Camavinga recupera la sonrisa en Francia y manda un mensaje al Real Madrid
Camavinga jugó el partido completo ante Bélgica y dejó muy buenas impresiones
Zidane confía en él para el futuro de la selección francesa si mantiene el nivel
Eduardo Camavinga quiere volver a ser importante en el Real Madrid y ha encontrado una mina que explotar con Francia. El centrocampista jugó los 90 minutos ante Bélgica y fue una pieza clave en el esquema de Zinedine Zidane. Una prueba de fuego que superó y que le ha servido para coger confianza de cara a su vuelta al conjunto blanco y enviar un mensaje directo a José Mourinho.
El galo se ha ido diluyendo en el Bernabéu. Apenas ha sido titular en dos ocasiones y poco a poco su índice de participación ha caído sin frenos. Cero minutos ante el Elche y apenas 19 minutos en el derbi contra el Atlético. La suma es de 240 minutos, muy por debajo de otros jugadores como Valverde, Güler, Tchouaméni o Bernardo Silva. Es por ello que ha querido aprovechar la llamada de Zidane para recuperar la sonrisa, y la realidad es que Camavinga ha respondido con Francia.
El seleccionador, que le conoce bien de su etapa juntos en el Real Madrid, apostó por él por encima de su compañero Aurelién para su primera convocatoria para la Liga de Naciones. Jugó los últimos minutos ante Turquía y dio una exhibición contra Bélgica. Ante los Diablos Rojos jugó el partido completo y con muy buenas estadísticas en todas las facetas.
En campo rival tuvo un 75% de pases precisos y ganó el 55% de los duelos. Números que reflejan que fue un muro para aguantar la medular y ser parte de esa columna vertebral que instaló Zidane para tener el control del juego. Incluso tuvo destellos de su agilidad con el balón para romper líneas como hacía con frecuencia en su primera etapa en el Real Madrid. Fue uno de los mejores de Francia, algo que necesitaba para responder a Zidane y seguir contando con él y ser titular para los próximos partidos contra Italia y la vuelta contra Bélgica.
Antes del partido, Camavinga había hecho autocrítica después de unos meses complicados: «No jugar el Mundial me afectó. Fue una decepción nueva para mí, pero tenía que levantarme. Tengo que estar más concentrado en el terreno de juego y cometer menos fallos». Sobre Zidane, reconoció que ha vuelto a estar ilusionado: «Solo quiero que me dé confianza. Es muy especial estar a sus órdenes porque todo el mundo sabe lo que significa Zidane en este país», comentó.
Camavinga conoce la importancia de aprovechar cada minuto y se ha plantado como objetivo brillar con Francia para enviar un mensaje a Valdebebas: quiere volver a ser importante. Aunque con su selección brille, el francés necesita hacerlo también en el Real Madrid, pero con Zidane quiere coger impulso para convencer a Mourinho.