Deportes

La Universidad Isabel I y Aparejadores Rugby Burgos refuerzan la carrera dual de sus deportistas

La renovación del convenio entre ambas entidades permitirá a los jugadores compatibilizar estudios y competición a través del Programa UNARD e incorpora una beca para cursar el primer año del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

La Universidad Isabel I y el Aparejadores Rugby Club de Burgos han renovado su colaboración para el curso 2026-2027 con el objetivo de facilitar esa carrera dual entre deporte y formación universitaria. La Universidad Isabel I se convierte en la institución de educación superior de referencia del club. El acuerdo, suscrito por el rector de la Universidad Isabel I, Alberto Gómez Barahona, y Manuel Vadillo, presidente del Aparejadores Rugby Club de Burgos, da continuidad a la relación mantenida por ambas entidades desde 2024 y sitúa a la Universidad como socio estratégico del club en materia de educación superior.

Gómez Barahona destacó que el convenio amplía una relación que ya se había desarrollado a través de distintos proyectos científicos. “Continuamos la tradición de colaboración de la Universidad Isabel I con el rugby burgalés y ampliamos las acciones de investigación que veníamos haciendo también a las acciones de formación”, señaló el rector.

Estudiar mientras se compite

Uno de los principales ámbitos del convenio es la incorporación de los deportistas que lo soliciten al Programa Universidad de Alto Rendimiento Deportivo (UNARD) de la Universidad Isabel I. El programa está concebido para facilitar la compatibilidad entre los estudios y las exigencias derivadas de los entrenamientos y las competiciones. De esta forma, los jugadores que estudien en la Universidad podrán contar con acompañamiento en la planificación de su trayectoria académica teniendo en cuenta las circunstancias propias de su actividad deportiva.

El acuerdo se extiende a los jugadores de las distintas categorías, entrenadores, personal técnico y administrativo y miembros del equipo directivo podrán recibir orientación para identificar los itinerarios formativos que mejor se adapten a sus necesidades.

El objetivo adquiere especial relevancia en una carrera como la deportiva, cuya duración no coincide necesariamente con la vida laboral. El propio convenio plantea la formación como una herramienta para que los jugadores puedan desarrollar competencias y preparar su incorporación a otros ámbitos profesionales cuando finalice su etapa de competición.

Para Manuel Vadillo, presidente del Club Deportivo Aparejadores Rugby de Burgos, este acompañamiento resulta especialmente importante para preparar el futuro de los jugadores: “Estos programas favorecen la formación de los jugadores y su futuro, tanto durante su etapa deportiva como después”.

El modelo online facilita que los deportistas puedan organizar su actividad académica en torno a entrenamientos, desplazamientos y competiciones, manteniendo las mismas exigencias académicas que el resto de los estudiantes.

Una beca para estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte

La renovación incorpora como novedad este curso una beca para un miembro del Aparejadores Rugby Club de Burgos que quiera cursar el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Isabel I. La ayuda cubrirá el 100% del importe de los derechos de matrícula correspondientes al primer curso del grado. La persona beneficiaria será seleccionada de común acuerdo por el club y la Universidad y deberá cumplir los requisitos de acceso y admisión establecidos para cursar estos estudios.

Juan Cruz se incorporará también al Programa UNARD de alto rendimiento para jugadores de la Universidad, que le permitirá organizar su trayectoria académica teniendo en cuenta las exigencias de la competición. El jugador explicó durante la presentación cómo condiciona el calendario deportivo su actividad académica: “Hay semanas en las que entrenamientos, viajes y partidos ocupan prácticamente todo el día, así que poder organizar los estudios teniendo en cuenta la exigencia deportiva es muy beneficioso para mi futuro”, explicó el jugador y alumno.

El propio jugador incidió en la importancia de mantener abiertas ambas trayectorias, “tanto deportivamente como académicamente”. La Universidad podrá además diseñar programas específicos cuando se identifiquen necesidades formativas concretas dentro de la estructura del club.

Del campo de rugby a la investigación

La renovación incorpora una segunda línea de trabajo académico ya que ambas entidades podrán desarrollar conjuntamente proyectos de investigación y transferencia relacionados con el rendimiento y el análisis científico de la actividad deportiva.

Esta línea da continuidad al trabajo desarrollado previamente entre ambas entidades. Gómez Barahona recordó que la Universidad y el club ya han colaborado en estudios sobre composición corporal, educación alimentaria y rendimiento físico, entre otros ámbitos.

Para la Universidad Isabel I, esta colaboración permite conectar la investigación vinculada a las ciencias de la actividad física y del deporte con un entorno deportivo real. Para el club, abre la posibilidad de trasladar conocimiento científico a cuestiones relacionadas con el entrenamiento y el rendimiento de sus jugadores.

El rector vinculó esta colaboración con las áreas académicas de la Universidad relacionadas directamente con el deporte, especialmente Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Nutrición y Psicología, y con las posibilidades que ofrecen para desarrollar proyectos aplicados junto al club.

El acuerdo amplía además la relación a la comunidad universitaria mediante actividades formativas, jornadas, seminarios, conferencias y encuentros que ambas instituciones podrán organizar conjuntamente.

Con esta renovación, la colaboración se centra en la formación de los deportistas para su trayectoria posterior y la posibilidad de generar conocimiento aplicado al deporte, revirtiendo a la sociedad los resultados de las investigaciones que se lleven a cabo por ambas instituciones.