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Joan Manuel Serrat

Joan Manuel Serrat, cantautor español (82 años), sobre su jubilación: «El éxito fue hermoso, pero la libertad de elegir qué hago con mi tarde es, posiblemente, el mayor premio de mi carrera»

Joan Manuel Serrat puso fin a sus giras en diciembre de 2022 y desde entonces sus días son bastante distintos. Sigue leyendo, escribiendo y manteniéndose cerca de la música, pero ahora con la jubilación también tiene algo que durante buena parte de su carrera fue mucho más difícil de conseguir: tiempo para él y para su familia.

A sus 82 años, parece tener claro que no echa de menos la agenda de conciertos que afrontó durante décadas. «El éxito fue hermoso, pero la libertad de elegir qué hago con mi tarde es, posiblemente, el mayor premio de mi carrera», ha reconocido. Después de tantos años recorriendo escenarios, poder levantarse sin prisas y decidir sobre la marcha qué hará durante el día se ha convertido en uno de los aspectos que más valora de su vida actual.

Joan Manuel Serrat, cantautor español (82 años), y su «jubilación»:

Su último concierto fue el 23 de diciembre de 2022 en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Allí terminó El vicio de cantar 1965-2022, la gira con la que quiso despedirse de los escenarios después de una carrera que le había llevado durante décadas por España y Latinoamérica. Pero eso no quiere decir que Serrat considere que está completamente jubilado. Él mismo ha hecho esa precisión cuando le han preguntado por su situación actual. «No me jubilé, me retiré de los escenarios», aseguró este año antes de recibir el Premio de Honor de la Academia de la Música de España.

La diferencia se aprecia también en su día a día. Serrat continúa haciendo cosas, aunque ya no tiene detrás la obligación de cumplir una agenda profesional. Y precisamente ahí encuentra uno de sus mayores placeres. «Es un placer extraordinario despertarse y no tener que ir a ningún lugar ni cumplir con ningún horario», ha explicado. Por las mañanas toma «un café solo, negro y bien puesto» y lee los periódicos en papel, una costumbre que mantiene porque le gusta incluso su tacto. Además, tampoco hay demasiada prisa después dado que no tiene salir hacia un aeropuerto, llegar a tiempo a una prueba de sonido o pensar en el concierto de esa noche. Ahora puede empezar el día leyendo tranquilamente antes de decidir qué hará con el resto de sus horas.

Leer y escribir siguen formando parte de su rutina

Retirarse de los escenarios tampoco ha significado para Serrat quedarse sin actividad. El cantautor sigue acudiendo a su despacho, aunque ya no lo considera un lugar de trabajo en el sentido que tuvo durante buena parte de su carrera. «No voy a trabajar en el sentido estricto, voy a leer, a escribir mis cosas, a ordenar mis recuerdos. No he dejado de ser curioso», ha explicado. La lectura y la escritura continúan así formando parte de su vida cotidiana, pero ahora sin las obligaciones que acompañaban a su actividad profesional.

La música tampoco ha desaparecido. Serrat continúa participando en actos culturales y homenajes y mantiene el contacto con el mundo artístico, aunque no contempla regresar a las grandes giras que marcaron buena parte de su vida. Su decisión, de hecho, fue abandonar los escenarios cuando todavía podía escoger cómo hacerlo.

Sus nietos son ahora quienes marcan su agenda

Hay otra diferencia importante entre la vida actual de Serrat y aquella marcada por los escenarios: el tiempo que puede dedicar a su familia. El cantante reconoce que durante sus años de mayor actividad profesional los viajes dificultaban una dedicación familiar que ahora puede recuperar especialmente con sus nietos. «Mis nietos son los que ahora marcan mi agenda y mis prioridades», ha explicado. Serrat incluso bromea con el cambio de papeles que ha experimentado: «He pasado de ser el dueño de mi tiempo a estar a las órdenes de mis nietos, y es la mejor jefatura que he tenido nunca». Además ejerce también de bisabuelo ya que su nieta Luna Serrat, que es influencer ha tenido gemelas junto a su pareja el futbolista Dani Ceballos.

Una retirada decidida por él mismo

Serrat había anunciado en 2021 que la gira El vicio de cantar sería su despedida de los escenarios. Comenzó el recorrido en Nueva York en abril de 2022 y terminó ocho meses después en su Barcelona natal, cerrando así una trayectoria de conciertos iniciada en los años sesenta. Desde entonces ha mantenido una idea constante: retirarse de los escenarios no equivale a retirarse de la vida. «Me he retirado de subir a los escenarios, no de cantar ni de estar vivo»», llegó a explicar al hablar de aquella decisión.

Casi cuatro años después de aquel último concierto, Serrat parece haber encontrado precisamente en esa elección una de las mayores recompensas de su trayectoria. Después de décadas en las que el éxito estuvo acompañado inevitablemente por obligaciones, viajes y horarios, ahora reivindica algo mucho más cotidiano: tener una tarde libre y poder decidir, sencillamente, qué hacer con ella.