España conquista China: Jódar funde a Medvedev y se cita con Davidovich en la final de Shanghái
El madrileño reproduce su superioridad ante el ruso y alcanza su primera final de Masters 1000
Será la primera final española de siempre en el torneo chino
«¡Vamos, Rafa!», se escucha en el estadio Qi Zhong. Lo acompaña un «bravo» y un tímido «olé». En Shanghái se habla español y será la lengua cooficial hasta el próximo domingo, cuando Davidovich y Jódar pugnen por el Masters 1.000 chino. El segundo ha sido el último en sellar su billete. Acepta la cita del primero tras fundir (6-3, 6-4) a Medvedev y redondear así uno de los mejores torneos de siempre para el tenis español. Jamás habían conseguido dos raquetas nacionales alcanzar la final en Shanghái.
Nunca un tenista español ha levantado el trofeo en Shanghái. Este domingo (10:30 horas) la maldición quedará enterrada y habrá emperador español. «Significa mucho. Esta semana está yendo muy bien. Estoy jugando muy bien y sintiéndome muy bien. Queda un partido. Queda mucho. Tengo que recuperarme bien para estar al mejor nivel. Medvedev ha tenido punto de break, luego yo… Ha sido intenso. He sacado muy bien y he restado muy bien», dijo el español a pie de pista.
Jódar está a un partido de hacer historia. Dejaría el billete a las ATP Finals prácticamente sellado, a falta de un mes, es noveno de la Race pero sería octavo por la lesión de Sinner, y conseguiría entrar al top 10 del ranking. Sería el ascenso más fulgurante de la historia. Solo hubiera necesitado 203 días, siete menos que los 210 de Boris Becker. Rafa Jódar responde al arquetipo del tenista moderno.
Tanto en su estilo —agresivo desde el fondo de pista y cimentado en el servicio— como en su físico, alto y espigado. «Me recuerda a Sinner, tiene un golpeo más duro, con una gran derecha. Físicamente es muy fuerte, pero creo que mentalmente es muy equilibrado. Siempre es muy consistente, y esa es una característica muy habitual de Sinner. España tiene mucha suerte de tener otro diamante», explicó Becker.
Todo ha pasado demasiado rápido para Rafa Jódar. Hace diez meses se batía en el circuito universitario estadounidense y ahora pone patas arriba la élite de la raqueta a base de derechazos. Así ha estrenado su palmarés -ATP 250 Marrakech- ha llegado a los cuartos de final en Roland Garros; final en el ATP 500 de Washington y finalista de Masters 1.000. Argumentos que dejan a Shanghái como la puerta de entrada a la historia.