajo tras ser fulminado por el CTA, iba a ser corporativista estaba claro. Es el fundador del sindicato AESAF que engloba a los árbitros del fútbol español. De vez en cuando dará algún palo a un ex compañero para que no todo sea al 100% de acierto (por ejemplo, a Soto Grado este sábado, en el Athletic – Sevilla), pero el líder y fundador sindical tiene que defender a sus sindicados.

La defensa de González Fuertes va en este caso dirigida a Sánchez Martínez, que casualmente fue uno de los promotores de su sindicato. Si hay un gremio en el que el corporativismo es prácticamente total, ese es el del arbitraje. Y lo que hace ahora el asturiano es decir que el murciano lo hizo todo bien. Sindicato, por cierto, que denunció al Real Madrid y pidió inhabilitar a Florentino Pérez y cuyo uno de sus promotores le pita en su primer partido de liga.

Por fortuna para el fútbol español, Pablo González Fuertes ya no sigue en el VAR ni decide partidos desde esa posición. Ahora sigue viendo lo mismo que antes, pero sus opiniones son simplemente eso, opiniones que no interceden en el juego.

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