La última frontera del tenis español: Davidovich o Jódar, solo uno romperá la maldición histórica de Shanghái
Nunca un tenista español ha conquistado Shanghái; es el único Masters 1000 que se le resiste a la Armada
Nadal por partida doble, Ferrer y Bautista perdieron sus respectivas finales
Tanto para Jódar como para Davidovich será el primer Masters 1000 de su vida
«¡Vamos, Rafa!», se escucha en el estadio Qi Zhong. Lo acompaña un «bravo» y un tímido «olé». En Shanghái se habla español y será la lengua cooficial hasta el próximo domingo, cuando Davidovich y Jódar pugnen por el Masters 1.000 chino. Jamás habían conseguido dos raquetas nacionales alcanzar la final en Shanghái. Jamás un tenista español ha conseguido ganar el Masters 1.000 de Shanghái. La maldición acaba este domingo. Solo uno será el emperador.
El Masters 1000 de Shanghái ha ostentado durante años una etiqueta singular en el tenis español: la del único gran torneo de esta categoría que se le resistía históricamente a la Armada. A lo largo de las ediciones, la pista rápida china vio cómo tres de los más ilustres tenistas españoles alcanzaban la última ronda, solo para quedarse a las puertas de levantar el trofeo. El primero en quedarse a un paso de la gloria fue Rafa Nadal, quien cayó (7-6, 6-3) contra Davydenko en 2009.
Dos años después, fue David Ferrer el que claudicó (7-5, 6-4) frente a un brillante Andy Murray que también fue verdugo de otro español en 2016. Bautista eliminó a Djokovic, pero no pudo con el británico (7-6, 6-1) en la final. En 2017 llegó la, hasta este 2026, última final disputada por un español en Shanghái. Rafa Nadal volvió a quedarse a un paso de la gloria al sucumbir (6-4, 6-3) ante Federer. ¿Y Alcaraz? No es uno de sus mejores torneos.
En 2023 cayó con Dimitrov en octavos, un año después en cuartos ante Machac y este curso contra Bergs en tercera ronda. Cuatro finales perdidas mantenían la maldición intacta… hasta esta edición de 2026. En una jornada histórica para el tenis nacional, la mala racha en territorio chino llegará a su fin de forma definitiva. La gesta de Davidovich tras eliminar a Zverev y la brillante victoria de Jódar frente a Medvedev aseguran un duelo fratricida en la gran final.
Ya no hay margen para la duda ni lugar para viejos fantasmas. Independientemente de si la corona acaba en manos del malagueño o del madrileño, Shanghái coronará por fin a su primer campeón español. Jódar saldría de Shanghái como top 10, rompiendo el récord de Becker y con las ATP Finals prácticamente en el bolsillo. Davidovich, pase lo que pase, se marchará de China con el mejor ranking de su vida. Si vence, será 13.º y si queda subcampeón, 14.º. China espera su primer emperador español.